Martes, Noviembre 21 2017

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Una bandola de crónicas  

La banda de los R-15. Así se roba un banco (La historia de los asaltantes de bancos más famosos del país) y otras crónicas es un resumen de lo que ha recibido tantos nombres (Periodismo Literario, Nuevo Periodismo, Narrativa Periodística, etc.), pero que el autor en un acto de modesta consideración llama periodismo de no ficción.

Una bandola de crónicas  
Crédito de foto: David Vega especial para 90minutos.co

“Es más fácil robar un banco que guardar un secreto”. Con esta frase  termina Alejandro Aguirre la crónica que bautiza su segundo hijo  impreso, un libro de crónicas que rinde homenaje al género, a la buena  escritura y a la rigurosa investigación. El primero, Antes que nada  (2002), fue un texto en el que compiló sus mejores trabajos  estudiantiles. Ya algunos profes habían visto en él, un espíritu de  maestro agazapado. Un alumno inquieto que -como dictan los cánones-,  supera la instrucción y va más allá de donde le indican.

Es gracias a esa pulsión que lleva a todo ser humano a soltar la lengua,  que este periodista independiente logra cuajar once historias que no  dejan soltar el libro de principio a fin. Son balazos de fluidez narrativa,  datos que como percutores de un arma letal, atraviesan la curiosidad del  lector y profanan el terreno de esa objetividad mentirosa que pregona la  doble moral de los medios y de algunos periodistas. Y todo, con la  fuerza del testimonio. De la entrevista, de la palabra del otro llevada a  la literalidad del texto, traducida con precisión a la escritura.

En este mundo donde la historia se vuelto doble -y hasta triple: familia,  medios y redes- y donde a la mentira llaman posverdad, reconfortan  plumas como esta. Ejercicios de periodismo donde esa reina encopetada  denominada literatura, está al servido de un vasallo cargaladrillos  llamado periodismo. Aguirre se vale de las herramientas literarias para  generar tensión dramática y expectativa en el lector. Con datos precisos  e inteligente especulación subjetiva, construye deliberaciones que unen  la polifonía de las voces que integra, incluida la suya claro, porque se  unta de personajes, de lugares, de un trabajo de campo que entrega lo  que jamás podrá hacerse desde un escritorio pegado a Google.

La banda de los R-15 (2017), supuso meses enteros de paciente trabajo  que emulan la vocación del viejo pescador de Hemingway, un maestro  de la narración. Es un libro que como definiera nuestro eterno García  Márquez el ejercicio de la crónica, reúne cuentos que son verdad. Textos  que son ese ortinotorrinco de la prosa y tributan la definición del género  que hiciera el mexicano Juan Villoro. En fin, este libro es un resumen de  lo que ha recibido tantos nombres (Periodismo Literario, Nuevo  Periodismo, Narrativa Periodística, etc.), pero que el autor en un acto de  modesta consideración llama periodismo de no ficción.

Además de la historia bautista, está en el libro la crónica del fotógrafo  italiano que capturó con su cámara los excesos de Berlusconi y vino a  parar a Cali para que no lo capturaran (o lo apresaran, o lo mataran)  por revelar semejante rollo. Y el relato del fotógrafo argentino que  congeló para la historia, el momento en el que Dios tomó la mano  izquierda de Maradona y les empujó el balón a los ingleses, por encima  de la humanidad de Peter Shilton y del subcampeonato de los  argentinos en Las Malvinas, en México 86.  La crónica sobre el peligroso negocio de las armas hechizas que ruedan  en Cali y en las que se utilizan marcos de bicicletas robadas que nadie  reclama. Ca-li- bre. La del poderoso caballo de un narcotraficante que  terminó relinchando en Estados Unidos para rebajar su pena y no lo  logró. Y la de él, el equino, que acabó echando polvos en tubos de  ensayo que ya no se cobran como si fueran cocaína diluida.

Está la narración de la peor tragedia del fútbol colombiano, ocurrida  cuando aún no terminaba un clásico en el Pascual y que no adornaron  mujeres bellas, sino 24 muertos, 200 heridos y seis goles. Todo por una  meada. La historia del gol de Maradona en Pereira, que duró 33 años  perdido. El gol, porque el Diego anda embolatado todavía. Y la del  argentino de las Farc-Ep al que le dicen ´Camilo´ y a qué no adivinan  cómo también: ¡El Che! Otra sobre los ´troilos´ de Ricaurte. Además,  las del tour que montaron los paisas sobre Pablo Escobar en Medellín y  la de los descuartizados en Tuluá. Otro banquete de moscas, gallinazos  y violencia.

La banda de los R-15. Así se roba un banco (La historia de los asaltantes  de bancos más famosos del país) y otras crónicas, es un libro que  además del extenso título, resume en nueve puntos el paso a paso de la  técnica utilizada en su construcción. Recuerden: el autor es periodista y  profesor. Enseña para aprender.

Los textos de Alejandro Aguirre Alzate llegaron a Cali después de haber  recorrido Latinoamérica. Ha escrito entre otras revistas para Esquire  (Colombia y México), Asia Sur (Perú), El Semanal (Chile), El Telégrafo y  Cartón Piedra (Ecuador), y en Diners, Don Juan y Semana (Colombia).  Ahora, que están aquí, ¿por qué no aprovecha para zambullirse en ellos  y se deja seducir en lo profundo por esta bandola de crónicas parce?

Acerca del Autor

Lizandro Penagos

Nací en San Antonio Abad del Páramo de Nuestra Señora de los Dolores. Un pueblecito del Tolima que produce café, ganado y mucha lástima. Hizo parte de La Cortina, un muro imaginario de las guerrillas liberales, gérmenes de las FARC-EP. Allí nací, sietemesino. Allí mataron a mi padre hace más de 20 años. Allí vive aun mi madre, sola. Y allí pienso escribir literatura. Mientras tanto, hago y enseño periodismo en la UAO. Hice televisión y una hija. Publico donde me dejan y sobre cómo leo la existencia.

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