Columnas

La respuesta I

No importa a quién atendamos, si al húngaro Sándor Márai, a la canadiense Alice Munro o al argentino Jorge Luis Borges. Si aceptamos que uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes; si consideramos que la memoria es la forma en que seguimos contándonos a nosotros mismos nuestras historias; o si […]

La respuesta I

No importa a quién atendamos, si al húngaro Sándor Márai, a la canadiense Alice Munro o al argentino Jorge Luis Borges. Si aceptamos que uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes; si consideramos que la memoria es la forma en que seguimos contándonos a nosotros mismos nuestras historias; o si […]

Compartir

No importa a quién atendamos, si al húngaro Sándor Márai, a la canadiense Alice Munro o al argentino Jorge Luis Borges. Si aceptamos que uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes; si consideramos que la memoria es la forma en que seguimos contándonos a nosotros mismos nuestras historias; o si decidimos no hablar de venganzas ni perdones, porqueel olvido es la única venganza y el único perdón.

Como periodista he formulado muchas preguntas y asumo que -como en la vida- me han dicho mentiras y verdades, eso no importa, porque todas y cada una de las respuestas forja, pero algunas se anclaron para siempre en mi conciencia, ese fenómeno misterioso y hasta temible que nos rige.

Recuerdo (y me disculparán los borgianos que pronuncie ese verbo sagrado) con una exactitud más sensitiva que perspicua, algunos episodios y pormenores de ciertas entrevistas.

De Celia Cruz, sus uñas, sus caderas como enganchadas del borde de sus pulmones y la autoridad con la que ordenó a los periodistas hacer una fila y numerarse para entrevistarla.

De Marc Anthony, su fealdad inconmensurable, como su talento y la belleza de sus amantes.

DeVitín Avilés, su voz, su incontinencia, sus disculpas por haber orinado el carro en el que íbamos y su adicción a la cocaína al borde de los 80 años.

De Pete “El Conde” Rodríguez, su tufo eterno y la cerveza en lata que nunca zafó de su mano y que resplandecía tanto como su esclava de oro.

De Joan Manuel Serrat, las palmaditas en la cara al colega Bernabé Cortés que le insistía en que le cantara un pedacito de algo.

De Pablo Milanés, su dificultad para moverse y la rubia despampanante que no lo desamparaba.

De Jairo Aníbal Niño, su fuerza poética y la inocencia reveladora de sus ideas literarias, su retórica infantil.

De William Ospina, su agudeza, su impresionante precisión en el diálogo y su memoria prodigiosa.

De Héctor Abad Faciolince, su estatura física y emocional. No sé de otro hombre que ame tanto a su padre.

De Álvaro Uribe, sus escoltas probando todo lo que le llevaban al auditorio de la Universidad Santiago de Cali: agua, chontaduros, champús, panelitas de leche.

De Rafael Pardo, su serenidad, sus ojeras y la evocación latente del inmolado Luis Carlos Galán Sarmiento.

De Jaime Garzón, su pelo y dientes desordenados y el show que montó ante el detector de metales de la Casa de Nariño mientras lo esperábamos.

De Alfredo Molano, su mirada infinitamente triste y su profundo conocimiento del conflicto colombiano, del país y de los Llanos Orientales.

De Arturo Alape, su voz temblorosa, su delgadez y el tacto periodístico que logró desnudar a Tirofijo.

De Alfonso López Michelsen, el olor a whiskey que invadió todo el piso del Hotel Intercontinental de Cali.

De Carlos Holguín Sardi su respuesta lapidaria -no por lo concisa, sino por la similitud con las placas de mármol en los cementerios- ante el interrogante de si dialogaría con la guerrilla. Sí, -me dijo- con los que queden vivos.

De Fernando Londoño, la cantidad de escoltas y su oratoria guerrera, su diatriba argumentada con citas y cifras.

De Raúl Cuero, la tranquilidad con la que ingirió pandebono y gaseosa en plena entrevista en televisión.

De Antanas Mockus, su mirada al piso buscando respuestas y sus manos entrelazadas con los índices unidos y en señal de silencio mientras pensaba…

Y la respuesta de un viejo anónimo en la Plaza de Caycedo. ¿Cuál es la fuerza que mueve al mundo?, me increpó. Hice acopio de todo cuánto sabía en ese momento y no acerté. Ante mi perplejidad, se respondió: ¡el equilibrio! Mire las torcacitas. Ninguna tiene las dos alas en un mismo lado.

Espere la próxima semana La respuesta II.

Lee más noticias

Columnas

CMJ, una cita con la historia

Los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos.

CMJ, una cita con la historia
Especial para 90minutos.co

Los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos.

Compartir

Por Norma Hurtado Sánchez
Representante a la Cámara por el Valle del Cauca

Los jóvenes en Colombia siempre han sido protagonistas de gestas excepcionales, regalándonos históricos momentos que nos han marcado como país, en áreas tan importantes como el arte, el deporte, la academia, entre muchas otras. Es “normal” ver nuestros jóvenes triunfando en mundiales de patinaje, alcanzando medallas olímpicas, llevando nuestro nombre, con orgullo, por todo el mundo.

Le puede interesar: El deporte, factor transformador de sociedad

No obstante, nuestra patria no ha sido recíproca con las nuevas generaciones. Las cifras de desempleo en adolescentes van en alza, alcanzando un 23.3% en el año 2021. De igual manera, han persistido problemáticas tan álgidas como la deserción escolar, dificultades de acceso a educación superior, además de la ya mencionada barrera que se evidencia en el mercado laboral.

Pese a lo mencionado, soy una mujer que siempre busca ver las oportunidades aún en las más complejas situaciones. Vivimos en una democracia que nos brinda la oportunidad de elegir y ser elegidos; que nos posibilita acceder a espacios en los que podemos representar muchas voces que no son escuchadas, y llevar a diferentes instancias un mensaje sobre qué es lo que debemos trabajar, para hacer de esta hermosa tierra un mejor lugar.

Artículo relacionado

Eso, justamente es lo que pienso de los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos, que empoderará a las nuevas generaciones para que continúen esa importante labor de ayudar a construir país, de enriquecer el accionar local, regional y nacional, a partir de su particular forma de ver el mundo, y desde luego, de sus frescos conocimientos que se alimentan de la vitalidad y energía que trae consigo esa hermosa etapa de la vida. 

Nuestro deber es brindarles a los jóvenes mayores oportunidades, abrirles la puerta para que la política se convierta en otro de los escenarios en los que brillan con luz propia, y sin temor a equivocarme, tenemos que trabajar arduamente para lograr que sean actores de primera línea, tomadores de decisiones, visionarios, los nuevos líderes de Colombia.

 Todos los jóvenes tienen una cita el próximo domingo: salir a votar, a respaldar a sus líderes, a quien consideren que los representará de la mejor manera en los CMJ y empezar a ser protagonistas activos del ejercicio democrático, incluyendo en las agendas nacionales, departamentales y municipales, temas de juventudes que los involucren y los beneficien.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

No más lesionados por pólvora

Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico.

No más lesionados por pólvora
Especial para 90minutos.co

Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico.

Compartir

Llegó diciembre y con él las fiestas, despedidas, novenas y en general las festividades de fin de año y año nuevo, a lo largo y ancho del país; una época especial para compartir en familia, amigos, con las personas que amamos, pero tristemente se convierte en tragedia para muchos por cuenta del mal uso de la pólvora, que deja cientos de personas con lesiones, incluso con amputaciones; pero lo más triste es que muchos niños terminan afectados por estos elementos que deben ser uso exclusivo de personas expertas precisamente para evitar estas situaciones.

Le puede interesar: Varios aviones de guerra sobrevolaron a Cali este lunes: sepa aquí la razón

Datos del Instituto Nacional de Salud, INS, dan cuenta que en la temporada de fin de año y año nuevo 2020 – 2021, se presentaron 703 lesionados en todo el país; de estos, 243 fueron menores de edad; sí, 243 menores de edad que sufrieron algún tipo de lesión que les dejará secuela para toda su vida afectando en muchos casos su autoestima. A pesar de las campañas, se sigue presentado este triste panorama año tras año.

Artículo relacionado

Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico porque por inofensivo que parezca puede causar lesiones con secuelas por el resto de la vida. También quiero unirme al llamado que hizo la representante a la Cámara por el Valle del Cauca, Norma Hurtado Sánchez, a los alcaldes de todo el país, y en mi caso, especialmente a los del Valle del Cauca, a expedir los decretos que regulen la venta, transporte, uso y comercialización de la pólvora en esta temporada. Lamentablemente, el año pasado, en la misma temporada en nuestro departamento 87 personas sufrieron algún tipo de lesión por el mal uso de la pólvora. Los juegos pirotécnicos deben ser manipulados por manos expertas.

El trabajo conjunto entre las autoridades, las alcaldías y gobernaciones expidiendo la norma, y la corresponsabilidad de la ciudadanía, son el mejor equipo para prevenir tantos casos de personas quemadas con pólvora en esta época.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

Bienvenidos los Juegos Panamericanos Junior

En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

Bienvenidos los Juegos Panamericanos Junior
Especial para 90minutos.co

En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

Compartir

Cali, Palmira, Buga y Calima-El Darién, pasarán a la historia por ser sede y subsedes de los primeros Juegos Panamericanos Junior, la cita deportiva que se realiza actualmente con la presencia de 41 países.

Se trata del evento deportivo internacional más importante que se lleva a cabo en la región en los últimos años, toda vez que convocará a más de seis mil personas entre atletas y miembros de las delegaciones de las naciones participantes; sin contar con la gran cantidad de turistas que vendrán para no perderse esta fiesta de hermandad entre países de la región.

Le puede interesar: En búsqueda de los nuevos liderazgos

En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

Para lograrlo tuvimos que dar importantes pasos en la región. El primero fue fortalecer el sector deportivo con nuestro programa Valle Oro Puro; que no sólo promovió el deporte de alto rendimiento y formativo, sino que dejó una infraestructura con 350 obras, incluidos importantes escenarios, que se sumaron a la capacidad instalada que ya existía y a la experiencia en realización de grandes eventos que tiene el departamento.

Esto permitió que en enero del 2019 el entonces Coldeportes avalara nuestra postulación como sede de los juegos y en marzo de ese mismo año no otorgaran en San José de Costa Rica, su realización. Allí asistimos con una delegación de la que hicieron parte directivos de Coldeportes, el Comité Olímpico Colombiano e Indervalle, entre otros.

Artículo relacionado

El propósito de todo este esfuerzo ha sido volver a recuperar el civismo y la cultura ciudadana que en la región había surgido en 1971, cuando se realizaron los VI Juego Panamericanos y que significaron un cambio radical en el espíritu de nuestra gente y en su transformación social y urbana.

Pero obtener esta sede ha significado, sobre todo, una oportunidad que ahora toma mayor relevancia en medio de esta pandemia y es la reactivación de la economía, al poner en funcionamiento toda la cadena productiva, del turismo, la hotelería, de la gastronomía, la cultura, de la logística y los servicios de bienes, algo vital para el bienestar social de vallecaucanos y colombianos. 

Desde el comité organizador se calcula que para atender el certamen tan solo el sector hotelero necesitará de unas 62.000 camas que deberán ser contratadas con 47 diferentes hoteles que hay en la región. Mientras que desde el sector gastronómico ven en los juegos la oportunidad para recuperar parte de los 22.000 puestos de trabajo que se perdieron por la pandemia.

En una época llena de dificultades para la región, la consecución de la sede de los Juegos Panamericanos Junior, es un trabajo que hicimos de corazón para abrir una luz de esperanza, para dinamizar la economía, pero también, para que las nuevas generaciones vivan y sientan el espíritu y entusiasmo que hace 50 años generó una gran transformación. Ésta es la manera de apostarle a la construcción de ese país justo e incluyente que todos anhelamos.

La realización de los Juegos Panamericanos Junior es una oportunidad para que los caleños y vallecaucanos demostremos al mundo de qué somos capaces cuando nos unimos en torno a una misma causa. Por todo eso, bienvenidos jóvenes deportistas, los recibimos con los brazos abiertos. Esta es una tierra pujante, cálida y trabajadora, que los hará sentir como en casa.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales: