viernes, junio 18 2021

.

Necesitamos una institucionalidad conectada con el país real

Para buscar salidas frente al estallido social, debemos reflexionar y aprender de nuestra propia historia para transformar nuestra realidad.

Necesitamos una institucionalidad conectada con el país real
Crédito de foto: Especial para 90minutos.co

La protesta social de estos días y los lamentables hechos de violencia que han dejado un triste saldo de pérdidas humanas y materiales, no pueden mirarse como hechos coyunturales sino como el resultado de una profunda crisis institucional en el país. El ciudadano actual, totalmente hiperconectado, se siente abandonado a su suerte por un Estado incapaz de conectarse con sus necesidades y expectativas.

Sin duda, la Pandemia con su impacto económico y social, agravó la crisis. En 2020 aumentó la pobreza en el país en 42.5%, el desempleo llegó al 14.2% y tuvimos una caída del PIB de un -6.8%. Todo ello, en medio de una situación sanitaria que no mejora.

Por eso, mientras el Gobierno se reúne con los organizadores del paro,  con los estudiantes, gremios, empresarios y partidos políticos, para buscar salidas frente al estallido social, debemos reflexionar y aprender de nuestra propia historia para transformar nuestra realidad. Y en mi opinión, esta transformación es posible alcanzarla a través de tres ejes:

Lea también:

Hagamos un gran acuerdo por el país

El primero es precisamente la defensa de la institucionalidad y su fortalecimiento. Y eso lo podemos hacer si cambiamos y volvemos a conectarnos con la gente, porque la razón de ser de las instituciones es transformar positivamente la vida de los ciudadanos.

En segundo lugar, trabajar para que la política no se convierta en esa instancia afectada por la imposición de intereses particulares y de corrupción. Por el contrario, debe recuperar su esencia de trabajar por el ser humano, demostrando su accionar con hechos, mediante un trabajo fundado en la transparencia, la confianza y, en momentos como este, a través de la mesura.

Para lograrlo se debe empezar por visibilizar los problemas y reconocer a los diferentes actores sociales, especialmente aquellos que históricamente han sido olvidados; realizar gestiones rindiendo cuentas al ciudadano, con un gobierno más abierto, plural, diverso e incluyente.

Y el tercer eje, debe entenderse desde el liderazgo colectivo, teniendo como base valores como: el trabajo, la responsabilidad, el compromiso, la determinación, la transparencia, la eficiencia, la convicción, para hacer las cosas bien y generar confianza. Además, es necesario dejar las confrontaciones ideológicas y entender que la seguridad, la transformación social y la paz son valores democráticos de todos.

Le puede interesar:

Una apuesta para fortalecer el campo

Así lo hicimos durante mi gestión en la Gobernación del Valle, en la que logramos convocar a las instituciones públicas y privadas, a la Academia y organizaciones sociales, para generar un liderazgo colectivo, que le permitió a nuestro departamento recuperar su protagonismo en el desarrollo de la región y del país.

Necesitamos menos política tradicional y más gobernanza efectiva. Hay que derrotar narrativas de odio, desesperanza y caos, para que en contraste, construyamos puentes de entendimiento. No se puede seguir construyendo muros para mantener el poder.  Con transparencia y  gestión, se logra generar confianza.

La institucionalidad debe adaptarse a los cambios, revisar la conexión de las respuestas del Estado sobre los problemas sociales y evaluar constantemente el impacto de sus acciones. Si seguimos alejados de la ciudadanía, estos espacios serán ocupados por mensajes que no nos llevan a un verdadero bienestar social. No permitamos la desconexión con el país real.

Otras noticias: La Economía Circular debe ser una realidad

Sigue nuestras redes sociales:

Acerca del Autor

Dilian Francisca Toro

Es médica y cirujana de la Universidad Libre de Cali; especialista en Medicina Interna en el Hospital Servidores de Estado, de Rio de Janeiro y especialista en Reumatología de la Universidad de la Sabana; Especializada en Administración en Salud de la Universidad del Valle, y en Gobierno y Gerencia Pública, de la EAN. Fue elegida Senadora en el periodo 2002. En el 2006 fue elegida Presidenta del Congreso, integró entre otras la comisión Accidental de Salud, Paz y Acuerdo Humanitario y creó la Bancada de Mujeres, que sacó adelante la Ley 1257 que previene y sanciona la violencia contra la mujer y promovió leyes a favor de la equidad de género. En 2015 fue elegida como Gobernadora del Valle del Cauca. En este cargo orientó su gobierno en tres pilares en el Plan de Desarrollo “El Valle está en vos”: Equidad y Lucha contra la pobreza, Competitividad Departamental y Paz Territorial. Por su gestión fue destacada como la mejor Gobernadora de los departamentos de categorías 1 y 2, distinción otorgada por la fundación Colombia Líder. Actualmente es miembro del Comité de Expertos en Salud, Copesa, creado por la Gobernación del Valle del Cauca, para orientar y prestar apoyo científico, a las decisiones en el manejo de la Pandemia del covid-19 en el departamento. Es directora del Partido de la U, cargo para el cual fue elegida en la IX Asamblea Nacional del Partido, de noviembre de 2020.

Noticias Relacionadas