Sábado, Junio 23 2018

“El Gobierno queda en un aprieto”: Diego Arias

Diego Arias, analista político y exmilitante del M-19 habló con 90minutos.co acerca del pronunciamiento en la tarde del jueves por parte de las Farc en donde anunciaron el cese al fuego unilateral por tiempo indefinido. El analista, habló de lo que significa esto para el proceso de paz y lo que traería una posible aceptación …

“El Gobierno queda en un aprieto”: Diego Arias

Diego Arias, analista político y exmilitante del M-19 habló con 90minutos.co acerca del pronunciamiento en la tarde del jueves por parte de las Farc en donde anunciaron el cese al fuego unilateral por tiempo indefinido.

El analista, habló de lo que significa esto para el proceso de paz y lo que traería una posible aceptación por parte del gobierno de Colombia. Además, afirmó que el proceso de paz va por buen camino y que el tiempo no necesariamente mide la efectividad de sus decisiones. 

¿Qué significa para el Proceso de Paz y para Colombia la decisión de un cese al fuego unilateral por parte de las Farc?

En un principio parecía ser una buena noticia, sin embargo, cuando se analizan los condicionamientos de las Farc para persistir o mantenerse o responder ante ese cese al fuego indefinido, pues uno se da cuenta que hay una imposibilidad política de que ello finalmente suceda.

Lo que está metiendo las Farc es ni más ni menos, dejando la responsabilidad en el Gobierno y la fuerza pública, un cese al fuego que no se ha podido pactar y que ni siquiera ha podido tocarse el tema en la mesa de negociaciones.

El Gobierno sigue siendo claro y reitera que no va a haber un cese al fuego y las hostilidades bilateral, a menos no en este momento de la negociación. Quizá en otras circunstancias, ya finalizando o cuando los puntos escenciales hayan sido acordados.

De manera que se trata, desde mi entender, de una jugada de tipo político o propagandístico de las Farc en la medida en que, por supuesto, siempre va a ver causas de suspender ese cese al fuego, en la medida en que el Ejército y la Fuerza Aérea van a seguir, por órdenes del Gobierno, persiguiendo y atacando y desarrollando, planes contra la guerrilla.

Es que los condicionamientos dejan mucho que decir o ¿Cómo interpretar esos anuncios?

Las condiciones son un intento por propagandísticamente lograr un cese al fuego, del cual repito, el Gobierno no está dispuesto a concederlo, tal y como lo ha venido diciendo, por lo menos no en este momento de la negociación,  entonces las Farc si no es por un lado, intentan por otro lado.

Al Gobierno le correspondería develar lo que está detrás de esta maniobra de las Farc y devolverle la responsabilidad a ese grupo en el sentido de que aún si un cese al fuego y de hostilidades convenido bilateralmente, las Farc y el Estado están obligados a guardar un respeto irrestricto, permanente y cuidadoso, de que sus acciones no lastimen a la población civil.

De acuerdo a su experiencia, ¿Qué es lo más conveniente que debe realizar el Gobierno ante la decisión de las Farc?

Al Gobierno le corresponde rápidamente y en la medida en la que esta noticia ha cogido vuelo y asidero en la opinión pública, en sectores de gobiernos amigos y de la opinión internacional, hacer las claridades necesarias en viabilidad de esa propuesta de las Farc, en tanto el Gobierno se mantenga en la posición de seguir con las operaciones militares y ofensivas contra la guerrilla.

Creo que el Gobierno queda en una situación de aprieto, porque la primera sensación es que es una buena noticia y que si el Gobierno es el que ataca a la guerrilla o no acepta el cese al fuego, pues se queda con la responsabilidad de los daños y de las muertes que genera la guerra.

Al Gobierno le toca, rápidamente, reaccionar ante esas precisiones del caso e insisto demandar a la guerrilla, el respeto particular hacia la población civil y si quiere apremiar lo tiempos de la negociación para que un cese al fuego convenido bilateralmente, ya sea producto de una agenda que se haya evacuado en un buen porcentaje.

¿Puede afectar a las negociaciones que el Gobierno no acepte el cese al fuego?

Es absolutamente seguro que el Gobierno no lo va a aceptar. Eso es una manera de meter por la puerta de atrás, un temas que las Farc han intentado poner sobre la mesa y que no es viable en este momento, porque muy a pesar de los muertos y la destrucción que produce la guerra, un cese al fuego sería muy difícil.

Primero de concebirlo porque tocaría concentrar a la guerrilla en ciertos puntos y ellos no están dispuestos a eso, pero es más difícil  hacer un dispositivo de verificación sobre ese cese al fuego y mientras se termine discutiendo, quién disparó y quién no, el cese al fuego y la concentración de la guerrilla, pueden pasar entre uno y dos años, de manera que esa negociación perfectamente si hay voluntad, para ese momento puede haber concluido finalmente, si sigue como está.

Supongamos que el Gobierno aceptó el cese al fuego, ¿Qué significaría dialogar bajo esa condición?

Un cese al fuego bilateral lo que traería es una serie de condiciones, especialmente en la opinión pública, introduciría un elemento de desescalamiento del conflicto en términos del impacto humanitario que se produce, al mismo tiempo en el que se está negociando la guerra.

Pero yo insisto mucho en no es éste, un momento adecuado en el que ni siquiera se pueda hablar de un cese al fuego bilateral a las hostilidades. Lo que seguramente pretendería las Farc una especie de ‘statu cuo’, en donde el Ejército se quede donde está y la guerrilla donde está y esa es la circunstancia en la que ni el país ni la opinión pública ni el Gobierno quiere aceptar.

Entre otras cosas, porque esa es una circunstancia en donde un cese al fuego así concebido y aceptado, sería absolutamente imposible de verificar y desarrollar en la medida en que, muchos otros actores están en medio de las fuerzas guerrilleras, en medio de las fuerzas del estado y más, en un territorio tan complejo como el colombiano.

 ¿Es muy corto el tiempo de diálogos para empezar a hablar de cese al fuego?

El problema de una negociación de paz es que no solo es un tema de buena voluntad y tiempo. Es un tema de realidades políticas y militares. Cada una de las partes intentará imponer sus criterios y sus puntos de vista en la mesa, en la medida en que se sientan respaldado no solamente moral, política y éticamente, sino que tenga una fuerza militar detrás importante y victoriosa, y que en contrario, los argumentos y el poder del enemigo esté debilitado.

Un cese al fuego podría introducir una actitud complicada en las Farc, en el sentido de olvidar que están en un proceso de debilitamiento, así no sea de derrota total. Puede que la guerrilla acumule fuerzas para otro tipo de ofensivas militares, que posteriormente le ayuden a mejorar su posición negociadora en puntos claves que todavía faltan como si va a ver justicia o no, el tema del fin del conflicto armado, entonces eso es resumen es parte del problema del cese al fuego, porque puede generar esa condición de que no está sirviendo para acercarse a la paz, sino para acumular situaciones militares para tener ofensivas, aún en medio de las negociaciones.

¿Podría llegarse a pensar en un fortalecimiento político de darse un cese al fuego bilateral?

No solamente política, sino que eventualmente militar. Se permitiría poner condiciones, incluso antes de firmar la paz y desarmarse, de acrecentar una presencia en sus vínculos sociales que tiene en amplísimos territorios del país y que es absolutamente reconocida.

Las Farc lo que no pueden pretender es tener unas condiciones como si ya se hubiera terminado la negociación de paz porque todavía son una fuerza armada y, de aquí a que esté en tregua, su presencia armada genera temor e influencia en muchos sectores.

De manera que lo mejor que puede ocurrir es que las negociaciones traten de avanzar lo más pronto posible, produciendo la mejor y mayor cantidad de resultados.

Entonces, ¿cuándo Colombia debe empezar a hablar de un cese al fuego?

De acuerdo a las experiencias que conozco, en la de El Salvador se implementó ya en el momento en el que ya era un hecho el acuerdo de paz, habían sido discutidos y acordados todos los puntos y el cese al fuego se introdujo como la etapa previa, el momento justo a la desmovilización y la dejación de armas que hace la guerrilla.

Eso, significa un proceso complejo que toma tiempo de implementar y de hacer, de manera que en ese contexto, sería razonable que se haga en Colombia, cuando haya certeza de que no se va a volver a las armas y que lo que se viene es el proceso de dejarlas.

¿Cómo no malinterpretar ese tema del armisticio?

El armisticio es una forma similar de las de cese al fuego, de tregua, entre otras, entonces son modalidades que se introducen en los conflictos armados, incluidos los internos, para desecalar temporalmente el mismo conflicto.

Son formas distintas para que los fusiles se silencien, con el fin de buscar una actuación humanitaria o una solución diplomática del conflicto.

En los dos años de negociaciones ya se habla del 60% del avance ¿Eso qué tan efectivo es en comparación con negociaciones de otros países que han durado décadas?

Por más que vaya una buena parte de la agenda de negociación, que es algo que hay que reconocerlo porque nunca ha habido en un proceso de paz en Colombia, el asunto problemático es que los puntos que faltan son los más difíciles, porque implican la decisión de que si la guerrilla y sus máximos representantes presentan condenas en prisión privativa de la libertad en un centro penitenciario.

Implica acuerdos sobre el mecanismo para ponerle fin al conflicto armado y las Farc pretenden que la fuerza pública haga parte, eventualmente, de un desarme o reducción. Hay una cantidad de temas que son al final muy complejo para llegar a un acuerdo, por ejemplo si va a haber extradición o no de sus comandantes y de sus miembros, producto de los vínculos con el narcotráfico.

De manera que si así estuviera avanzado el 90% de la agenda y ese 10 que falta es el más delicado, eso puede implicar mucho más tiempo, inclusive de mediaciones de terceros países o de otros actores para que la negociación no se enrede o vaya a fracasar.

Lo que sí, es que nadie debe escandalizarse porque un conflicto de dos años se le haya invertido dos años de negociación que, finalmente, va a buen ritmo.

¿Cómo debe reaccionar los ciudadanos colombianos y qué deben esperar ante el anuncio de las Farc?

Yo creo que lo que corresponde es que, así sea muy difícil redactar un cese al fuego bilateral, por tiempo o por la complejidad que supone, lo importante es que a la población civil se le saque del conflicto y eso recae, sobretodo, en la guerrilla de las Farc.

Y muy cerca a eso, es pedirle a ambas partes, Gobierno y guerrilla, que aceleren el ritmo de las negociaciones para que en el menor tiempo posible, haya más y mejores resultados.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

seventeen − 4 =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas