Flores y Lechugas se consolida como una propuesta de gastronomía que busca resignificar la cocina tradicional caleña a través de una mirada contemporánea, tanto en sabores como en estética.
El restaurante plantea una experiencia distinta a la que el público está acostumbrado, sin perder de vista la historia y la identidad culinaria de la ciudad.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
La iniciativa se desarrolla en un sector de carácter industrial, históricamente asociado a talleres y almacenes de repuestos, un entorno que durante años ha sido objeto de procesos de rehabilitación urbana impulsados por distintas administraciones distritales.
Desde el restaurante, la apuesta no solo es gastronómica, sino también cultural y urbana: ocupar el espacio, darle vida y convertirlo en un punto de encuentro para la ciudadanía.
Juan Carlos Quintero, chef ejecutivo de Flores y Lechugas, explicó que el proyecto parte del respeto por la tradición, pero con una reinterpretación clara.
“Hemos diseñado un espacio totalmente distinto a lo que estamos acostumbrados a ver, pero siempre respetando la tradición en un lugar que tiene mucha historia y sabores”, señaló.
Lea también: Ojo: Así sería el concierto de J Balvin en Cali, preventa iniciará pronto
Un menú de gastronomía que narra la historia de la ciudad desde sus ríos
La propuesta culinaria se articula a partir de un menú inspirado en los ríos de Cali, su entorno natural, la biodiversidad y los sabores que históricamente han acompañado la vida cotidiana de la ciudad.
Los platos retoman ingredientes emblemáticos de la cocina local, pero se presentan desde una estética inesperada y contemporánea.
“El menú es la historia de los sabores de Cali, por eso tiene que haber chontaduro, chicharrón, champús y todo lo que uno encuentra al lado de un río, pero presentado de una forma que sorprenda”, afirmó
Más allá de la cocina, el restaurante busca aportar a la recuperación del sector, promoviendo su ocupación desde el disfrute y el reconocimiento colectivo. Para el chef, este tipo de iniciativas forman parte de una responsabilidad compartida con la ciudad.
“Es una inversión de todos los caleños que tenemos que tratar de recuperar ocupándolo, queriéndolo y haciendo que la gente lo visite”, indicó.
Flores y Lechugas propone así una experiencia que conecta memoria, territorio y contemporaneidad, invitando al público a redescubrir los sabores tradicionales de Cali desde una narrativa renovada, donde la gastronomía se convierte en una herramienta para habitar y resignificar la ciudad.
Sigue nuestras redes sociales:
