viernes, enero 22 2021

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Un año para trabajar unidos

Con una tasa de desempleo general en Colombia que alcanzó el 15,8% y la pérdida de más de cinco millones de empleos durante los meses más fuertes de la cuarentena, se puso en evidencia que somos uno de los países más desiguales del mundo.

Un año para trabajar unidos

Por Dilian Francisca Toro Torres

Acabamos de terminar un año muy difícil para toda la humanidad, pero que ha dejado muchos aprendizajes. No sólo descubrió nuestras falencias como sociedad, también nuestras virtudes y nos enseñó los posibles caminos que podemos transitar a partir de este Año Nuevo para salir adelante y superar la crisis dejada por el Covid-19.

Como dijo el Papa Francisco en su mensaje de Navidad, “en este momento de la historia, marcado por la crisis ecológica y por los graves desequilibrios económicos y sociales, agravados por la pandemia del coronavirus, necesitamos más que nunca la fraternidad”.

Y el pontífice no se refiere solamente a una fraternidad con quienes nos rodean, sino a una solidaridad que trascienda grupos étnicos, religiosos o políticos e incluso, que supere las fronteras. Que llegue hasta los más vulnerables y olvidados, a los enfermos, a quienes han perdido sus empleos o cuyos emprendimientos se han visto afectados.

Pero que también que alcance a los jóvenes y en especial, a las mujeres, las mayores víctimas de esta pandemia. Basta con decir que más de 12 millones de ellas están en condición de pobreza extrema y vulnerabilidad, a lo que hay que agregar que la cuarentena vivida no solo aumentó la carga del trabajo en casa sino el maltrato físico y psicológico hacia ellas.

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Con una tasa de desempleo general en Colombia que alcanzó el 15,8% y la pérdida de más de cinco millones de empleos durante los meses más fuertes de la cuarentena, se puso en evidencia que somos uno de los países más desiguales del mundo.

Es por ello que debemos apostar a que en medio de un país polarizado busquemos soluciones sobre aquellos aspectos fundamentales que nos interesa resolver: superar la injusticia social, ganarle la batalla al desempleo, a la informalidad y a la desigualdad y lograr así la paz y la reconciliación.

Para ello debemos entablar a un diálogo para que por la vía de consensos ciudadanos podamos emprender un proceso de reactivación económica y social que recupere los millones de empleos que se han perdido y generar nuevos puestos de trabajo, que mejore la productividad y un crecimiento económico sostenible, en un esfuerzo coordinado entre el Estado y el sector privado. Que incentive y proteja el tejido empresarial, sobre todo a quienes generan la mayor cantidad de empleo: las micro, pequeñas y medianas empresas.

Y para que esto sea posible, se debe escuchar las necesidades más sentidas de las comunidades que habitan las regiones, que son el corazón del país. Esa es la propuesta que estoy impulsando como directora del Partido de la U, un pacto social por Colombia, en donde nos pongamos de acuerdo sobre los problemas fundamentales de nuestras comunidades, porque estoy más que convencida que la debilidad y fracaso de muchas políticas nacionales se ha dado por la desconexión con la gente y con el país regional.

Es una tarea que debemos asumir evadiendo los extremos y sus discursos populistas. Por el contrario, hay que trabajar sobre objetivos, que como dice el Papa Francisco en su Encíclica ‘Fratelli tutti’, estén “más allá de las diferencias, para conformar un proyecto común”, que nos lleve a construir un país en paz, con bienestar y esperanza.

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Acerca del Autor

Dilian Francisca Toro

Es médica y cirujana de la Universidad Libre de Cali; especialista en Medicina Interna en el Hospital Servidores de Estado, de Rio de Janeiro y especialista en Reumatología de la Universidad de la Sabana; Especializada en Administración en Salud de la Universidad del Valle, y en Gobierno y Gerencia Pública, de la EAN. Fue elegida Senadora en el periodo 2002. En el 2006 fue elegida Presidenta del Congreso, integró entre otras la comisión Accidental de Salud, Paz y Acuerdo Humanitario y creó la Bancada de Mujeres, que sacó adelante la Ley 1257 que previene y sanciona la violencia contra la mujer y promovió leyes a favor de la equidad de género. En 2015 fue elegida como Gobernadora del Valle del Cauca. En este cargo orientó su gobierno en tres pilares en el Plan de Desarrollo “El Valle está en vos”: Equidad y Lucha contra la pobreza, Competitividad Departamental y Paz Territorial. Por su gestión fue destacada como la mejor Gobernadora de los departamentos de categorías 1 y 2, distinción otorgada por la fundación Colombia Líder. Actualmente es miembro del Comité de Expertos en Salud, Copesa, creado por la Gobernación del Valle del Cauca, para orientar y prestar apoyo científico, a las decisiones en el manejo de la Pandemia del covid-19 en el departamento. Es directora del Partido de la U, cargo para el cual fue elegida en la IX Asamblea Nacional del Partido, de noviembre de 2020.

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