viernes, julio 30 2021

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La muerte me enseñó a vivir la vida

Hemos tenido que despedir muchas personas que queremos por una u otra razón y aceptar desde nuestras creencias que están en un lugar mejor y que algún día volveremos a verlas.

La muerte me enseñó a vivir la vida
Crédito de foto: Especial para 90minutos.co

Decir que este año ha sido fácil para muchos sería mentira.

Hemos tenido que despedir muchas personas que queremos por una u otra razón y aceptar desde nuestras creencias que están en un lugar mejor y que algún día volveremos a verlas.

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Sin embargo, ¿Qué pasa con nuestras vidas cuando la muerte nos arrebata a las personas que más amamos?

En mi caso, aún con un dolor profundo, la muerte me enseñó la vida.

Antes de despedir a quien más quería, el piloto automático ya hacía parte de mis días y las frases como que “la vida es un ratico” o “vive cada día como si fuera el último” eran sólo frases de cajón que se veían muy lindas en campañas o comerciales de televisión.

Pero cuando lo entendí en carne propia algo hizo ‘clic’ en mí.

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Nunca había tenido tantas ganas de vivir intensamente como cuando perdí a mi papá ni me había replanteado si yo estaba disfrutando el paso por esta tierra o si simplemente estaba despertando, cumpliendo una rutina y durmiendo sin propósito y ese fue el mejor regalo que pudo dejarme con su repentina partida: conciencia.

La conciencia de que estar vivos es un regalo maravilloso, de que debe cuidarse como el más profundo tesoro y hacerlo es aprovechar cada minuto en este mundo, siendo felices, sirviendo a otros, dejando los rencores, amando y sobre todo con una dosis gigante de amor propio para recibir todo lo que Dios tiene para nosotros. Cuando pensé que la lección estaba aprendida, llegó la perdida de mi abuelo a recordármelo y así pasará con muchas personas porque es lo único seguro que tenemos: la muerte -por más cruel que suene-.

Así que ahora, honro su memoria siendo lo más feliz que puedo por ellos que ahora lo son en otro plano y que me hicieron entender que sí la vida es un ratico, quiero que sea un ratico donde fui lo más auténtica y feliz posible.

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