martes, septiembre 29 2020

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De Los Latin Grammy y otros placeres culpables

Un músico de verdad no se hace con seguidores, ni con’ likes’ ni con visitas al video o mensajitos al #3060. Los “como se llamen” que salieron de las redes sociales, me producen un tremendo desasosiego.

(Blog escrito en Vivo y en Directo desde mi cama)

Cada año los premios Grammy Latinos me ponen de un ánimo bastante corto-punzante con limón y sal. Por eso la mayoría de las veces me abstengo de verlos. Pero este año, había involucrada en la fiesta del comercio musical gente que me importa mucho -y otros que conozco por asociación-, así que decidí “darme la pela” como decimos los músicos.
Llegué tarde a la transmisión. Me enteré de que antes de mi llegada premiaron a Juanes y de que Residente lanzó la frase de la noche: “¡Los músicos no somos cifras de seguidores! ¡LOS MÚSICOS SOMOS SENTIMIENTO!”.

Resumiré lo que fue el evento para mí, en “sensaciones” convertidas en frases. Si usted no vio los Grammy Latinos, es de ánimo delicado o si le gusta mucho el reggaetón, le invito a que no se torture y abandone la lectura en 5…4…3…2…
El primer premio a Despacito: es evidente que la bella y simpática panameña Erika Ender, compositora del tema, se puede retirar a vivir el resto de sus días a la Riviera Maya si se le antoja. Definitivamente un palo como ese no se veía desde Macarena y Aserejé, pero este les saca ventaja por millas. Debe estar celebrando en una tina de champaña y se lo merece porque ha luchado como loca desde hace mucho. Encontró el Santo Grial y ni corta ni perezosa lo agarró. No se le puede culpar.

Maluma y Felices los 4 con cuerdas sinfónicas… ahora sí vi todo lo que es “mañé” en esta vida. Me recuerda al “tenitacón” o al político que dijo alguna vez aquello de perfumar un… (Inserte aquí la palabra que se define como desecho orgánico humano). Completamente inútil.

Rubén Blades como siempre impecable. Es una absoluta delicia escuchar a un hombre que sabe lo que está haciendo y a la vez no se da muchos aires. Así como todos los grandes. ¿Qué se puede decir –que quepa en un blog- de un hombre del que se ha dicho todo y sigue dando qué pensar?

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Otro músico y presentado por un musicazo. Alejandro Sanz –persona del año- presentado por Juan Luis Guerra. Si tan sólo siguiera así… pero mejor no soñar. Tuvimos unos minutos de concierto con Sanz. Me vi remontada a los 90. A la nostálgica época en la que comenzó a morir la buena música en los medios. La parte de los soñadores fue muy emocional. Muy importante que los artistas más influyentes se hagan escuchar en temas tan importantes.

Mejor nuevo artista: según el público en redes, el preferido era un grupo de reggaetón CNCO. (Lo oigo nombrar apenas hoy) pero lo ganó Vicente Garcia un bachatero que parece que goza de buena aceptación. Tendré que escucharlo pues no conozco su música –pienso-. Voy a Youtube y lo que encuentro me gusta. Potable y apto para el consumo humano.

Jaime Camil el presentador se acerca a Armando Manzanero que celebra los 50 años de Adoro y le anuncia que Bronco y Ha Ash le harán un homenaje. El homenaje se convierte en una muy particular versión tex mex con cero aporte interpretativo. – Apagando el filtro y a calzón quitao, no sé si seré la única que piensa que asesinaron un clásico-. Reflexiono que no pareció un homenaje sino un irrespeto.

Album vocal pop contemporáneo: El Dorado de Shakira quien no estuvo por motivos de salud vocal. Se sabía. Se esperaba. En fin. Shakira es Shakira.

Intervención de Juanes. Lo de siempre. Lo que se espera de él. No decepciona. Me llama la atención una canción que interpreta con Logic y Alessia Cara que habla acerca de la depresión e invita a pedir ayuda. Significativo que los artistas empiecen también a concientizar acerca de los problemas emocionales que aquejan a los jóvenes y en general al mundo.

Nicky jam. Para mi gusto, “reggaetón fino”. Perfumado. Levemente soportable… pero definitivamente el hombre mandó la afinación de vacaciones permanentes a Timbuktú.

Lin Manuel Miranda: Premio de la presidencia de la Academia. Es la voz latina en Broadway. Creador de Hamilton el musical de moda. Nacido en Puerto Rico y orgulloso de ello. Se puso muy emocional. Dijo “ayuden y sigan ayudando porque cuando estamos unidos, los latinos cambiamos el mundo”.

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Insisto: Un músico de verdad no se hace con seguidores, ni con likes ni con visitas al video o mensajitos al #3060. Los “como se llamen” que salieron de las redes sociales, me producen un tremendo desasosiego. El tema se llama Inolvidable pero yo lo encuentro inescuchable.

Mi gente: los mismos 4 sonidos llenos de palabras sin sentido. Eso es lo que se oye hoy. Qué dolor de cabeza. Eso sí… todo el auditorio de pie. Lo que explica que estemos tan fritos. Balvin y ¿como se llama el otro? ¿Bugs Bunny? y un DJ que se ve muy parecido a Yoko Ono con barba y lentes.

La Banda El Recodo y Lila Downs entran por Mexico y haciendo un homenaje a Latinoamérica. Buena actuación.

Amárrame: De cuando uno entra en vivo en otro tono y otros descaches. Mon Laferte dejó el diapasón en su casa.

Cancion del año: obviamente esto era pelea de toche contra guayabas maduras: Despacito, es la canción del año. No hay nada qué hacer.

Intervención de CNCO: Reggaetón lento o rápido… da lo mismo. No lo oigo. Parafraseando a mi Pluma Blanca: Para hacer reggaetón basta escribir dos párrafos… (Y añado: medio de ellos sobra)

Anuncian algo increíble: ¡Una versión de Despacito que no se ha hecho! Yo esto lo tengo que ver. (Se han hecho TODAS)

Mientras sufro la desafinación de una criatura de cabello morado y me gozo la intervención de Víctor Manuelle en la versión de Despacito de Luis Fonsi, con Bomba Estéreo y Diplo, me hago La pregunta jodona de la noche: ¿Si Despacito fuera originalmente una salsa, habría sido igualmente exitosa o todo tiene que ser reggaetón para sonar?

Pero entonces quedo esperanzada al pensar que esta noche ¡¡¡POR FIN HUBO UN GRAMMY PARA UN MÚSICO!!!! Salsa Big Band de Rubén Blades, fue el mejor álbum del año. Lo que me devuelve la esperanza en que la gente ya está hasta el moño de los mismos cinco acordes y las líricas absurdas. ¡No todo está perdido!

¡Por la reconquista de la música… adelante! ¡Hasta el próximo año, Grammys Latinos!

La opinión de los blogueros no refleja el pensamiento editorial de 90minutos.co

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Acerca del Autor

Diana Serna

Hija de periodista y madre con mucho talento musical. Estudié Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Occidente. Soy Adicta al cine y la tecnología. A los siete años, un locutor me sugirió dedicarme a otra cosa porque cantaba muy “pasito”. Efecto: he cantado con algunos de los más grandes y tengo una mención de Grammy Americano en la pared. El nuevo reto es este blog. Imposible no existe. Solo hay gente incapaz.

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