El segundo año de gobierno de la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, estuvo marcado por un contexto complejo de violencia regional, tensiones con el Gobierno Nacional y una apuesta clara por la descentralización, la participación ciudadana y el desarrollo social, según coinciden analistas políticos y pensadores de ciudad.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Seguridad: liderazgo en medio de un contexto nacional adverso
Para el analista político José Luis Aristizábal, la gobernadora ha tenido que enfrentar una
“Violencia estructural de orden nacional”
Que además golpea con fuerza al sur del Valle, especialmente a municipios como Jamundí, Buenaventura y Tuluá. No obstante, destaca que la mandataria ha demostrado conocimiento de las dinámicas del conflicto armado y ha logrado disminuir la presión de bandas criminales como La Inmaculada, así como los enfrentamientos entre Chotas y Espartanos en Buenaventura.
Aunque persisten promesas aún no consolidadas como el Batallón de Alta Montaña para Jamundí, los expertos coinciden en que hay una respuesta institucional más rápida y visible frente a los hechos de orden público, pese a la limitada articulación con el Gobierno Nacional, que constitucionalmente maneja la Fuerza Pública.
Infraestructura y relación con el Gobierno Nacional
Uno de los puntos más críticos del balance es la fracturada relación con el presidente Gustavo Petro, que, según los analistas, le costó al Valle proyectos estratégicos como el tren de cercanías, el dragado del puerto de Buenaventura y el impulso a la vía Mulaló–Loboguerrero.
Aristizábal señala que la postura “firme y valiente” de Toro frente al Gobierno Nacional ha tenido costos políticos y financieros, pero resalta que la gobernadora se ha mantenido enfocada en gobernar y en una agenda cercana a la gente.
El pensador de Ciudad, Ramiro Varela, coincide en que la falta de armonía Nación-Departamento ha sido uno de los mayores obstáculos para el desarrollo regional, especialmente en infraestructura estratégica para la competitividad del Valle del Cauca y el Pacífico colombiano.
Lea además: Continúa la búsqueda de hombre desaparecido en Los Farallones: más de 30 rescatistas en operativo
Gestión social, participación y desarrollo económico
Entre los principales aciertos del segundo año de la Gestión de Dilian Francisca Toro, se destacan los conversatorios regionales, el presupuesto participativo y la consolidación de ValleINN, una estrategia enfocada en cerrar brechas sociales, fortalecer emprendimientos comunitarios y generar empleo desde los territorios históricamente olvidados.
Varela resalta además el manejo del sector salud, un sistema altamente deficitario, donde la administración departamental ha logrado “suavizar impactos” gracias a una gestión técnica y constante. Sin embargo, advierte que el gran reto sigue siendo estructural: pobreza, baja calidad educativa y la necesidad de motores de desarrollo de largo plazo que proyecten al Valle hacia el futuro.
Retos para el próximo año
Los expertos coinciden en que el desafío en la Gestión de Dilian Francisca Toro para el próximo año será equilibrar la atención a los problemas inmediatos con una visión estratégica de largo plazo, fortalecer la competitividad regional, insistir en grandes proyectos de infraestructura y seguir posicionando al Valle del Cauca como eje del bloque Pacífico–Occidente.
Sigue nuestras redes sociales:
