En Cali, una de las principales ciudades de Colombia, gran parte de su historia permanece viva en los anticuarios.
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En ese sentido, la capital del Valle del Cauca ha experimentado profundas transformaciones urbanas durante las últimas décadas, estos espacios conservan la memoria de la Cali de antaño a través de objetos, fotografías, libros y mobiliario que narran la evolución del territorio.
De igual manera, Cali ha vivido grandes cambios a lo largo del tiempo, muchos de ellos olvidados con el paso de los años.
Sin embargo, los anticuarios se han convertido en lugares de salvaguardia histórica, donde es posible recorrer el tránsito de un pueblo pequeño que se transformó en una de las principales ciudades del país.
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La cultura también ha sido un pilar fundamental en el crecimiento de la ciudad y estos espacios conservan elementos representativos de distintas épocas, desde pinturas hasta discos de vinilo, casetes o distintos tipos de formatos de la vieja escuela para escuchar música.
“Construcciones que ya no están, como por ejemplo los bomberos. Si nos vamos por la primera, está la Iglesia La Ermita, el hotel Alférez Real, que ya lo demolieron. O el edificio Gutiérrez, donde quedaba Avianca, al lado del puente Ortiz”, explicó Hernán Ríos, administrador del anticuario ‘Ríos de Historia’.
Adicionalmente, los anticuarios, con su proceso de conservación de material tangible histórico, también permiten la integración de personas alrededor de las antigüedades y la reconstrucción de dinámicas sociales del pasado en momentos de 'tertulias'.
“El acto de levantarse, poner un disco, quitarlo, etc. Los que crecimos con eso, todo eso se está rescatando. Y alrededor de eso se forma nuevamente una tertulia, un calor humano”, añadió el administrador del anticuario 'Ríos de Historia'
Asimismo, estos espacios se han convertido en aliados fundamentales para productoras audiovisuales nacionales e internacionales que buscan recrear distintas épocas en sus grabaciones.
“Estamos alquilando mobiliario y vendiendo para Netflix o para artistas independientes, directores, etc. Eso es un mercado bien interesante”, afirmó Hernán Ríos.
Finalmente, son pocos los anticuarios que permanecen como leyendas vivas en la ciudad y con el paso del tiempo, su labor resulta cada vez más importante para preservar la memoria histórica y cultural de Cali.
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