Domingo, Septiembre 23 2018

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No podemos olvidar el no olvidar

Hechos demenciales como el exhibir en una escuela los pedazos de pierna de un suboficial del Ejército, voltean inmediatamente la atención de todo el país hacia un tema que por ratos parece olvidársele a muchos colombianos: la única guerrilla terrorista no son las Farc Pero no debe sorprendernos esa amnesia temporal de todos nosotros, pasa …

No podemos olvidar el no olvidar

Hechos demenciales como el exhibir en una escuela los pedazos de pierna de un suboficial del Ejército, voltean inmediatamente la atención de todo el país hacia un tema que por ratos parece olvidársele a muchos colombianos: la única guerrilla terrorista no son las Farc

Pero no debe sorprendernos esa amnesia temporal de todos nosotros, pasa en todo lo relacionado con la historia de este país y en el caso de las víctimas es aún peor.

En este momento me acuerdo del sargento primero Díaz y su testimonio desde la cama de un hospital militar, cuando contó la sevicia con la que los atacó la Miller Perdomo, esas palabras aclararon varias incógnitas. ¿Qué me dicen del soldado Mario Alejandro Perdomo Rodríguez? atroz lo que sucedió con él, quien a diferencia del sargento no pudo hablar porque quedo en similares condiciones que el patrullero Luis Alberto Rodríguez Corrales, quemados e irreconocibles, uno en el Meta y el otro como parte de los 14 policías que cayeron en un ataque de las Farc.

Pero ¿en donde dejan todos los vejámenes  que cometieron en contra del joven Elcias David en Carepa Antioquia? Le arrancaron cada día una parte del cuerpo mientras estaba amarrado a un árbol y hasta dejar solo el torax, ¿se acordaban de esos hechos? Es decir, ¿se acordaban sin ir a Google? lo dudo. Aunque en últimas realmente no se preocupen, (en este país) es normal. 

A la luz de los hechos de la semana pasada, mientras veía todo lo sucedido con el cabo Ávila, pensaba en los 15 minutos de esa "fama maldita" que viven ciertas personas que resultan víctimas de actos inhumanos y despiadados. ¿cuanto dura su exposición? Tal vez días ¿cuantos personajes pasan a saludar y visitar a ese rostro del sin sentido de la violencia? Todos. En todos los rincones del país la gente cae en esos lugares comunes que ya son demasiado comunes en nuestro vivir, el repudio, la impotencia y en muchos casos la rabia.

Ahora pregunto, ¿quién habla hoy de los soldados asesinados en el Cauca? Nadie, eso ya es viejo. ¿Acaso dentro de unos días alguno de los que desfiló, acompañado de todos los medios por el Hospital Militar de Oriente hablará o visitará al cabo Ávila? lo considero difícil. En este país todo es desechable y solo importa mientras los micrófonos están prendidos y las cámaras grabando, una vez los micrófonos se van, viene la dura realidad para estas personas, aceptar y enfrentar lo que paso, pero ahora sin la empatía de muchos que solo vieron la oportunidad de opinar en una conversación o mojar pantalla para satisfacer intereses propios.

Entiendan lo que digo por favor, no quiero sonar resentido ni mamerto ni uribista ni santista, quiero que recapacitemos todos, que dejemos el efectismo. Las víctimas deben ser visibles más allá de los noticieros matutinos, vespertinos o en horario triple A, debemos acompañarlas, rodearlas de las instituciones, no esperar a que hayan cámaras para prometer el cielo y luego abandonar el lugar y jamás volver a saber de ellos.

Porque para los despistados que de pronto se han olvidado, ese hombre que ya no tiene piernas es una persona; ese soldado que quedo totalmente incinerado tiene una mamá; ese joven que destajaron en un árbol tiene un papá; los policías reducidos a cenizas tienen hijos y los soldados del Cauca tienen esposas. Hagamos memoria y así construiremos historia, 

No olvide, porque ellos jamás olvidarán. 

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Acerca del Autor

Carlos Polanco

Periodista. Nuestro lugar común será ese momento en que no estamos de acuerdo. Fui testigo mudo del orden público por los últimos 6 años desde las instituciones, ahora puedo opinar. Consejo gratuito: sostenga fuera del micrófono lo que valientemente dice frente a él. Actualmente estoy en el sector privado y lo que digo acá solo me representa a mi. No insista aquí no se fia.

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