jueves, abril 22 2021

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¿Qué pasa con la familia?

Defender el concepto de familia, de la vida y la libertad religiosa puede ser un riesgo en la modernidad, ya que puede ser calificada como extremista.

¿Qué pasa con la familia?
Crédito de foto: Especial para 90minutos.co

Defender el concepto de familia, de la vida y la libertad religiosa puede ser un riesgo en la modernidad, ya que esta actitud puede ser calificada como extremista o promotora de odio.

“Grupos de odio”, así califican algunas organizaciones internacionales a quienes promueven el matrimonio entre un hombre y una mujer y las tradiciones.

La ONG Southern Poverty Law Center (SPLC), en su informe titulado “Año del Odio y Extremismo”, ha agregado a su lista anual de grupos de odio a quienes promueven y defienden la vida y la familia convencional.

Es increíble observar cómo lo que se consideró común durante siglos en nuestra sociedad, pase a ser ahora una incitación al odio. Sin duda alguna, las nuevas ideologías están desmoronando nuestras costumbres y tradiciones.

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En la actualidad, el concepto de familia está en crisis. Cada día está más desestructurada esta célula básica de la sociedad por ideas progresistas.

Las personas ya no quieren casarse, cambian de pareja como de ropa interior, no desean tener hijos, ni conformar familias e irónicamente mientras humanizan a sus mascotas, abortan a sus bebés.

Por su parte, muchas mujeres que sí desean ser mamás prefieren tener a sus hijos solas y se promueve una guerra absurda entre los sexos, que aleja cada vez más a hombres y mujeres, ante lo que se imponen las uniones del mismo sexo.

Cabe aclarar que no tengo absolutamente nada en contra de las uniones del mismo sexo, ya que cada persona adulta tiene derecho a vivir su vida como le plazca, pero lo que me parece preocupante es que se desmorone el concepto de famiia como pilar fundamental.

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Ahora, pueden decir que son “nuevos” modelos familiares o familias modernas”, pero considero que en este concepto de familia los niños, niñas y adolescentes carecen de referentes emocionales y de autoridad que les permitan un sano desarrollo psicológico.

Además, están más solos que nunca, en familias monoparentales o en forma de hijos únicos de padres ausentes que no tienen tiempo para ellos y que prefieren regalarles una tablet o un celular para mantenerlos entretenidos.

Familias “modernas” en las que el abuso sexual, la violencia, el conumo de sustancias psicoactivas y el suicidio infantil y juvenil va en aumento, porque los mismos medios digitales hipersexualizan a los menores y les venden la idea que la vida no vale nada.

La modernidad impone cambios a esa estructura básica de la sociedad, se habla de familias diversas y si a alguien se le ocurre defender la idea que los niños requieren tener un papá y una mamá para su sano desarrollo, es considerado como un extremista y promotor del odio.

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Acerca del Autor

Ana Cristina Mallarino

Psicóloga Sexóloga con más de 25 años de experiencia como Terapeuta Sexual y de Pareja, además, Comunicadora Social y Periodista. Educadora sexual en medios de comunicación como radio, prensa y t.v. Conferencista y Speaker

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