El Capitolio Nacional de Colombia abrió este martes sus puertas para recibir a quienes quisieron despedir al senador y precandidato presidencial opositor Miguel Uribe Turbay, quien murió el lunes, dos meses después de sufrir graves heridas en un atentado.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Desde temprano, decenas de personas hicieron fila en la Plaza de Bolívar para acceder al Salón Elíptico del Capitolio donde reposa para la velación y homenajes el féretro del político de 39 años, una de las figuras del partido de derechas Centro Democrático.
La fila, que crece con el paso de las horas, permite el acceso en grupos de quince personas luego de atravesar los controles de seguridad para llegar al recinto donde está el cajón, cubierto con la bandera de Colombia y custodiado por soldados del Batallón Guardia Presidencial.
Algunos de los asistentes llevan flores blancas, otros se santiguan al pasar frente al ataúd. Muchos guardan silencio, mientras que otros murmuran oraciones o recuerdan la imagen del joven político, abogado de la Universidad de los Andes con estudios en Harvard, que en 2022 se convirtió en el senador más votado del Centro Democrático.
Lea también: Magnicidio de Miguel Uribe Turbay: Estas fueron las reacciones en el Valle del Cauca
En la plaza, mientras la fila avanza. Los asistentes comentan la conmoción que ha causado el asesinato y la esperanza de que "este crimen no quede impune".
Una ciudadana que aguardaba su turno para entrar afirmó:
"Vine porque era un hombre joven que quería trabajar por Colombia" -Rosa Méndez
La apertura al público llega un día después de una ceremonia privada en la que familiares, dirigentes políticos y diplomáticos rindieron homenaje a Uribe Turbay. Entre ellos, los expresidentes Juan Manuel Santos y César Gaviria, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y representantes de varios partidos.
Exequias en la Catedral Primada
El féretro permanecerá en el Capitolio hasta el mediodía del miércoles. Lo trasladarán a la Catedral Primada para las exequias del político, opositor al presidente colombiano Gustavo Petro.
Será el último adiós en un templo donde ya oficiaron las exequias de sus abuelos. El expresidente Julio César Turbay (1978-1982) y Nydia Quintero, fallecida el pasado 30 de junio, así como las de su madre, Diana Turbay, a quien asesinaron en 1991 narcotraficantes del cartel de Medellín tras mantenerla secuestrada durante seis meses.
Uribe Turbay, cuyo asesinato conmocionó al país, recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna izquierda el 7 de junio, durante un mitin político en la capital colombiana. Murió el lunes en la Fundación Santa Fe de Bogotá, después de pasar 64 días entre la vida y la muerte.
El Gobierno colombiano, criticado por la demora en reaccionar a la muerte de Uribe Turbay, decretó ayer un día de duelo e izó a media asta la bandera en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, en memoria del senador asesinado.
"Decrétese duelo nacional por el término de un día, durante los cuales se izará el Pabellón Nacional a media asta en todos los edificios públicos del país, unidades militares y de policía y las embajadas de Colombia en el exterior"
Señaló el decreto, firmado por el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien anoche acudió al Capitolio para dar el pésame a la familia.
Sigue nuestras redes sociales:
