Colombia, un país reconocido por su abundante biodiversidad, considera los recursos genéticos como un activo importante para su patrimonio natural. En la COP16 de biodiversidad, son uno de los temas más complejos a debatir. Estos representan un potencial económico, pero también un reto en términos de protección y acceso.
De igual manera, los recursos genéticos hacen referencia a toda la naturaleza que contenga información genética, clave para la creación de organismos y la regulación de sus funciones.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Asimismo, la normatividad nacional establece que son propiedad del Estado, es decir que su uso está regulado, asegurando que Colombia mantenga control sobre su patrimonio biológico.
En palabras de Silvia Restrepo, primera mujer colombiana en el Instituto Boyce Thompson, uno de los centros de investigación más importantes a nivel mundial, los recursos genéticos son:
"Toda la naturaleza que nos rodea, como las plantas, los animales y los microorganismos, que a veces olvidamos".
Lea además: COP16 en la UAO: economías para la vida y la protección de recursos
Retos en la protección de los recursos genéticos en Colombia y la COP16
Por otra parte, Susana Muhamad, ministra de Ambiente y presidenta de la COP16, destaca la digitalización de los datos genéticos como un reto significativo. En sus palabras:
“Ahora se puede sacar recursos de la genética de un organismo y ponerlo en datos digitales, se pierde la trazabilidad de donde viene”.
Comentó la funcionaria quien continuó explicando:
“Entonces muchos de los recursos genéticos que se están usando, ya no se están compartiendo los beneficios, porque ya no se encuentra, bajo que legislación, no se sabe de qué país viene. Son bases de datos gigantes”.
Como consecuencia los beneficios comerciales, muchas veces no se comparten con los países que poseen la biodiversidad.
De la misma forma, “las bases de datos de secuencias genéticas tienen seis millones de usuarios al día. Restringir el acceso ya no es una opción” expresó Silvia Restrepo. Es decir, el reto, en realidad, es lograr un balance entre el acceso abierto y la redistribución equitativa de los beneficios.
Igualmente, este reto ha impulsado a Colombia para la creación de un fondo internacional. El cual permitiría cobrar a las empresas que utilizan los recursos y garantizar que los países de origen reciban una parte de los beneficios. Esta medida busca generar ingresos adicionales para la conservación de la biodiversidad. Con el fin de enfrentar la pérdida de especies y ecosistemas, que fue uno de los temas clave en el pasado acuerdo de Montreal.
El papel de la FAO y el CIAT en la preservación de los recursos genéticos
A su vez, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), junto con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) son cruciales en la gestión y conservación de los recursos genéticos.
La FAO, a través de su Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, promueve políticas internacionales que aseguren la protección de la biodiversidad. Incluyedo su uso sostenible en la producción de alimentos y otros sectores.
El CIAT, por su parte, alberga uno de los bancos de semillas más grandes del mundo, con colecciones de frijol y yuca. Aquí, se realizan investigaciones para que estas semillas sean más resistentes a retos como el cambio climático. Estos recursos también pueden ser utilizados en la creación de productos en el campo de la farmacéutica y en el campo de los agroquímicos, incluso de la cosmética.
Sigue nuestras redes sociales:
