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El cartel de Cali

Veinte años después de la captura de los jefes del Cartel de Cali,  los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela,  quienes controlaron el tráfico de drogas desde el sur occidente colombiano y ejercieron un enorme poder económico, político y social, ha comenzado a surgir una especie de tendencia, que podríamos llamar  "negacionista", porque  niega la […]

El cartel de Cali

Veinte años después de la captura de los jefes del Cartel de Cali,  los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela,  quienes controlaron el tráfico de drogas desde el sur occidente colombiano y ejercieron un enorme poder económico, político y social, ha comenzado a surgir una especie de tendencia, que podríamos llamar  "negacionista", porque  niega la […]

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Veinte años después de la captura de los jefes del Cartel de Cali,  los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela,  quienes controlaron el tráfico de drogas desde el sur occidente colombiano y ejercieron un enorme poder económico, político y social, ha comenzado a surgir una especie de tendencia, que podríamos llamar  "negacionista", porque  niega la relación del cartel con importantes sectores de la ciudad y del país.

Aprovechando la bruma que cubre los hechos históricos y la tendencia de los seres humanos a reescribir el pasado de manera conveniente, los "negacionistas" sostienen que los hermanos Rodríguez Orejuela, se dieron a conocer como unos importantes empresarios de la ciudad y  cuando gozaban de mayor reconocimiento fueron señalados por el gobierno norteamericano como jefes de la mafia.

Nada más ajeno a la verdad. Desde finales de los años 70 la prensa local y nacional había registrado los antecedentes criminales de los Rodríguez, quienes, además, nunca salieron a desmentir su pasado. Cuando se destacaron como dueños de importantes empresas, droguerías, un equipo de futbol, una cadena radial y un banco, quienes hicieron negocios con ellos conocían muy bien el origen de esas fortunas.  También lo sabían aquellos que en busca de favores (especialmente dinero) hacían cola en la mansión- cuartel del sur Cali, desde donde el cartel administraba el tráfico de drogas y llegó a controlar los destinos de la ciudad y del país gracias a la financiación de una campaña presidencial.

Por esa mansión desfilaron políticos, empresarios, periodistas, magistrados, jueces, policías, militares, embajadores, intelectuales, académicos, abogados, arquitectos, ingenieros, sacerdotes, etc. etc.  Algunos más importantes que otros, pero todos hechizados con el poder de los capos, quienes sabían muy bien que la mejor manera de protegerse contra una eventual persecución por sus negocios ilícitos era siendo generosos con los ejércitos de rémoras insaciables que tocaban a sus puertas.

Por aquel entonces se acuñó la expresión "se te apareció la virgen" para significar que una persona había tenido la suerte envidiable de ser contactado por el cartel para realizar alguna tarea o mejor aún para vincularse a la organización como sicario, relacionista público, testaferro, vocero, constructor, difusor ante los medios, empresario y  hasta escribidor de libros sobre los temas que le interesaba difundir a la organización.

Los narcos lograron permear todos los campos de la vida social, incluyendo a la iglesia y la academia. Para la muestra dos ejemplos estrechamente ligados: jóvenes universitarios de Cali protagonizaron a principios de los 90 la toma de una iglesia en la ciudad, cuando los medios de comunicación acudieron a cubrir la noticia quien lideraba la toma explicó que la ocupación del recinto tenía como fin denunciar que la universidad estaba a punto de recibir una importante suma de dinero proveniente del cartel de Cali, mientras los periodistas  salían de su asombro y trataban de matizar lo dicho al aire por el estudiante, un sacerdote que estaba dentro del templo increpó a los muchachos diciéndoles que no fueran ilusos que no iban a acabar con el cartel con ese tipo de acciones y que más bien pensaran en la contribución que esas personas le hacían a la ciudad, generando empleo.

En la susodicha universidad, un profesor, quien además era directivo del plantel, realizó la siguiente proeza frente a sus alumnos para justificar el ingreso de dineros de la mafia:   puso sobre el escritorio un billete de 2000 pesos y sin quitarle la mirada lanzó los siguientes interrogantes: "Santander, dime: ¿qué es la ética?, Santander, dime: ¿qué es la moral?, Santander: dime: ¿qué es lo bueno, qué es lo malo?" (Refiriéndose a la imagen del general Francisco de Paula Santander impresa en el billete). Luego, guardo silencio durante varios segundos y lanzó una especie de grito de triunfo, para rematar diciendo: "vieron, el dinero no habla, el dinero, no tiene ética, ni moral, el dinero no sabe lo que es el bien y el mal.  ¿Por qué exigen entonces que averigüemos si el dinero con el cual van a ayudar a la universidad es bueno o malo?"  El profesor de marras, quien dicho sea de paso estuvo preso por aceptar dineros de los hermanos Rodríguez Orejuela, sufrió una dura réplica por parte de la mayoría de los alumnos y no pudo terminar la clase. Pese a las protestas del estudiantado la universidad terminó aceptando el dinero ofrecido por el cartel.

Ambos episodios son fidedignos. Lo afirmó porque fui testigo presencial de los mismos.

Aceptar que Cali estuvo involucrada hasta la médula con el Cartel nos permitiría hacer un examen a fondo de las consecuencias que esto trajo consigo. De igual manera serviría para evitar que retornaran las prácticas pavorosas que impusieron los mafiosos y su soldadesca.

Cali no vivió una época de esplendor cuando gobernaban los capos sino de alucinante decadencia. Cuando fueron capturados o muertos los cabecillas y se desplomó la artificiosa economía que habían creado, nos dimos cuenta que habían desaparecido desde mucho antes los valores que alguna vez construimos como sociedad.

Dos décadas después del fin del cartel guardamos la esperanza de superar los rezagos de ese pasado siniestro para no volver a caer en las redes de los nuevos capos que pretenden controlar la ciudad. Todo depende de que hayamos aprendido la lección.

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CMJ, una cita con la historia

Los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos.

CMJ, una cita con la historia
Especial para 90minutos.co

Los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos.

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Por Norma Hurtado Sánchez
Representante a la Cámara por el Valle del Cauca

Los jóvenes en Colombia siempre han sido protagonistas de gestas excepcionales, regalándonos históricos momentos que nos han marcado como país, en áreas tan importantes como el arte, el deporte, la academia, entre muchas otras. Es “normal” ver nuestros jóvenes triunfando en mundiales de patinaje, alcanzando medallas olímpicas, llevando nuestro nombre, con orgullo, por todo el mundo.

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No obstante, nuestra patria no ha sido recíproca con las nuevas generaciones. Las cifras de desempleo en adolescentes van en alza, alcanzando un 23.3% en el año 2021. De igual manera, han persistido problemáticas tan álgidas como la deserción escolar, dificultades de acceso a educación superior, además de la ya mencionada barrera que se evidencia en el mercado laboral.

Pese a lo mencionado, soy una mujer que siempre busca ver las oportunidades aún en las más complejas situaciones. Vivimos en una democracia que nos brinda la oportunidad de elegir y ser elegidos; que nos posibilita acceder a espacios en los que podemos representar muchas voces que no son escuchadas, y llevar a diferentes instancias un mensaje sobre qué es lo que debemos trabajar, para hacer de esta hermosa tierra un mejor lugar.

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Eso, justamente es lo que pienso de los Consejos Municipales de Juventud, CMJ. Creo, con toda convicción, que este se convertirá en un espacio fundamental de debate, crecimiento y desarrollo de futuros liderazgos, que empoderará a las nuevas generaciones para que continúen esa importante labor de ayudar a construir país, de enriquecer el accionar local, regional y nacional, a partir de su particular forma de ver el mundo, y desde luego, de sus frescos conocimientos que se alimentan de la vitalidad y energía que trae consigo esa hermosa etapa de la vida. 

Nuestro deber es brindarles a los jóvenes mayores oportunidades, abrirles la puerta para que la política se convierta en otro de los escenarios en los que brillan con luz propia, y sin temor a equivocarme, tenemos que trabajar arduamente para lograr que sean actores de primera línea, tomadores de decisiones, visionarios, los nuevos líderes de Colombia.

 Todos los jóvenes tienen una cita el próximo domingo: salir a votar, a respaldar a sus líderes, a quien consideren que los representará de la mejor manera en los CMJ y empezar a ser protagonistas activos del ejercicio democrático, incluyendo en las agendas nacionales, departamentales y municipales, temas de juventudes que los involucren y los beneficien.

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No más lesionados por pólvora

Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico.

No más lesionados por pólvora
Especial para 90minutos.co

Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico.

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Llegó diciembre y con él las fiestas, despedidas, novenas y en general las festividades de fin de año y año nuevo, a lo largo y ancho del país; una época especial para compartir en familia, amigos, con las personas que amamos, pero tristemente se convierte en tragedia para muchos por cuenta del mal uso de la pólvora, que deja cientos de personas con lesiones, incluso con amputaciones; pero lo más triste es que muchos niños terminan afectados por estos elementos que deben ser uso exclusivo de personas expertas precisamente para evitar estas situaciones.

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Datos del Instituto Nacional de Salud, INS, dan cuenta que en la temporada de fin de año y año nuevo 2020 – 2021, se presentaron 703 lesionados en todo el país; de estos, 243 fueron menores de edad; sí, 243 menores de edad que sufrieron algún tipo de lesión que les dejará secuela para toda su vida afectando en muchos casos su autoestima. A pesar de las campañas, se sigue presentado este triste panorama año tras año.

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Hoy le escribo a los padres de familias, a los adultos que tienen a su cargo a niños y niñas para que estén muy pendientes, y no permitan que sus hijos usen ningún elemento pirotécnico porque por inofensivo que parezca puede causar lesiones con secuelas por el resto de la vida. También quiero unirme al llamado que hizo la representante a la Cámara por el Valle del Cauca, Norma Hurtado Sánchez, a los alcaldes de todo el país, y en mi caso, especialmente a los del Valle del Cauca, a expedir los decretos que regulen la venta, transporte, uso y comercialización de la pólvora en esta temporada. Lamentablemente, el año pasado, en la misma temporada en nuestro departamento 87 personas sufrieron algún tipo de lesión por el mal uso de la pólvora. Los juegos pirotécnicos deben ser manipulados por manos expertas.

El trabajo conjunto entre las autoridades, las alcaldías y gobernaciones expidiendo la norma, y la corresponsabilidad de la ciudadanía, son el mejor equipo para prevenir tantos casos de personas quemadas con pólvora en esta época.

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Bienvenidos los Juegos Panamericanos Junior

En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

Bienvenidos los Juegos Panamericanos Junior
Especial para 90minutos.co

En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

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Cali, Palmira, Buga y Calima-El Darién, pasarán a la historia por ser sede y subsedes de los primeros Juegos Panamericanos Junior, la cita deportiva que se realiza actualmente con la presencia de 41 países.

Se trata del evento deportivo internacional más importante que se lleva a cabo en la región en los últimos años, toda vez que convocará a más de seis mil personas entre atletas y miembros de las delegaciones de las naciones participantes; sin contar con la gran cantidad de turistas que vendrán para no perderse esta fiesta de hermandad entre países de la región.

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En el 2018, cuando se empezó a gestar la realización los Primeros Juegos Panamericanos Junior, desde mi labor como gobernadora del Valle nos comprometimos para que Cali y el departamento fueran las sedes de estas justas deportivas.

Para lograrlo tuvimos que dar importantes pasos en la región. El primero fue fortalecer el sector deportivo con nuestro programa Valle Oro Puro; que no sólo promovió el deporte de alto rendimiento y formativo, sino que dejó una infraestructura con 350 obras, incluidos importantes escenarios, que se sumaron a la capacidad instalada que ya existía y a la experiencia en realización de grandes eventos que tiene el departamento.

Esto permitió que en enero del 2019 el entonces Coldeportes avalara nuestra postulación como sede de los juegos y en marzo de ese mismo año no otorgaran en San José de Costa Rica, su realización. Allí asistimos con una delegación de la que hicieron parte directivos de Coldeportes, el Comité Olímpico Colombiano e Indervalle, entre otros.

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El propósito de todo este esfuerzo ha sido volver a recuperar el civismo y la cultura ciudadana que en la región había surgido en 1971, cuando se realizaron los VI Juego Panamericanos y que significaron un cambio radical en el espíritu de nuestra gente y en su transformación social y urbana.

Pero obtener esta sede ha significado, sobre todo, una oportunidad que ahora toma mayor relevancia en medio de esta pandemia y es la reactivación de la economía, al poner en funcionamiento toda la cadena productiva, del turismo, la hotelería, de la gastronomía, la cultura, de la logística y los servicios de bienes, algo vital para el bienestar social de vallecaucanos y colombianos. 

Desde el comité organizador se calcula que para atender el certamen tan solo el sector hotelero necesitará de unas 62.000 camas que deberán ser contratadas con 47 diferentes hoteles que hay en la región. Mientras que desde el sector gastronómico ven en los juegos la oportunidad para recuperar parte de los 22.000 puestos de trabajo que se perdieron por la pandemia.

En una época llena de dificultades para la región, la consecución de la sede de los Juegos Panamericanos Junior, es un trabajo que hicimos de corazón para abrir una luz de esperanza, para dinamizar la economía, pero también, para que las nuevas generaciones vivan y sientan el espíritu y entusiasmo que hace 50 años generó una gran transformación. Ésta es la manera de apostarle a la construcción de ese país justo e incluyente que todos anhelamos.

La realización de los Juegos Panamericanos Junior es una oportunidad para que los caleños y vallecaucanos demostremos al mundo de qué somos capaces cuando nos unimos en torno a una misma causa. Por todo eso, bienvenidos jóvenes deportistas, los recibimos con los brazos abiertos. Esta es una tierra pujante, cálida y trabajadora, que los hará sentir como en casa.

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