Miércoles, Septiembre 26 2018

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Llanganuco: espejo de agua color verde esmeralda en los andes peruanos

La Laguna LLanganuco nos daba la bienvenida oficial al Parque Nacional Huascarán, era el inicio del recorrido por un grupo de montañas en donde se encontraban a alojadas miles de experiencias de viajeros, que como yo, buscaban llegar a esa cumbre azul celeste llamada Laguna 69.

En el capítulo anterior les contaba un poco del comienzo de nuestro viaje hacia el sector del Huascarán y de todos los periplos vividos junto a mis nuevos amigos de viaje al momento de conocernos en persona –face to face– como dirían muchos en las calles de Cali.

Les voy a dejar el enlace del camino a Yungay, uno de los pueblitos peruanos a los que llegamos para comenzar a vivir esta experiencia llamada Laguna 69: [¡Nos fuimos a Yungay! Primera parada antes del Parque Nacional Huascarán]

Huascarán

Habíamos llegado a uno de los lugares más visitados en los andes del Perú. Tras varias horas de recorrido en los vehículos que habíamos contratado para llegar hasta el campamento base, un gran letrero y un peaje ambiental nos daban la bienvenida al Huascarán.

Pero llegar no había sido fácil, en especial para nuestros agotados cuerpos. Mis amigos venían viajando en bus desde Lima (Cerca de 9 horas) y no habían parado un segundo a descansar. Yo, cansado; exhausto, muy agotado por el enorme esfuerzo de la jornada anterior para subir a la Laguna Churup (haré otro relato especial para este lugar), que aunque valió mucho la pena, me dejó con pocas fuerzas para iniciar un nuevo recorrido por las frías montañas de la provincia de Áncash.

Aunque hoy lo pienso y estas son cosas que le dieron mayor relevancia a mi viaje, a mi gran travesía por esa región andina. Pero les seguiré contando un poco más mis lectores y aventureros, no quiero aburrirlos. Para lograr acceder a una de las entradas principales del Parque Nacional Huascarán se deben cruzar varios caminos de herradura.

Por unas rutas empedradas inicia el ascenso a este parque.  En el sector de Yungay el vehículo toma el desvío para comenzar a subir los cientos de metros bordeando una majestuosa montaña hasta el punto desde donde, ya con nuestras propias fuerzas, comenzaría lo más duro del camino.

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Hoy me quedaré cortó en tratar de explicarles a ustedes lo maravilloso que tenía ante mis ojos, cada kilómetro recorrido era un lugar para detenernos y plasmar para la eternidad un momento que seguramente, no volvería a ver en muchos años.

Y hoy de nuevo vuelvo a repetirlo, solo cuando estás en ese lugar puedes describir la inmensidad del paisaje, mis palabras se quedan cortas y seré injusto en buscar contar con letras lo que ni mi mente ni mi corazón podía asimilar.

La carretera en mal estado no me importaba en ese momento, yo estaba feliz apreciando cumbres de nieve a lado y lado del camino. No me importó que el clima estuviera frío y que el cielo nos hubiera recibido con una capa de color gris oscuro, aunque con dificultad, lograba ver estos bellos picos nevados. Mi viaje hasta ahora había valido mucho la pena.

Llanganuco: Verde esmeralda

Pasaron las horas del viaje, ya en confianza con mis nuevos amigos, aunque recién acababa de conocer, el viaje se hizo mucho más ameno, todos hablábamos, contábamos experiencias de viaje, me preguntaban cómo iba mi recorrido por su país, fue una grata experiencia con ellos.

Pero sigamos contando historias de este viaje. Como en todos los Parques Nacionales del Perú, el Ministerio del Ambiente tiene puestos de control en los diferentes accesos, puestos que son manejados por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado, SERNANP, en donde se hacen los controles al turista.

Como yo sé que después de leer mis diarios de viaje van a quedar tan emocionados y animados de viajar a las lagunas del Huascarán, debemos tener presente que al adquirir tu boleto puedes tomar la decisión de comprar el ingreso solo por un día y que cuesta S/10.00 por adulto, o el de 21 días que tiene un valor de S/61.00. El segundo ingreso es recomendado para aquellas personas que vayan al parque con la finalidad de practicar turismo de aventura o hacer la ruta del Callejón de Huaylas, una ruta para aventureros expertos, los cuales se deben internar durante varias semanas en los andes.

Después de este dato, volvamos a lo nuestro. Habíamos llegado al Parque Nacional Huascarán, sector Llanganuco, el costo de la entrada que elegimos para ingresar al parque fue válido solo un día, es decir, nos constó S/. 10.00 Soles, un poco más de 8 mil pesos colombianos.

Allí nos dieron algunas indicaciones de comportamiento, que creo que deben sobrar para una persona responsable y consiente del turismo que íbamos a hacer. Luego de los trámites de rigor, seguimos nuestro camino hacia la L69.

Mediante avanzábamos, el paisaje se iba tornando a cada momento más impresionante, pero de repente, toda la vegetación se llenó de bosques de queñuales. Yo ya los había visto en fotos durante mis averiguaciones de Llanganuco; esto me indicaba que estábamos cerca a ese lugar, un plus del camino, como siempre lo pensé.

Y efectivamente habíamos llegado, como una esmeralda de esas finas, costosas, pero hermosas que se dan en nuestro país, así era el color del agua de aquella laguna, seguramente el tono sea más bello con un día a pleno sol, pensé, pero yo hasta ese momento no había visto paisaje más encantador.

El conductor de nuestro transporte paró en ese el lugar, un momento donde pudimos disfrutar del paisaje, del clima, del lugar, de Dios, de nosotros mismos. – Magia viva de la naturaleza-.

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Lagunas Orconcocha y Chinancocha (macho y hembra)

Aprendamos un poco, la Quebrada de Llanganuco  es un desfiladero de alta montaña cuyo origen es glaciar y está conformado por las lagunas Orconcocha y Chinancocha, las cuales están rodeadas perfectamente por los nevados Huascarán, Huandoy, Pishqo, Chacraraju, Yanapaccha y Chopicallqui, conjunto de montañas que hacen parte de la ya mencionada Cordillera Blanca y que hacen parte del sector Yungay del PNH.

La primera laguna, que es la más grande y es la que nos encontramos cuando apenas vamos subiendo al campamento base, es llamada Chinanqocha (laguna hembra) y se encuentra ubicada a 3.850 msnm, está separada mil metros de la segunda laguna la cual se ha denominado Orqonqocha (laguna macho) situada a 3.860 msnm.

Puedo decir que ambas son hermosas, aunque la hembra, por su extensión y predominio de color esmeralda, es la más visitada y fotografiada por el viajero, se puede pasear en barco por estas lagunas, es un paseo muy agradable, según había visto fotos en la red. Nosotros debíamos seguir, por ende no hicimos este recorrido.

Cuando decidimos seguir nuestro camino, luego de las fotos y unos instantes para poder descansar el cuerpo, todo se vuelve subida, carretera, nevados a lado y lado, hasta que finalmente llegas a un punto donde la vía termina y tienes un gran abismo desde donde se logra apreciar el sublime Valle de Cebollapampa, enmarcado por los mismos nevados y atravesado por la Quebrada Demanda, un cuadro perfecto para algún artista o pintor de paisajes. Magia lo define y las fotos no le hacen honor al lugar.

Aquí termina esta historia, pero sigue mucho más, el ascenso muy complicado a la Laguna 69. Nos vemos pronto viajeros.

¿Qué les pareció este nuevo fragmento de la historia? 

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