sábado, junio 19 2021

.

El otro lado del caos

Gracias a quienes se preocuparon por su vecino, amigo o conocido, por si comía, si estaba asustado o si necesitaba una palabra de aliento, a quienes se informaron aun cuando nunca les ha interesado la política, a los profesores que abrieron espacios de diálogo y a los medios que actuaron responsablemente para cumplir lo que prometieron: hacer periodismo como debe ser.

El otro lado del caos
Crédito de foto: Especial para 90minutos.co

Normalmente, este blog habla sobre emprendimiento, marketing digital e incluso un poco sobre relaciones y estilo de vida. Sin embargo, con todo lo que está sucediendo era imposible sentarme a escribir como si ‘nada’, cuando en nuestro país está pasando ‘todo’.

Noticia del día: Conozca el pico y cédula que regirá en Cali este jueves 6 de mayo

Hoy quiero resaltar y bendecir esta tierra que me vio nacer, que me ha dado los mejores años con personas maravillosas, que me permitió estudiar –gracias al esfuerzo de mi familia y a mi propio esfuerzo-, una en la que despedí a mi papá y una que me vio dar vida a una pequeña niña a quien hoy no sé cómo explicarle lo que está sucediendo.

Hoy aprovecho este espacio para que más allá de la información que conocemos y los miles de vídeos que han arrugado nuestro corazón, reconozcamos lo que nos ha unido como país. Ha sido maravilloso e inspirador ver como colombianos –sin importar preferencias, equipo de fútbol, ciudad o estrato- en su mayoría nos hemos unido por un mismo fin: cuidarnos en este caos.

Le puede interesar:

Me quiero rendir ¿y qué?

Puestos de salud improvisados para salvar vidas, casas que se convirtieron en refugio, personas en redes sociales que se transformaron en voceros de una realidad que nos duele, que nos quema y que tenemos que mostrarla porque además es nuestro derecho.

Seres humanos que tomaron la mano de otros para orar, para pedirle a Dios y al ser superior en el que creían que cesara la violencia, que cuidara a sus hijos, a sus niños, a quienes nos esperan en casa. Emprendedores que aun con sus negocios en pausa se ‘pusieron la camiseta’ para recoger insumos, donar o ayudar a transportar medicamentos y comida a quienes le pusieron el pecho a esto.

Gracias a quienes se preocuparon por su vecino, amigo o conocido, por si comía, si estaba asustado o si necesitaba una palabra de aliento, a quienes se informaron aun cuando nunca les ha interesado la política, a los profesores que abrieron espacios de diálogo y a los medios que actuaron responsablemente para cumplir lo que prometieron: hacer periodismo como debe ser.

Por primera vez –o al menos para mí- mis redes sociales estaban unidas, conectadas aun sin conocerse en un mismo mensaje: el de ayudar a otros que no la están pasando bien, en una ‘empatía’ que te permite sentir dolor por otro al que le falta todo, aunque a ti no te esté faltando nada. Vi más esperanza por un futuro distinto a quejas por unos días complejos, vi más amor por esta patria que lujos y apariencias. Y por eso, aun confío en que cuando salgamos de todo esto, nos convertimos en mejores seres humanos.

Más columnas:

10 ideas de contenido para tus redes sociales

Acerca del Autor

Noticias Relacionadas