domingo, mayo 9 2021

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Himno Nacional de la República de Colombia, para dummies

Hoy que escribo, es viernes 30 de abril de 2021. Estoy en Cali, Colombia, ciudad muy noble y leal que declaró su independencia 18 días antes que el resto del país en 1810.

Himno Nacional de la República de Colombia, para dummies
Crédito de foto: Especial para 90minutos.co

*Dummies: inexpertos o principiantes en una materia.

(Esta entrada es larga como la gesta libertadora. Permítase llegar hasta el final. Léalo con la puntuación donde va para que tenga sentido, no la original, y descubra palabras e historias que no son del dominio general: yo lo hice y estoy fascinada. Creo que mi investigación valió la pena).

Hoy que escribo, es viernes 30 de abril de 2021. Estoy en Cali, Colombia, ciudad muy noble y leal que declaró su independencia 18 días antes que el resto del país en 1810.

Son las 4:57 pm al comenzar y aún resuenan los ecos de los cantos patrios que muchos reprodujimos a las 3 pm –hora muy significativa, por cierto-.
Lo que no se entiende, no se aprecia. Muchos compatriotas escuchan nuestro canto insignia y quedan “gringos” (vale la analogía, porque de no ser por lo curiosa que soy, yo tampoco entendería un comino del himno suyo).
Harta de oír a la gente cometiendo errores y cantando como loros (aclaro, los loros NO cantan, solo repiten frases que no entienden, para que les den galletas -o tamales-), con profunda humildad presento mi propia explicación del Himno Nacional de la República de Colombia, MI país al que llevo en el alma por siempre, aunque algún día viva en las nubes como Ada Luz la de Escalona, o incluso en Marte. (O donde viven otros que pregonan a Colombia en sus versos cantados, pero que -precisamente hoy que su voz es necesaria- resuenan por su silencio).
Me embarco entonces en esta gesta de desenmarañar la confusa oratoria del letrista, en pos del conocimiento. Esto, en medio del caos que vive mi amada Cali, resistiéndose a la injusticia desde hace dos días.

Los derechos de autor de la letra del Himno, pertenecen al difunto, varias veces presidente de los Estados Unidos de Colombia y poeta, Rafael Núñez. (Por favor, no lo confunda con el fabulista Rafael Pombo. Esa en favor de los animales, es otra lucha).

Lea también:

El orden natural de las cosas

CORO

¡Oh gloria inmarcesible!

¡Oh júbilo inmortal!

¡En surcos de dolores

el bien germina ya!

Preliminares:

El coro del himno, para mí, es una especie de “corolario” (razonamiento, juicio o hecho que es consecuencia lógica de lo demostrado o sucedido anteriormente), a lo que relata cada estrofa.

Explicación y notas:

  • Inmarcesible: Dícese de aquello que no se puede marchitar. ¡Oh gloria sin mancha, perenne (eterna) como las siemprevivas…! –perdón, me emocioné-.
  • “En surcos de dolores, el bien germina ya”: La guerra por alcanzar la libertad no es fácil para nadie. Lo que se cosecha se siembra. Y eso fue lo que hicieron los valientes otrora: Sembrar para que otros cosecháramos, sin pensar tanto en su sacrificio, como en el resultado para las futuras generaciones.

Primera estrofa.

Cesó la horrible noche.

La libertad sublime

derrama las auroras

de su invencible luz.

La humanidad entera

que entre cadenas gime,

comprende las palabras

del que murió en la cruz.

Explicación y notas:

  • Se acabó la guerra. Llegó por fin la independencia. La hermosa y deseada libertad se despliega como la aurora –cuya luz nada puede opacar- sobre el futuro de nuestra patria.
  • Con el resto no estoy de acuerdo. Ni entonces, ni ahora, la humanidad que ha vivido en la esclavitud mental permanente ha podido entender qué fue lo que vino a decir el maestro Jesús. De otra manera, las cosas serían completamente diferentes.

Segunda estrofa.

“¡Independencia!”, grita

el mundo americano.

Se baña en sangre de héroes

la tierra de Colón.

Pero este gran principio:

“el rey no es soberano”,

resuena, y los que sufren

bendicen su pasión.

Explicación y notas:

  • El oprimido pueblo de América por fin puede proclamar su libertad y gritarles a los chapetones a boca de jarro que se larguen por donde vinieron y que no vuelvan. No ha sido una tarea libre de sufrimiento. Aun así, la gente resiste y bendice su tormento en aras de algo mejor.
  • “Se baña en sangre de héroes la tierra de Colón”: La sangre de los patriotas muertos aún tiñe los campos de batalla. No ha pasado mucho tiempo desde que terminaron las luchas. Pero el hecho de poder decirle a los chapetones “Chapetons, go home” es suficiente para que a quienes han sufrido los horrores de la guerra no les importe tal cosa, porque el beneficio es mayor que las pérdidas.
  • La “tierra de Colón” –para todo aquel de la generación X que vio historia elemental- es América –para el caso, “Colón-bia” que fue bautizado antaño en su honor-, por supuesto. Todo el continente descubierto por el italiano, sangra por su independencia. Pero es tan solo una figura literaria. La verdadera tierra de Colón, por lo que se sabe hasta el momento, es Génova, Italia.

Tercera estrofa.

Del Orinoco el cauce

se colma de despojos,

de sangre y llanto un río

se mira allí correr.

En Bárbula no saben

las almas ni los ojos

si admiración o espanto,

sentir o padecer.

Explicación y notas:

  • El Orinoco, el río que baña el territorio en el que han tenido lugar las peores batallas se llena de sangre, de cadáveres y de llanto (de los dolientes). La admiración hacia esos muertos que pueden considerarse “héroes” y el espanto por haber vivido semejante cosa, pelean por la supremacía en el alma de las gentes.
  • Bárbula: Según Wikipedia: “La batalla de Bárbula fue un enfrentamiento armado que protagonizaron, por un lado, las tropas venezolanas y las fuerzas auxiliares granadinas comandadas por Rafael Urdaneta y Atanasio Girardot y por el otro lado el ejército realista, capitaneado por Domingo Monteverde, reforzado por componentes del Regimiento de Granada, llegado desde España al mando del coronel Miguel Salomón”. (No se avergüence, yo tampoco lo sabía).

 

Cuarta estrofa.

A orillas del Caribe

hambriento un pueblo lucha,

horrores prefiriendo

a pérfida salud.

¡Oh, sí! De Cartagena

la abnegación es mucha,

y escombros de la muerte

desprecian su virtud.

Explicación y notas:

  • El Sitio de Cartagena fue una de las mayores muestras de resistencia civil en la historia de Colombia. Hambre, enfermedades, miseria y dolor se tomaron la “Ciudad Heroica”, pero las gentes no se rindieron, prefiriendo tales horrores a una falsa prosperidad siendo colonia. Por eso se ganó ese título con el que la conocemos. Pero su valentía no ha sido suficientemente exaltada a lo largo de la historia, por eso pienso que se habla de “desprecio” a la virtud.

*Anotación pre-publicación, a viernes 2 de mayo: Cali vivió un mini-sitio desde el 28 de abril de 2021 hasta el día de hoy. Pero la gente que salió a las calles de forma civilizada, exigiendo lo justo, no cedió. Se enfrentó al muy probable contagio de la pandemia que nos circunda y al pavor de la violencia de quienes se infiltran para hacer ilegítimo lo justo y razonable. Incluso ante la amenaza de desabastecimiento, la gente estaba dispuesta a seguir en la calle*.

 

Quinta estrofa.

De Boyacá en los campos,

el genio de la gloria

con cada espiga un héroe

invicto coronó.

Soldados sin coraza

ganaron la victoria;

su varonil aliento

de escudo les sirvió.

Explicación y notas:

  • Esta estrofa se refiere a la Batalla del Puente de Boyacá y a la del Pantano de Vargas. Los pobres soldados –tan pobres que a veces ni camisa tenían-, portaban algo más valioso: ¡CORAJE! Por eso ganaron. Y quienes salieron vivos –invictos- de la contienda, regresaron coronados de gloria.

Sexta estrofa.

Bolívar cruza el Ande

que riegan dos océanos;

espadas cual centellas

fulguran en Junín.

Centauros indomables

descienden a los llanos

y empieza a presentirse

de la epopeya, el fin.

Explicación y notas:

  • Bolívar cruza los majestuosos Andes de Colombia, país privilegiado y bendito que tiene acceso a dos océanos. Las centellas son fenómenos atmosféricos deslumbrantes y cegadores (cualquiera que haya visto una lo sabe. Si quiere verlas, en YouTube las encuentra). y las espadas brillan como ellas, reflejando la luz del sol mientras se chocan entre ellas en los campos de Junín.
  • “Centauros indomables”, es una analogía que alude a los personajes mitológicos que son mitad humano, mitad bestia equina. Se refiere a que a los bravos llaneros una vez que se suben a un caballo, parecen remachados a él. Solo la muerte los puede tumbar.
  • La batalla de Junín fue la penúltima de nuestra independencia, y al culminarla victoriosamente, se empieza a predecir cuál será el resultado final de semejante odisea.

Séptima estrofa.

La trompa victoriosa

en Ayacucho truena.

En cada triunfo crece

su formidable son.

En su expansivo empuje

la libertad se estrena,

del cielo americano

formando un pabellón.

Explicación y notas:

  • En 1824 tiene lugar la batalla de Ayacucho que acaba con la presencia española en América y da libertad a Perú. Es la culminación de casi 20 años de arranques independistas.
  • La trompeta de la victoria suena con fuerza. Y cada vez que se gana una batalla el heraldo (aquel que anuncia), en este caso un soldado, seguramente la toca con más emoción, o tal vez con cada victoria se le suman otras trompetas, por tanto, suena más fuerte.
  • La libertad por fin llega a América.

Octava estrofa.

La Virgen sus cabellos

arranca en agonía

y de su amor viuda,

los cuelga del ciprés.

Lamenta su esperanza

que cubre losa fría;

pero glorioso orgullo

circunda su alba tez.

Explicación y notas:

Esta es mi estrofa favorita del Himno.

  • Una mujer sin casarse en la época de la independencia, se suponía virgen. Al llegar las noticias de la muerte de sus futuros esposos, –por decirlo de alguna manera- se arrancaban el cabello en medio de la angustia. (Era costumbre en la antigua Grecia ofrendar los rizos, echándolos sobre los cadáveres o sobre la pira de las personas queridas. Y cuando no habían estado presentes en los funerales, iban a deponer su cabellera sobre el sepulcro de los parientes o amigos). Las pobres muchachas se ponían pálidas (alba tez: piel muy blanca) desesperadas por el dolor al recibir las trágicas noticias, pero su aura era de innegable orgullo.
  • Las patriotas que entregaron en batalla a padres, hijos, hermanos y amantes, lamentaban la pérdida, pero levantaron la frente y continuaron su vida, rindiendo honor a los caídos.
  • La mujer colombiana es de armas tomar desde el principio de la historia. A pesar de que muchas lamentaron la esperanza perdida de casarse (por culpa de la guerra vivieron “señoritas” por siempre, porque sus amados perecieron en batalla), eso del estado civil no importa cuando uno lo cambia por el de heroína de la patria.

*Las mujeres nunca hemos sido tímidas florecitas. Siempre al frente dispuestas a afrontar con valentía y denuedo lo que se nos atraviese*.

Novena estrofa.

La Patria así se forma:

Termópilas brotando.

Constelación de cíclopes

su noche iluminó;

La flor estremecida

mortal el viento hallando

debajo los laureles,

seguridad buscó.

Explicación y notas:

  • ¿Alguien vio la película “300”? Bueno. Para quienes no la vieron, La batalla de las Termópilas fue aquella en la que el valiente rey Leónidas y 300 espartanos trataron de vencer al rey Jerjes, que tenía un ejército absurdamente numeroso. En términos coloquiales, eso fue pelea de toche contra guayabas maduras. Pero, aun así, los guerreros no renunciaron.
  • Termópilas: es el nombre de un enorme barranco en Grecia.
  • Cíclopes: son criaturas mitológicas gigantescas y pavorosas cuya característica principal es que solo tenían un ojo. Se dice que sacrificaron el otro ojo a cambio del don de profecía. Pero los dioses se burlaron de ellos y les otorgaron el don de conocer únicamente el momento de su propia muerte. Su apelativo es sinónimo de fuerza y poder, y se usa en ocasiones para referirse a armas especialmente contundentes. Un cañón, por ejemplo, tiene un solo ojo, e ilumina la noche con sus disparos. O puede ser también que los patriotas ya sabían con toda seguridad que muchos iban a morir, pero eso no importaba, en aras de conseguir la libertad.
  • “La flor estremecida mortal el viento hallando”: el anhelo de la consecución de la libertad a veces pendía de un hilo, pues la tarea era de titanes, pero se escudaba en las victorias conseguidas y tomaba nuevos bríos. (Rafael Núñez se las traía. Qué estrofa más hermosa). PERO…

*** Curiosidad histórica:

Muchos han sembrado la duda de si el verbo que usó Rafael Núñez en esta estrofa fue hallar u hollar.
La diferencia entre los dos verbos no es poca. Hallar tiene un contenido neutro: encontrar, descubrir, notar. Hollar, en cambio, ofrece una implicación peyorativa, pues quiere decir pisotear, comprimir algo con los pies (de allí, la palabra huella) y, en sentido figurado abatir, humillar, despreciar.
Yo encuentro en esta última la opción más cercana al sentido patriótico y de orgullo que vive en el resto de la letra. “La flor estremecida, mortal el viento hollando”: el anhelo de la libertad pisotea cualquier obstáculo y prevalece.
Aunque tomando en cuenta el resto de la estrofa, tiene sentido que la flor se escude asustada debajo de los laureles.

En fin.

Décima estrofa

Mas no es completa gloria

vencer en la batalla:

que al brazo que combate

lo anima la verdad.

La independencia sola

el gran clamor no acalla:

Si el sol alumbra a todos

Justicia es libertad.

Explicación y notas:

  • No basta con ganar y lograr la independencia. La justicia y el honor deben primar por sobre todas las virtudes. Los vencedores deben mantenerse veraces, justos y dignos. Nada de corrupción.
  • Si el sol alumbra a todos: O todos en la cama o todos en el suelo. Se acabaron las desigualdades.
  • Justicia es libertad. Eso no requiere explicación. -O tal vez para muchos sí-.

Undécima estrofa.

Del hombre los derechos

Nariño predicando,

el alma de la lucha

profético enseñó.

Ricaurte en San Mateo

en átomos volando

“Deber antes que vida”,

con llamas escribió.

Explicación y notas:

Rafael Núñez, -el compositor de la letra del Himno Nacional- rinde honores a dos de los más grandes héroes de la independencia:

  • Uno de sus gestores: Antonio Nariño, quien divulgó y defendió contra todas las adversidades el texto de los Derechos del Hombre, resultado de la Revolución Francesa, sabiendo –de manera profética- lo que iba a suscitar el conocimiento de tales derechos y, por tanto, lo qué iba a suceder.

*Anotación pre- publicación: La estatua de Antonio Nariño que se erigía en Pasto, fue derribada de su pedestal durante las protestas de este primero de mayo.
No apruebo desde NINGÚN punto de vista los actos vandálicos ni los violentos. Desde NINGÚN bando. Pero voy objetivamente al posible motivo:
Nariño tal vez pecó al defender su proyecto político más anhelado: el centralismo. En su visión idealista de la política, la única manera de gobernar el nuevo país era con un estado centralizado y regido con los más altos estándares legislativos, en imitación de su admirada Francia. (Emmm… pero es que no estábamos en Francia, don Toño. Aquí tampoco “comíamos pastelitos” como en la anécdota de la reina Maria Antonieta).

  • Y Antonio Ricaurte héroe que en la hacienda San Mateo, propiedad de Simón Bolívar, estalló el Polvorín de su cuartel en 1814, sacrificando su vida y la de sus compañeros, para que, tras la derrota en una batalla contra los españoles, estos últimos no tomaran las armas que allí se almacenaban.

Yo, solo con esta última estrofa, haría toda una película.

Así desmenuzado -el texto, no el héroe Ricaurte-, muchos lo podrán entender, por lo tanto, apreciar de verdad. Nuestro himno es complicado pero bellísimo. Así como nuestra historia.
Ahora sí, el conocimiento es poder: los antepasados eran unos duros. Póngase de pie, saque pecho, manos a la espalda o una mano al pecho y cante. Desafinado, lírico, sentido, a los gritos, susurrado o como sea, cante su canción patria. Exprese su sentir con orgullo. ¡Y siéntase por fin representado, o como decía García Márquez “puro, explícito e invencible”!

Diana Serna, abril 30 de 2021.

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Acerca del Autor

Diana Serna

Hija de periodista y madre con mucho talento musical. Estudié Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Occidente. Soy Adicta al cine y la tecnología. A los siete años, un locutor me sugirió dedicarme a otra cosa porque cantaba muy “pasito”. Efecto: he cantado con algunos de los más grandes y tengo una mención de Grammy Americano en la pared. El nuevo reto es este blog. Imposible no existe. Solo hay gente incapaz.

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