Lunes, Octubre 14 2019

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Cuida tu colon: En 150 centímetros cerca de 100 enfermedades

No olvide la actividad física regular. Es muy importante porque permite la movilidad de los órganos, su oxigenación e irrigación sanguínea.

Cuida tu colon: En 150 centímetros cerca de 100 enfermedades

Come poco y cena menos,

que la salud de todo el cuerpo

Se fragua en el estómago.”

Miguel de Cervantes Saavedra

 

Una terapia adecuada del colon puede llevar a perder hasta 7 kilos de peso y la barriga prominente desaparece como por arte de magia.

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La muerte puede comenzar en el colon”, dice una sentencia médica. Porque en este órgano, que mide 150 centímetros de longitud, por 6.5 de diámetro (equivalente al dedo pulgar), se originan unas 70 enfermedades, como consecuencia de una intoxicación que por lo general se extiende por todo el cuerpo de manera lenta, crónica y a veces letal.

Es decir que por cuenta de nuestros malos hábitos, el “colon tóxico” equivale a un cuerpo envenenado, que produce problemas digestivos, sobrepeso, estreñimiento, acidez, dolor de cabeza, de espalda, celulitis, acné, depresión o pólipos y divertículos, pequeñas alteraciones, asociadas con el cáncer.

Se estima que en Colombia se realizan unas 30 millones de consultas al médico por problemas digestivos al año, con costos médicos que pueden superar los 100 mil millones de pesos.

Lo irónico es que todos estos problemas se combaten de manera inútil o prácticamente absurda. Porque se tratan la obesidad, el dolor de cabeza o de espalda, por mencionar algunos, pero no el colon tóxico. Es decir se trata el síntoma, más no la causa.

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Todo ocurre en apenas esos 150 centímetros de longitud: La comida baja al estómago para hacer la digestión, cuyo proceso termina en el intestino delgado, gracias a la absorción de los alimentos por unas pequeñas y especiales vellosidades, antes de pasar al intestino grueso donde se convierte en materia fecal. Sigue su curso por el colon trasverso, luego al colon descendente, al sigmoideo y finalmente al recto.

Hasta allí todo normal. El problema comienza por los excesos y una mala alimentación merced a los hábitos enemigos acérrimos de esta función. La comida chatarra, por ejemplo, es letal para las vellosidades. Su función de absorción resulta inútil ante el poder tóxico y devastador de estos alimentos que, para colmo, comienzan a depositarse entre esos vellos lo que altera su desempeño.

Por esto, una de las primeras manifestaciones es la evacuación lenta, porque se acumulan varias comidas, lo que se conoce como síndrome de evacuación tóxica. Este descuido termina por convertir al colon en un depósito, en un “pozo negro” de toxinas que son susceptibles de diseminarse por todo el cuerpo.

Comienzan aparecer los pólipos y divertículos, pequeñas bolsas, producto de un colon estresado, por no tener movimientos de evacuación, es decir un colon espástico, pues se va limitando a tal punto su capacidad de contracción, que la evacuación se convierte en una odisea. Fatal, porque la materia fecal se va acumulando y puede permanecer por años (colestopia).

El problema es de tal magnitud, que una persona con este problema puede acarrear entre 7 y 10 libras de materia fecal en su intestino grueso. Una terapia adecuada de limpieza del colon puede llevar a una persona a perder hasta 7 kilos y esa barriga prominente (evidencia de colon tóxico) desaparece como por arte de magia.

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Gráficamente es como dejar acumular basura en la casa día a día, una semana, dos semanas, un mes, dos meses…años. Y así sucede. El colon, literalmente, se cae por el peso de los desechos. Se puede ver claramente en las imágenes o estudios indicados por el médico.

El colon caído ocasiona otras alteraciones. Presiona sobre las estructuras de abajo. Si es mujer, sobre el útero, dando origen a quistes, infecciones e, incluso, problemas de reproducción.

En el hombre hace presión sobre la vejiga y la próstata. Sobrevienen diversos problemas de próstata, de reproducción y hasta pérdida del interés sexual.

Los dolores lumbares se asocian con el colon toxico, debido a la presión que ejerce el colon inflamado sobre el área lumbar. Al haber estreñimiento aumenta la probabilidad de adquirir infecciones urinarias e, incluso, los dolores menstruales se pueden agudizar ya que el colon ejerce presión sobre esa área.

Hay una relación directa entre el colon y el hígado. Cuando las toxinas no se eliminan de manera adecuada, quedan en la mucosa del colon y de ahí pasan a la sangre. Si la carga de toxinas es muy alta, “satura” el hígado de trabajo y éste empieza a funcionar “más lento”, generando alteraciones en el metabolismo, hígado graso, cálculos biliares, entre otras enfermedades relacionadas.

Si el hígado no es capaz de limpiar todas estas toxinas, ellas pasan a la sangre y el cuerpo sufre las consecuencias. Algunas de las manifestaciones, ante un estado de intoxicación, son dolores de cabeza, dolores musculares, inflamación de las articulaciones.

Al colon se le atribuyen, además, problemas como la pérdida de la concentración, de la memoria e irritabilidad. Falta de confianza, preocupación excesiva sin razón, depresión, ansiedad, tendencias suicidas, relacionados con el síndrome de colon irritable.

Los laxantes son otro error. Porque, igualmente, atacan el síntoma, pero agravan el problema, porque laceran las paredes del colon, creando otras alteraciones.

Desintoxicar el colon no es complicado y está relacionada directamente con la adopción de hábitos de vida saludable, es decir con una buena alimentación. Incluir en la dieta las frutas y las verduras y una buena ingesta de agua y como complemento la actividad física.

Una vez logrado este objetivo se equilibra el metabolismo. Un colon limpio permite que se metabolice adecuadamente la comida, es decir que el tránsito de los alimentos se cumple en un tiempo adecuado, entre digestión, absorción y evacuación, de dos a tres veces por día.

La desintoxicación y la pérdida de peso permanente van de la mano, porque se trata la causa y no los síntomas.

Para mantenernos saludables es indispensable aprender a cuidar el colon. Con sólo aumentar la ingesta de agua limpiamos el colon y demás órganos que nos ayudan en estos procesos, como el hígado, la sangre y los riñones.

También es importante aumentar el consumo de fibra, que viene de los alimentos de origen vegetal, como las frutas, las verduras, los cereales integrales y las leguminosas.

Identifique aquellos alimentos que no tienen fibra que son todos aquellos que provienen del reino animal, como los huevos, la leche, el queso, el pollo, el pescado, la carne de res y de cerdo.

Las harinas refinadas, que son blancas, porque se les ha quitado la fibra, como el arroz blanco, el pan blanco y el azúcar.

Es muy importante mantener el cuerpo y el tracto digestivo adecuadamente lubricados. Por esta razón es fundamental aumentar el consumo de aceites buenos tales como el de oliva, el de ajonjolí y el de linaza.

No olvide la actividad física regular. Es muy importante porque permite la movilidad de los órganos, su oxigenación e irrigación sanguínea. Evite al máximo permanecer sentado por muchas horas. Cuide su colon y tenga calidad de vida. Prevenga cerca de 100 enfermedades.

Más textos de Humberto Pupiales:

Política y colon irritable

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Acerca del Autor

Humberto Pupiales

Periodista de la Universidad de la Sabana de Bogotá. Maestría en Periodismo, en Buenos Aires, Argentina. Ejerce el periodismo científico desde hace 15 años. Actualmente es el Jefe de Comunicaciones y Prensa del Centro Médico Imbanaco de Cali

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