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El método pecoso

Hace unos meses observé un inspirador video en el que un colombo-japonés habló en el senado de la República sobre lo que hace diferentes a los japoneses de los colombianos, su único argumento era: la disciplina. Los orientales, según este hombre, no son más inteligentes, ni más creativos que nosotros, de hecho, ni siquiera cuentan […]

El método pecoso

Hace unos meses observé un inspirador video en el que un colombo-japonés habló en el senado de la República sobre lo que hace diferentes a los japoneses de los colombianos, su único argumento era: la disciplina. Los orientales, según este hombre, no son más inteligentes, ni más creativos que nosotros, de hecho, ni siquiera cuentan […]

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Hace unos meses observé un inspirador video en el que un colombo-japonés habló en el senado de la República sobre lo que hace diferentes a los japoneses de los colombianos, su único argumento era: la disciplina.

Los orientales, según este hombre, no son más inteligentes, ni más creativos que nosotros, de hecho, ni siquiera cuentan con grandes científicos, lo que sí tienen es un total compromiso con el “deber ser de las cosas” y les inculcan desde niños para sean conscientes de que la disciplina es el factor que hace la diferencia, no en vano, el resto del mundo los ve como “extraterrestres”. Aterrizando lo que escuché en esa presentación encuentro el porqué del resultado del Deportivo Cali.

Calificado de anticuado, señalado de estricto y, para muchos, con formas pasadas de moda, una vez más el técnico del Cali se sale con la suya.

La clave de Fernando Castro no ha sido únicamente pasar por encima del deficiente trabajo de sus laterales o de la irregularidad de la defensa, tampoco sacarle provecho a su contundente ataque, ni saber llevar aliviar el dolor de cabeza que le produce el desequilibrio del equipo, no, el “método pecoso” está basado en la disciplina.

Trabajo constante, repetición, mantener al grupo enfocado en el objetivo e impedir que penetren elementos distractores han hecho de éste un proceso exitoso.

El resultado de anoche ante Millonarios no agrede lo hecho por el Cali en este semestre, el equipo ha estado a la altura de las expectativas y la diferencia mínima no es echa a la basura una campaña que, al contrario, ha sido bien llevada por el conjunto azucarero.

Estoy convencido de que el Deportivo Cali ganó semestre al llegar a la semifinal y ser uno de los cuatro mejores equipos del torneo, claro está, disputar el título y ganarlo sería, como dicen los argentinos: “la cereza del postre”.

Recuerdo los comentarios de inicio de año cuando se miraba con escepticismo a un grupo joven, con poca experiencia y sin un jugador destacado del medio hacia adelante, en ese momento pocos habríamos imaginado que el equipo llegaría  a estar entre los favoritos para ganar una estrella, tal vez porque no contábamos con que al Cali llegaría “el método pecoso”.

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Rumbo a la sed

La situación es crítica, no tanto como la del Río Bogotá, pero similar a la de su hermano, el Magdalena, que en menos de 30 años pasó de más de cien mil toneladas de pescado en una subienda, a escasas seis mil, si la Divina Providencia así lo designa.

Rumbo a la sed
Especial para 90minutos.co

La situación es crítica, no tanto como la del Río Bogotá, pero similar a la de su hermano, el Magdalena, que en menos de 30 años pasó de más de cien mil toneladas de pescado en una subienda, a escasas seis mil, si la Divina Providencia así lo designa.

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“Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava

construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban

por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.”

Cien años de soledad – Gabriel García Márquez.

Ayer no más, hace 25.000 años, las límpidas aguas del Río Cauca fluían por donde hoy intenta correr la Autopista Simón Bolívar. Quienes conocen Cali saben que el trazado de esta otra mentira (la ciudad no tiene autopistas), dista cuando menos un par de kilómetros de la orilla de la cloaca en la que hemos convertido el mayor afluente del Magdalena, la gran alcantarilla nacional. La Simón (así le decimos los confianzudos) se trazó hace casi 40 años (no se ha dejado de construir) y se sumaba a la gran pavimentación de lo que fueran los extensos humedales y zonas lacustres de la antigua corriente. Las lagunas de Charco Azul, Aguablanca y El Pondaje, todas estrategias de desecación que regulaban las aguas en invierno, terminaron cubiertas por escombros y –gracias a visionarios politiqueros y urbanizadores piratas- por ranchos miserables que, dada la resistencia, el empuje, la laboriosidad y los sacrificios de los huyentes pobres, la migración convirtió en el inmenso Distrito Especial de Aguablanca.

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Pero, ¿cómo se corrió el río? No, no fueron los políticos. Aunque en Colombia se pueden robar un río como el Ranchería en Guajira, para regar el carbón de la Anglo Gold Ashanti y reducir las molestias causadas por el viento, dejar sin agua a todo el pueblo wayuu y alterar sus ya precarias condiciones, fueron los seis afluentes de la ciudad los que empujaron el Cauca hasta Juanchito. Los ríos Pance, Lili, Meléndez, Cañaveralejo, Aguacatal y Cali, con su carga de sedimentos provocaron que el Caucayaco (así le decían los aborígenes) se marchara al que muchísimos años después se inundaría con la rumba caleña y otros efluvios. El fenómeno se denomina técnicamente colmatación. Y eso que la presencia humana en estas tierras es de antier apenas, 30.000 años. El gentío vino después. Para 1793 habitaban el villorrio 6.548 almas y 1.106 eran ‘desalmados’, mejor dicho, esclavizados. 200 de ellos de la Hacienda Cañasgordas, que iba desde el Río Cañaveralejo hasta el Río Jamundí y desde Los Farallones de Cali hasta el Río Cauca. Esa era la tierrita del Alférez Real, el más destacado lameculos del Rey en estos dominios.

En 257 años Cali era el asentamiento que más había prosperado de todos los que refundaron los españoles en la zona. Sabrán ustedes que ellos -los gilipollas- no fundaron nada. A su llegada, moraban en la zona aledaña a la hoy capital vallecaucana 40.000 seres, que un siglo después no superaban el millar. La espada, la cruz y las enfermedades, mataban seres como “moscas”. Así les decían los ‘conquistadores’ a los muiscas, término que para los nuestros significaba hombre. Y no era la comunidad más grande de lo que hoy es Colombia, habitada entonces por entre 80 y cien pueblos indígenas. En lo que hoy es Cartagena, estaba Calamarí, un lugar donde convivían 300.000 seres humanos. Y en la sabana de Bogotá medio millón. Pero volvamos al cauce. Sólo en los últimos 30 años el nivel de turbiedad del Rio Cauca alcanza las 30.000 partículas. Y el dato lo arroja una medición que se hace en Cali, en Valle del Cauca, el segundo departamento de los siete que toca en su recorrido de 1.350 km desde el Macizo Colombiano hasta el Brazo de Loba en la Depresión Momposina. Son más de 180 municipios los que le arrojan sus inmundicias y Cali, la salsera, la resquebrajada y atormentada Cali, la flamante Sucursal del cielo, deja al río con cero niveles de oxígeno. Y, aun así, la vida continua. ¡Increíble!

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La situación es crítica, no tanto como la del Río Bogotá, pero similar a la de su hermano, el Magdalena, que en menos de 30 años pasó de más de cien mil toneladas de pescado en una subienda, a escasas seis mil, si la Divina Providencia así lo designa. En el museo que le rinde homenaje en Honda-Tolima, pueden verse fotografías que hoy resultan inimaginables. “Colombia es un regalo del Río Magdalena”, asegura el antropólogo Wade Davis en su libro Magdalena. Historias de Colombia (2021). Esta nación no hubiera sido posible sin el Magdalena y sin Honda; así como el país vallecaucano no hubiera sido posible sin el Cauca y sin Cali. No le hemos hecho museo al Cauca, pero se evocan tiempos mejores, cuando los barcos a vapor debían alternarse para descargar en Puerto Mallarino o los aviones acuatizaban en su lecho, mientras se suspendían las regatas de las elites caleñas que lo recorrían en sus lanchas mientras pescaban, cazaban y se emborrachaban. Hoy como hace millones de años, serpentea en esta pampa de 420.000 hectáreas de origen aluvial todavía manso (en lengua indígena, cauca) y, tal vez por ello, agonizante.

Los expertos aseguran que al río hay que meterle ciudadanía. No más burocracia y papelería. La institucionalidad se queda en diagnósticos; y las buenas intenciones y acciones, en los ideales de Quijotes que trabajan prácticamente solos. Desde 1998 se han barajado más de 35 propuestas para garantizar los 8.500 litros de agua que en promedio consume Cali por segundo y sólo una es viable: recuperar el Río Cauca, que aporta el 75%. Pero la lógica parece habérsela llevado el río hace tiempo. A escasos metros de la bocatoma, inaugurada en 1978 para una población 1’100.00 habitantes, Cali arroja sus aguas residuales. Es decir, le echa mierda al agua que ha de beber. En 70 años el río ha perdido más de 100 de sus 135 madreviejas, viejos cauces reguladores. Salvar un río no es cuestión de un gobierno, sino de varias generaciones. Así se solucionan los grandes problemas: con el trabajo permanente de todos y en el tiempo.

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Si la humanidad depredadora camina con los ojos abiertos hacia el abismo, a pesar de todas las advertencias, podemos decir que en Cali vamos rumbo a la sequía con una costosa botella de agua en la mano. Porque no es sólo la cantidad, sino la calidad del agua la que está en juego. El suministro de agua del Cauca es insostenible en el tiempo sino se comienza ya un proceso de recuperación que supone trabajar en su cuenca. En 25 años la escasez será inminente. Racionamientos primero y luego cortes totales. Con una población tres veces menor que Bogotá, Cali consume 1.75 más que un habitante de la capital de la república. La advertencia, y la mayoría de datos de este texto, los escuché con asombro en el diálogo Entre ríos: el Magdalena y el Cauca, realizado en el Auditorio Changó de la Feria del Libro de Cali, con el ronronear del Río Cali en el fondo tras un aguacero pertinaz.

Si en Inglaterra recuperaron el Támesis que atraviesa Londres; en Alemania el Elba, cuya contaminación era tal que podían revelarse rollos fotográficos en sus pútridas aguas; y el Rhin, que costó 50 mil millones de euros, será posible salvar el Cauca. Sería otra de las tantas cosas que podrían hacerse con los 50 billones de pesos anuales que se embolsilla la corrupción y que cubrirían dos veces lo destinado a transporte, agro, justicia, inclusión social, comercio, industria, turismo, ambiente, desarrollo, relaciones exteriores, deporte recreación, planeación, comunicaciones, cultura, ciencia y tecnología. Pero el recién aprobado Presupuesto General de la Nación la semana pasada redujo un 18% el rubro para Ciencia y Tecnología, vital en la tarea de recuperación ambiental. Todos estos procesos de redención de ríos emblemáticos duraron más de 20 años. Allá no faltaban normas ambientales, lo que hacía falta era voluntad para cumplirlas. Por eso todos los panelistas insistieron: al río hay que meterle ciudadanía. No otros cien años de soledad, digo. Es un río joven, apenas tiene dos millones de años, pero ya parece un viejo recuerdo.

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Transformación digital, una oportunidad para las Mipymes

El reto que deben enfrentar las pequeñas empresas colombianas es grande, porque la digitalización hoy en día se ha convertido en un factor fundamental para que sobrevivan, no solo a las nuevas condiciones generadas por la pandemia, sino a un mercado cada vez más sofisticado y competitivo.

Transformación digital, una oportunidad para las Mipymes
Especial para 90minutos.co

El reto que deben enfrentar las pequeñas empresas colombianas es grande, porque la digitalización hoy en día se ha convertido en un factor fundamental para que sobrevivan, no solo a las nuevas condiciones generadas por la pandemia, sino a un mercado cada vez más sofisticado y competitivo.

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Por Dilian Francisca Toro Torres

La pandemia obligó a las grandes empresas a recurrir al uso de herramientas digitales para sobrevivir a la crisis por el Covid 19. Muchas de ellas pudieron implementar el teletrabajo, realizar compras y ventas online y hasta llevar a cabo sus procesos de producción de forma remota. 

Sin embargo, esta misma suerte no la han tenido las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que conforman el 93% del sector, las cuales han tenido grandes obstáculos no solo para tener acceso a la tecnología, sino al conocimiento de las posibilidades que ésta contiene para beneficio de sus negocios.

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Según un estudio del BID en nuestro país, el año pasado por cada colombiano había 1,2 celulares. No obstante, el uso de aplicaciones productivas y más avanzadas tecnológicamente aún están en manos de sectores como las empresas exportadoras y las de servicios.

Dilian Francisca Toro Torres

Por su parte, entre las Mipymes la mayoría se limita a utilizar este tipo de herramientas para enviar y recibir correos electrónicos y solo el 40% tiene página web.  Entre tanto, según la Cámara de Comercio Electrónico, durante la pandemia esta actividad tuvo un crecimiento de 11% por semana. Pero lo que vemos en la práctica es que un gran porcentaje de las Mipymes, sólo pueden destinar sus recursos a las tareas que exige el día a día.

En medio de estos contrastes el reto que deben enfrentar las pequeñas empresas colombianas es grande, porque la digitalización hoy en día se ha convertido en un factor fundamental para que sobrevivan, no solo a las nuevas condiciones generadas por la pandemia, sino a un mercado cada vez más sofisticado y competitivo.

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Apostar a desarrollar estas herramientas en el tejido empresarial es posible. Así lo hicimos durante mi gestión en la Gobernación del Valle del Cauca, donde con miras a la transformación digital del territorio, fortalecimos la competitividad, la promoción y apropiación de las TIC y la conectividad digital; así mismo consolidamos el ecosistema de innovación digital, a partir del Comité TIC departamental, en el que tienen asiento los 42 directores de información municipales.

Como parte de esta tarea trazamos la ruta para fortalecer la economía digital del departamento mediante la puesta en marcha de iniciativas como la creación del Centro de Tecnología de transformación digital, con laboratorios para la elaboración de prototipos, inteligencia artificial, realidad aumentada y ciberseguridad, para ser utilizados por las incubadoras de empresas y acelerar su desarrollo.

En mi opinión, la transformación digital debe ser ahora. Para ello, las Cámaras de Comercio de todo el país deben jugar un importante papel preparando y capacitando a las Mipymes para hacer uso del comercio digital. También, pueden servir como puente para que los emprendedores y pequeños comerciantes cuenten con conexiones de mayor calidad y dispositivos tecnológicos; así como soluciones digitales que les permita mejorar sus ventas y la gestión empresarial que requieran de acuerdo con su tipo de negocio.

Desde luego, desde el Estado se debe desarrollar una agenda decidida de formación en nuevas profesiones que demanda nuestra sociedad del conocimiento; fortalecer el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación y desarrollar programas de formación en herramientas digitales a los micro; pequeños y medianos empresarios, entre otras iniciativas. La transformación digital es una gran oportunidad para fortalecer las Mipymes, el corazón del sector empresarial en el país. De esa manera podremos avanzar para ser ese país que merece volver a confiar y sonreír.

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Solución definitiva a escombrera de la 50 y al abandono de escombros y basuras en Cali

El lote donde esta ubicada la escombrera es una zona de protección, propiedad de EMCALI, del Canal CVC Sur, para impedir inundaciones.

Solución definitiva a escombrera de la 50 y al abandono de escombros y basuras en Cali
Especial para 90minutos.co

El lote donde esta ubicada la escombrera es una zona de protección, propiedad de EMCALI, del Canal CVC Sur, para impedir inundaciones.

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Como lo manifesté el año anterior, cuando realicé debate de control político sobre el tema de la escombrera de la 50 y la acumulación de basuras y escombros en Santiago de Cali, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos tiene las siguientes funciones, conforme al Decreto Extraordinario Nº 411.0.20.0516 de 2016.:

“1. Diseñar, dirigir, coordinar, seguimiento y la evaluación de las estrategias, planes y programas para el manejo integral de los residuos sólidos, alumbrado público y servicios funerarios.

(…) 5. Realizar el seguimiento a los prestadores y operadores de los servicios públicos.

(…) 16. Administrar la prestación del servicio de recolección de residuos sólidos, poda de árboles y césped, y supervisar los prestadores del mismo.

Lea también: Comisaría de Familia permanente como mecanismo de reivindicación de derechos

(…) 23. Implementar la infraestructura del esquema de aprovechamiento de residuos sólidos domiciliarios.

  1. Implementar el esquema de aprovechamiento de residuos de construcción y de demolición”.

Conforme a las funciones citadas vemos que la UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE SERVICIOS PÚBLICOS es la dependencia encargada del manejo integral de los residuos solidos, y debe realizar el seguimiento y la supervisión a los prestadores y operadores de aseo.

La UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE SERVICIOS PÚBLICOS no esta cumpliendo con su deber funcional, y hoy por hoy la ciudad se encuentra sucia, no hay una supervisión adecuada ni quien ponga en cintura a los operadores de aseo.

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LA ESCOMBRERA DE LA 50 NO TIENE FECHA DE CIERRE

Por orden judicial mediante sentencia del tribunal contencioso administrativo del Valle del cauca, No. 118 de 2010 del juzgado 3ro administrativo de oralidad, se dio solución de cierre a la estación provisional de descarga de RCD (residuos de la construcción y demolición).

Así mismo, es importante recordar que el Acuerdo Municipal No. 0373 de 2014 (POT) - artículo 174, establece:

“Se definen como sitios potenciales para la ubicación de las estaciones de transferencia de residuos de construcción y demolición los siguientes que cuentan con factibilidad y se ejemplifican en el Mapa N° 29 “Subsistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos”:

  1. Antigua Base Operativa de la empresa de transporte Azul Crema Calle 72Y # 28E-46.
  2. Antigua Base Operativa de la empresa de buses Verde Plateada, Calle 70 # 26N - 03 B. El Pondaje.
  3. Lote ubicado en la Calle 75B #20 -170.
  4. Lote ubicado en la Calle 73 Norte con Avenida 2C.
  5. Carrera 5 con calle 73. Frente a PTAR Cañaveralejo.
  6. Adicionalmente, se tendrá en cuenta la estación de transferencia hoy existente en la Autopista Simón Bolívar con carrera 50.

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Parágrafo 2. El sitio ubicado en la Autopista Simón Bolívar con carrera 50, servirá de estación de transferencia transitoria, hasta tanto entre en operación el área que sea seleccionada entre los sitios identificados como potenciales en el presente Artículo, a partir de lo cual, dicha estación de transferencia transitoria deberá ser cerrada y clausurada, y el área donde se ubica deberá recuperarse dada su condición de franja de aislamiento del canal interceptor sur.”

También es importante recordar que el lote donde esta ubicada la escombrera de la 50, es una zona de protección, propiedad de EMCALI, del Canal CVC Sur, para impedir inundaciones en el sector.

Recordemos que a este Canal desembocan los Ríos Cañaveralejo, Meléndez y Lili. Este Canal más adelante desemboca, con un grado de alta contaminación, al Río Cauca.

Como se observa ni el municipio de Cali, ni la UAESPM tienen solución alguna al respecto, donde durante 10 años, después del cierre del juzgado administrativo, no se han tomado las soluciones definitivas.

La justicia también ha debido colocar un término prudencial, para estos 10 años que lleva la orden de cierre.

Finalmente, en cuanto a los operadores de aseo, el servicio de aseo, recolección, transporte de residuos sólidos, es prestado en concesión por particulares, con lo cual se privatizó dicho servicio sin que tal decisión pasara por el Concejo Municipal.

Esto no ha sido una solución, pues la prestación de los servicios públicos de aseo cada día genera protestas de los ciudadanos debido a la deficiente calidad con que se prestan; pues día a día vemos la ciudad cada vez con más basuras en sus calles.

Por todo lo anterior, reitero las propuestas que he venido realizando desde hace tiempo, para darle solución definitiva a este tema:

1) Estudiar si técnica y financieramente la UAESPM puede asumir de acuerdo con sus funciones la operación de la basura y los residuos solidos; para que esos recursos se queden en el ente territorial.

2) En caso de que la UAESPM no lo pueda asumir, que el servicio de aseo sea prestado por EMCALI EICE ESP a través de un área de negocios que se crearía para tal fin; una vez terminen los contratos de concesión.

3) En caso de que EMCALI tampoco lo pueda asumir operativa y técnicamente, creemos una nueva empresa pública para el manejo de las basuras.

4) Crear el centro de acopio para la basura y escombros, en el nudo de la corbata; que esta ubicado en los limites con el corregimiento de navarro.

Por Milton Fabián Castrillón Rodríguez - Consultor y experto en temas de administración

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