Columnas

Cocina por Convicción, por Martha Cecilia Jaramillo

  Volver a la tierra… ¡como salvación!   Sembrado de maíz realizado por los niños de los diferentes grados del colegio.   En el anterior blog escribí sobre el trabajo que venimos desarrollando con los niños y jóvenes del colegio Alas, teniendo como propósito reconocer la importancia de la cocina en la educación. Mi conclusión […]

Cocina por Convicción, por Martha Cecilia Jaramillo

  Volver a la tierra… ¡como salvación!   Sembrado de maíz realizado por los niños de los diferentes grados del colegio.   En el anterior blog escribí sobre el trabajo que venimos desarrollando con los niños y jóvenes del colegio Alas, teniendo como propósito reconocer la importancia de la cocina en la educación. Mi conclusión […]

Compartir

 

Volver a la tierra… ¡como salvación!

 

Sembrado de maíz realizado por los niños de los diferentes grados del colegio.

 

En el anterior blog escribí sobre el trabajo que venimos desarrollando con los niños y jóvenes del colegio Alas, teniendo como propósito reconocer la importancia de la cocina en la educación. Mi conclusión es que el camino para visionar un futuro diferente es mirando nuevamente a la tierra, desarrollando un proceso que en algunos casos se hace por intuición, con investigación propia y con una mirada diferente, difundiendo y contagiando a otros para que entren en esta sintonía.

Transcribo textualmente palabras escritas por María del Pilar, directora del colegio:

“Tocar la cocina como tema fundamental en la escuela, es volver los ojos a la tierra y volver los ojos a la tierra es contemplar nuestro futuro. Un futuro que es cada vez más incierto para las nuevas generaciones por la manera como arrasamos con los recursos y envenenamos la tierra.

Integrar la cocina como elemento fundamental del curriculum, puede despertar prontamente en los niños un lazo fraternal con la tierra, es volver a la semilla y a la esencia de todo: es encontrar un sentido a la tierra como cuna, una oportunidad para bendecirla y honrarla. Cocinando con los niños se retorna a la vida, a la celebración y al goce…

Me pareció oportuno contarles a través de un ejemplo de lo que puede significar “la cocina en la escuela”, esperando replicar la experiencia a otras instituciones o comunidades. Quizás se animen y se hagan nuestros aliados.

Para empezar hay que tener claro que hacer cualquier receta va más allá de cocinar para comer y que “comer va más allá de alimentarse”. Cuando cocinamos involucramos nuestra esencia y diferentes experiencias al momento de hacerlo.

  • Preparamos la tierra en clase de agricultura. Eso hace trabajar la voluntad, la disciplina, la tolerancia (el sol no siempre es un buen aliado).
  • Elegimos las semillas y sembramos. Después de sembrar hay que cuidar, regar, limpiar, nutrir. Así nuestros niños y jóvenes entenderán  que las cosas no resultan espontáneamente en un supermercado como quizás muchos pueden creer. Así en la vida todo requiere de nuestro esfuerzo, cuidado y protección. Ellos a través de la experiencia entenderán que hay que dar para recibir y cuidar para cosechar. Algunos de nuestros jóvenes esperan que el mundo les de y poco saben de lo que ellos deben hacer por otros y por el universo. Pero si se hace a través de la experiencia esto se integra y se dará una dinámica habitual en su entorno.
  • Para recoger hay que ser cuidadosos, seleccionar, lavar y almacenar para después preparar.
  • Elegir la receta y conseguir los ingredientes necesarios les permitirá reconocer el esfuerzo de sus padres, logrando sensibilizarlos hacia un sentimiento de moderación, cuidado de los recursos. Esta también es una lección para la vida.
  • El cerebro que regula cantidades exactas, casi como una fórmula química.
  • La creatividad con aquello que adicionas para que esa receta se haga especial.
  • Una vez cocinando intervienen como protagonistas las manos, en un acto que se hace ritual y como hilo conductor de las emociones que vienen y las están presentes en nuestro corazón. Podemos percibir entonces cuando ellos están inquietos, cuando quieren llamar la atención y como a través de la actividad se aquietan, se disciplinan y se tornan silenciosos. Es en ese momento donde se puede decir que estarán en un acto meditativo.
  • Y una vez en la cocina, las matemáticas para dividir, sumar, restar y hacer de la fórmula lo correcto. Quizás haces una gran cantidad, pero la divides en pequeñas porciones, así que aquí llegan los fraccionarios. ¿Qué tal la manera tan divertida de aprender?
  • Si lo que estuviéramos haciendo fuera pan, moldeamos para dar forma. Es casi como cuando uno toma la arcilla y da forma a una obra de arte. Pues el pan será en este caso nuestra obra de arte.
  • Barnizamos con huevo ayudados por un pincel. Y eso es una clase de pintura, solo que cambiamos el papel por la masa cruda.
  • Luego el fuego y control de temperatura, para poder cocinar el pan. Otro concepto que llega y se queda porque parte de la experiencia, no de la repetición.
  • Después de salido de horno compartimos, otro concepto importante de una experiencia comunitaria. Se aprender a compartir, respetando que haya suficiente para todos.

Como este ejemplo, podemos trabajar muchos de nuestras recetas vallecaucanas y hacer que el niño se apropie de nuestra cultura desde la experiencia. Cuando miramos la cocina de esta manera, entendemos fácilmente la riqueza que tenemos, la cual radica la influencia de diferentes culturas.

Nuestros sabores, unos de aquí, otros de allá, se mezclan formando una amalgama única y maravillosa dentro de la Cocina Colombiana. Podemos asombrarnos de nuestra diversidad, reconociéndonos en uno solo: negros, indígenas, blancos, etc. Así el término igualdad se da también afuera, en nuestra relación de convivencia con otros.

La cocina como experiencia educa, recrea y nos hace sentir orgullosos de nuestras recetas, las tradiciones y nuestros ancestros, dándoles un lugar en nuestra vida.

Lee más noticias

Columnas

Golpe a la democracia

Las suspensiones de los alcaldes de Ibagué y de Medellín son un golpe a la democracia, a la voluntad popular y a la constitución política.

Golpe a la democracia
Especial para 90minutos.co

Las suspensiones de los alcaldes de Ibagué y de Medellín son un golpe a la democracia, a la voluntad popular y a la constitución política.

Compartir

Las suspensiones de los alcaldes de Ibagué y de Medellín son un golpe a la democracia, a la voluntad popular, pero, sobre todo, a nuestra constitución política. El estado de derecho tiene unos principios que han sido violentados por parte de la decisión de la suspensión de la procuradora, Margarita Cabello.

La participación en política de los funcionarios públicos es un delito, por tal motivo, la Procuradora debía buscar la manera de que; si en sus investigaciones existiesen pruebas contundentes y sin ningún manto de duda que estos dos funcionarios de primer cargo municipales estaban ejerciendo labores que no estaban dentro de sus funciones; debía generar era una investigación penal para que fuese la Fiscalía General de la Nación y los jueces de la República quienes determinaran las sanciones para estos.

Artículo relacionado

Todo esto con base a la reiterada jurisprudencia y los precedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; frente a que la Procuraduría General de la Nación no tiene la capacidad de sancionar a los funcionarios públicos elegidos por voto popular, es decir; la procuradora Margarita Cabello equivoca el trámite y sobrepasa su competencia como Procuradora General de la Nación.

Tampoco podemos decir que fue equilibrada la sanción para estos dos alcaldes. Por las razones conocidas en los últimos días, tanto funcionarios públicos como altos funcionarios, y hasta miembros de las fuerzas militares; participaron abiertamente en política, según el mismo rasero que está usando la Procuradora; también tenían que ser sujetos de sanciones para que primara uno de los derechos de todos los colombianos; que es el derecho a la igualdad, siendo incluso, igual de inapropiado e incompetente para tal formal.

Artículo relacionado

Sin embargo, su decisión da indicios de que lo que le quieren hacer al alcalde Quintero es, a través de cualquier medio, sacarlo del camino político, que; a todas luces, ha generado un apoyo masivo tanto en plazas, como en la opinión pública.

Lea también: Una copa de oportunidades

Es hora entonces de defender la democracia, de defender a la constitución, de defender la ley y decirle a Margarita Cabello que se ha equivocado; y que a través de los medios legales y a través de la independencia de los jueces de la república, en los cuales confiamos; se reversará la decisión y el alcalde de Medellín y de Ibagué volverán a sus funciones como lo dictaminaron sus municipios, la ciudadanía y, sobretodo; con la claridad de que no fue una decisión en derecho y tampoco en justicia.

Otras noticias:

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

¡Intervención urbana con cerámica en las escaleras de La Estrella de Siloé!

Siloé es uno de los escenarios donde todo esto es posible, particularmente en La Estrella, que ya tiene recorrido con escaleras y un mirador privilegiado hacia la mayor parte de Cali.

¡Intervención urbana con cerámica en las escaleras de La Estrella de Siloé!
Especial para 90minutos.co

Siloé es uno de los escenarios donde todo esto es posible, particularmente en La Estrella, que ya tiene recorrido con escaleras y un mirador privilegiado hacia la mayor parte de Cali.

Compartir

Los desarrollos populares están a la altura de los grandes monumentos como destinos turísticos. Con el respaldo de intervenciones urbanísticas, sensibles con los contextos y las historias, podemos hacer que haya nuevas paradas obligadas para el turista, distintas a las de siempre.

Le puede interesar: Futura estrella Michelin en Cali: Casa Jorge Isaacs

El ejemplo principal es la Comuna 13 de Medellín, que cuenta con un recorrido institucionalizado a través de los grafitis, con espacio para hacer deporte, con espectáculos musicales y de otras artes. Los recorridos no solo activan la economía del sector, sino que dignifican a quienes han empezado a participar. Los ojos del mundo están en estos lugares, y sus habitantes saben que hacen parte del resto del mundo.

Otro excelente ejemplo son las escaleras de Selarón, que toman su nombre del artista chileno Jorge Selarón. Esto queda en Lapa, un sector vibrante de Río de Janeiro, y se ha convertido en un ícono mundial, no solo a nivel turístico sino por el uso creativo y total de la cerámica. La obra está en constante transformación desde 1990 y es una foto obligada para los visitantes. Esta intervención urbanística a partir del arte es un argumento más para disfrutar de la historia y para visitar la ciudad.

Artículo relacionado

La inversión en hacer que sea bonito, seguro y tenga espacios de recreo es muy poca comparado a lo que podemos obtener en una ciudad como Cali. Siloé es uno de los escenarios donde todo esto es posible, particularmente en La Estrella, que ya tiene recorrido con escaleras y un mirador privilegiado hacia la mayor parte de Cali.

Conozcamos un poco de la historia de las escaleras. Desde inicios del siglo XX, los pobladores del sector levantaron sus casas con cartón, guadua, bahareque. El barrio creció de manera espontánea y comunitaria, y para toda la ciudad era un pesebre a la distancia. El profesor Alberto Marulanda Palacios fue el que tomó esta idea y propuso rematarla con la instalación de un lucero.

Le tomó 10 años reunir el dinero para construir un pentágono de guadua y gestionar su instalación en aquel tanque de las entonces Empresas Públicas de Cali. Aunque se opuso inicialmente, el gerente Julio Mendoza Durán prestó el tanque, contribuyó con una estructura metálica más resistente y alimentó el lucero con el alumbrado público. En diciembre de 1973 fue inaugurada, y se empezó a ver desde cualquier parte de la ciudad, cada que Cali encendía su alumbrado público. Desde entonces, el único gran cambio para la estrella ocurrió en 2007, cuando pasó a tener 16 puntas y veinte metros de altura.

Artículo relacionado

Tenemos todos los ingredientes para que una intervención urbana con cerámica en las escaleras de La Estrella se convierta en un ícono mundial también, del que podemos estar orgullosos los caleños. Como el Park Güell, o como en la antigua Mesopotamia. Con diseños alusivos al barrio, a la música. Con más decoración en el tanque que queda al lado de la estrella. Imaginemos que las escaleras se convierten en un nodo para que artistas de todo tipo exploren su arte y lo ejecuten. Un lienzo en blanco, con la ciudad de fondo. Otra parada obligada en Colombia y en Suramérica. Y si puede ocurrir en Siloé también podría ocurrir en otras partes de las comunas 1, 20 y 18.

La colaboración de los colectivos en los barrios de ladera harían que unas futuras intervenciones urbanísticas no partan desde cero. Ellos ya aman a su barrio, lo conocen y ya están apostando por su potencial. Solo se requiere invertir en una experiencia cómoda y segura, y en masificarla.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

Por una Cali de talla internacional

Hace poco los Panamericanos Juniors nos pusieron en la órbita mundial; no cabe discusión, tenemos con qué ser una talla internacional.

Por una Cali de talla internacional
Especial para 90minutos.co

Hace poco los Panamericanos Juniors nos pusieron en la órbita mundial; no cabe discusión, tenemos con qué ser una talla internacional.

Compartir

Sin duda, en Cali hemos estado acostumbrado, durante décadas, a recibir artistas de talla mundial, eventos deportivos y culturales, que dejan en alto nuestro nombre ante el mundo. Hace poco los Panamericanos Juniors nos pusieron en la órbita mundial; no cabe discusión, tenemos con qué ser una talla internacional.

Sin embargo, en los últimos días y tras el concierto de Maluma en Medellín, el cual desbordó las expectativas de sus asistentes, medios de comunicación y conocedores culturales, nos preguntamos si en Cali estamos en esa misma capacidad.

Artículo relacionado

Y la verdad creería que la respuesta se encuentra rápidamente. Sí, nuestra capital sí cuenta con los escenarios disponibles para atender la necesidad de un evento de esa magnitud. Sí, Cali sí cuenta con una capacidad hotelera que permita el arribo de miles de personas. Sí, Cali cuenta con una infraestructura cultural y social que permite la diversión de muchos en los días previos y posteriores a los eventos.

Entonces, ¿por qué no lo hemos vuelto a tener? Nos hemos acostumbrado a que la Feria de Cali sea nuestro gran evento cultural. El Petronio Álvarez representa la cultura de nuestro pacífico y también es un atractivo. A eso, sumarle el Festival Mundial de Salsa empieza a volverse paisaje.

Artículo relacionado

Quizá, para algunos, los temas de orden público puedan parecer piedras en el zapato que impida la llegada masiva de turistas y nacionales para un evento de este tipo. Pero no lo es. De serlo, en los próximos meses no tendríamos un Campeonato Mundial de Atletismo donde recibiremos más de 3 mil atletas de todo el mundo.

Entonces, ¿Por qué no nos unimos como dirigentes, jóvenes, caleños, amigos, empresarios, a traer un evento que vuelva a vislumbrar a Cali ante el mundo? Ahí es donde creo que no tenemos una ventaja ante ciudades como Medellín y, quizá, la misma Barranquilla. Nos hace falta unirnos más como ciudad.

Lea también: Una campaña electoral con base a las ideas

Los problemas sociales de los últimos años si algo han evidenciado en Cali es la gran ruptura que tenemos como pueblo. Las distancias emocionales que generan las estratificaciones y la poca capacidad de resiliencia que existen en algunos sectores, provocan que nuestros eventos sean para determinadas poblaciones y no para todo un colectivo.

Sí, Santiago de Cali sí tiene cómo ejecutar proyectos que permitan la realización de eventos de mucha más altura que lo vivido el pasado fin de semana en Antioquia, pero hay que hacer un llamado a la colectividad y no a la particularidad.

Somos la capital mundial de la salsa. Somos calor, calentura, brillo, armonía y sabor y eso debe ser nuestro denominador común para poder presentarle al mundo una carta distinta a la hoy acostumbrada por los medios de comunicación. Está en nuestras manos que volvamos a subir de talla y que el mundo baile a nuestro ritmo.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales: