La contaminación plástica es un problema que afecta a diversas regiones del mundo, pero en algunas comunidades costeras su impacto es aún más evidente. En Buenaventura, una de las zonas más biodiversas de Colombia, el plástico no solo amenaza el ecosistema marino, sino que también refleja una carencia en la gestión de residuos sólidos.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Ante esta problemática, la Fundación Plástico Prezioso Uramba ha desarrollado una iniciativa innovadora que convierte el plástico en una oportunidad para la educación, el medio ambiente y el desarrollo comunitario.
Para conocer más sobre esta propuesta, hablamos con Sergio Pardo, director de la fundación, quien nos contó cómo surgió el proyecto y cuál ha sido su impacto en la región.
El origen del proyecto
– Sergio, ¿cómo nace esta iniciativa?
Bueno, Plástico Prezioso Uramba nace hace cinco años, cuando tuve la oportunidad de trabajar en el distrito especial de Buenaventura y conocer las playas del Parque Nacional Natural Uramba, específicamente en zonas como Conchaco, La de Villeros y La Barra. Me encontré con un panorama de contaminación marina muy alto, principalmente por plásticos.
El proyecto surge al investigar por qué había tantos plásticos en la playa y descubrir que en el territorio no existe un sistema público de recolección de residuos. No hay recicladores, rellenos sanitarios ni un manejo adecuado de los desechos. Muchas personas terminan quemando los residuos en sus hogares, lo que genera aún más contaminación.
Nuestra iniciativa busca visibilizar esta problemática a nivel nacional e impulsar la economía circular mediante la gestión sostenible de los residuos plásticos. Para ello, desarrollamos una metodología abierta para construir máquinas de reciclaje adaptadas a la comunidad y transformar estos residuos en materiales útiles.
Innovación en productos reciclados
– Dentro del taller han desarrollado varios productos. ¿Cuál fue el primero?
Nuestro primer producto fue una lámina modular de 80 x 60 cm, diseñada para la arquitectura liviana de la región. Se puede utilizar en la fabricación de pisos, paredes, techos y mobiliario.
Después de socializar este material con la comunidad, identificamos una necesidad urgente en las instituciones educativas: la falta de pupitres en buen estado. En alianza con una escuela local, recuperamos las estructuras metálicas deterioradas, restauramos los metales mediante lijado y soldadura, y utilizamos 4 kg de plástico reciclado para fabricar los componentes plásticos de los nuevos pupitres.
– ¿Cuál es la apuesta principal de la fundación para la comunidad?
Nuestro principal enfoque es la creación de un centro de transformación de plástico, donde reciclamos materiales como:
- Polietileno de alta densidad (número 2)
- Polipropileno (número 5)
- Poliéster (número 6)
A través de procesos termo mecánicos, convertimos estos plásticos en madera plástica, ideal para la fabricación de mobiliario resistente.
Aquellos plásticos que no pueden ser transformados en madera se compactan y se envían a rutas comerciales, reintroduciéndolos en la economía circular.
También trabajamos en la formalización de recicladores de oficio, brindándoles herramientas para mejorar su labor y fortalecer las economías locales.
Educación y sostenibilidad
Además del reciclaje, buscamos generar un impacto educativo con la Biblioteca Sueño Pasivo, un espacio comunitario donde promovemos la educación ambiental a través de la pedagogía y la cultura.
Aquí implementamos un proyecto llamado “Mercado del Plástico”, donde los comunitarios pueden intercambiar plásticos reciclados por útiles escolares y otros elementos de primera necesidad. Es una forma de incentivar el reciclaje y generar conciencia ambiental desde la comunidad.
– ¿Cómo esperan seguir impactando a la comunidad con estos planes de gestión de residuos?
Le puede interesar: Seguridad, emprendimiento y educación: Gobernadora rindió cuentas de primer año de mandato
Nuestro objetivo es implementar planes de gestión de residuos sólidos en zonas costeras del Pacífico que sean replicables y optimicen los recursos de las comunidades. Queremos que los consejos comunitarios adopten estrategias que faciliten la recolección y el aprovechamiento de los residuos.
Esperamos que, a futuro, en estas comunidades no haya vertederos sanitarios descontrolados ni servicios de recolección costosos, sino un sistema sostenible en el que los materiales reciclables se reincorporen a la economía.
Para ello, buscamos el respaldo de autoridades locales y líderes comunitarios para que la gestión de residuos sea un pilar fundamental en la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad.
Un modelo de desarrollo sostenible para el Pacífico
La Fundación Plástico Prezioso Uramba demuestra que un problema ambiental puede convertirse en una oportunidad para el desarrollo sostenible.
A través del reciclaje, la educación y la economía circular, esta iniciativa no solo reduce la contaminación plástica, sino que también fortalece la comunidad, genera empleo y fomenta una economía más consciente.
Sigue nuestras redes sociales:
