Icono del sitio Noticiero 90 Minutos

El acné y los tipos de piel: ¿Cómo identificar ciertas características?

El acné y los tipos de piel: ¿Cómo identificar ciertas características?

Montaje realizado por 90minutos.co

Los tipos de piel juegan un papel fundamental en la forma como se manifiesta y evoluciona el acné, una de las enfermedades dermatológicas más comunes en el ser humano.

Aunque puede aparecer a cualquier edad, su presencia es más notable durante la juventud. Según explicó el dermatólogo Luis Hernando Moreno, el acné afecta principalmente el rostro, el tórax y la espalda, y puede ir desde formas leves hasta casos severos. Los cuales dejan cicatrices permanentes si no se tratan adecuadamente.

Únete a nuestro canal de WhatsApp

Ahora bien, existen cuatro tipos de piel principales: seca, grasa, mixta y sensible.

Montaje de 90minutos.co / Imágenes de Pixabay.

Tipos de pieles y su relación

La piel grasa es la más propensa al acné porque produce exceso de sebo, sustancia que al acumularse tapa los poros y facilita la aparición de comedones, pápulas o pústulas.

Ahora bien, en la piel mixta, donde predominan las zonas grasas en la “zona T” (frente, nariz y mentón), el acné también es frecuente, aunque suele concentrarse en estas áreas específicas.

Por su parte, la piel seca, aunque menos propensa, puede desarrollar acné cuando se altera su barrera protectora; o se aplican productos inadecuados.

Igualmente, la piel sensible, en cambio, tiende a reaccionar a estímulos externos y puede presentar brotes inflamatorios más notorios.

El impacto del acné varía según la forma clínica.

Lea además: Efectos secundarios de la vacuna del VPH: lo que debes saber

En las pieles grasas, por ejemplo, es común el acné comedogénico, con espinillas blancas o negras; en los casos inflamatorios pueden aparecer pápulas, pústulas e incluso nódulos.

En suma, el dermatólogo Luis Hernando Moreno precisa que cuando estos se manipulan de forma incorrecta, algo que el especialista advierte evitar, pueden causar manchas oscuras o rojizas y dar paso a cicatrices difíciles de tratar.

Tomado de Unsplash.

El dermatólogo subraya la importancia de evitar automedicarse y de elegir tratamientos según la severidad del acné: tópicos con agentes queratolíticos para casos leves, antibióticos o tratamientos orales para cuadros moderados y procedimientos especializados. Tales como luz azul o láser en situaciones severas.

Finalmente, recalca que la dieta influye significativamente: los lácteos de vaca, las comidas ultraprocesadas y el consumo excesivo de suplementos pueden agravar el problema.

En todos los tipos de piel, la clave es una rutina adecuada, el uso de protector solar y la consulta profesional oportuna para prevenir daños permanentes.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Salir de la versión móvil