A ocho días del atentado con un carrobomba en inmediaciones la Base Aérea Marco Fidel Suárez, la situación en el lugar es crítica. La carrera octava continúa cerrada, mientras los comerciantes afectados en Cali enfrentan el drama de haberlo perdido prácticamente todo.
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Aunque han recibido mensajes de apoyo, la ayuda oficial no ha llegado. Oscar Parra, uno de los damnificados expresó:
"La tienda no ha podido arrancar, estamos en cero, trabajando a un 5% atendiendo llamadas"
Hasta ahora, dicen que ninguna entidad estatal se ha pronunciado formalmente con un plan de asistencia.
La zona permanece acordonada y los comerciantes, por su cuenta, tratan de remover escombros y recuperar lo poco que quedó. Según estimaciones, al menos 70 negocios están devastados. La evacuación de mercancía continúa y muchos empresarios se han visto obligados a despedir empleados.
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Fransuá Vallejo, otro de los afectados, explicó que perdió todo el capital de trabajo construido con su esposa:
"Ahí quedó todo el esfuerzo… te estoy hablando de un estimado de 400 millones de pesos".
Pocas respuestas
Los testimonios revelan una cadena de impactos no solo económicos, sino sociales. Jaime Ponce relató que su empresa está paralizada y afecta a unas 300 personas entre empleados directos e indirectos, especialmente proveedores del Pacífico colombiano.
Lo más difícil, aseguran, es no saber a quién acudir. Miguel Londoño señaló que no existe aún una entidad que haya recibido de manera formal la documentación de los daños.
“No hemos tenido como algo donde presentemos oficialmente las fotos, las personas que trabajan, los daños específicos… y los valores de los mismos”
Ante la falta de orientación estatal, algunos comerciantes están considerando cerrar definitivamente o cambiar de sede. "Ya buscando qué hacer… mucha gente está usando sus recursos para volver a empezar", contó Fransuá.
La comunidad empresarial del sector clama por atención inmediata. Mientras tanto, la carrera octava sigue cerrada, las ruinas siguen a la vista y los comerciantes afectados en Cali esperan una respuesta urgente del Estado.
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