Lunes, Agosto 21 2017

.

El azúcar es el “alcohol de los niños”:  No son las grasas las que nos están matando

Son los azúcares añadidos, y no la grasa, como desde hace tiempo se ha creído, los verdaderos  causantes de la obesidad, la diabetes, los problemas del corazón y el cáncer, entre otros. Los  menores son los más grandes consumidores. “Esta generación de padres sería la primera en vivir más que sus niños” advierten los investigadores.  

Es el nuevo “tabaco” y nos está matando. Al igual que el tabaco, unos años atrás. Ya desde los años  70 los estudios científicos indicaban que el azúcar, por encima de las grasas (las más cuestionadas),  era responsable de enfermedades cardiacas, diabetes y obesidad.

En los años 80, los investigadores estuvieron a un “pelito”, de logar la declaración de guerra, como la  del tabaco, pero la industria de los alimentos sacó su “carta tramposa”, y se nos vino, entonces, el  boom de los productos “bajos en grasa.”

Según los mismos investigadores, esos productos tenían o “tienen niveles escandalosos de  azúcares.”, como diría, entonces, el cardiólogo Aseem Malhotra, en The Guardian.

Pero esto no es lo más grave. Lo realmente preocupante es que estamos envenenando nuestro  futuro, si se tiene en cuenta que son los niños a quienes estamos dando una sobrecarga mortal de  azúcares.

Las bebidas gaseosas y los jugos de caja son, hoy por hoy, los más consumidos por los niños en  edad escolar, sin contar que de los cerca de 400 productos en los supermercados, el 80% contiene  azúcar. Se estima que solo en una gaseosa aporta unas 12 cucharaditas de azúcar.

La American Heart Asociation, asevera que estamos consumiendo cerca de 20 cucharadas de  azúcar al día, cuando lo que se debería consumir seria, en las mujeres, 6, en hombres, 9 y los niños  tan solo 4 cucharaditas. Lo ideal sería que se obtuviera de la miel o de los jugos naturales.

Mientras tanto, sabemos que en el mundo, cada año, unas 184 mil muertes están relacionadas con  el consumo de bebidas azucaradas, 133 mil por diabetes tipo 2, 35 mil por enfermedades  cardiovasculares y 6.450 por cáncer.

Los pronósticos son apocalípticos. En la última cumbre del azúcar, en el Reino Unido, para el  director médico, del sistema de salud de Inglaterra:  “esta generación de padres sería la primera en  vivir más que sus niños.”

En el mundo las alarmas se prendieron, en Francia, Holanda, Alemania Estados Unidos e Inglaterra  dijo, “manos a la obra”. Este año introdujo un impuesto del 20% a las bebidas endulzadas con  azúcar, en atención explícita de la Organización Mundial de la Salud, OMS, que recomendó a los  estados dicho impuesto, como mecanismo urgente, para enfrentar la epidemia global de la obesidad  y la diabetes tipo 2.

Investigadores de Oxford estiman que una reducción del 15% en el consumo de azúcar, con la  vigencia del impuesto, evitaría que 180 mil personas del Reino Unido se volvieran obesas al cabo de  un año y un número mayor adquiriesen sobrepeso.

Mientras tanto veamos que comen o qué les dan las mamás a nuestros niños. Generalmente cosas  rápidas, prácticas y no tan caras. Cereal con leche y le agregan un poquito de de azúcar para  endulzar la mañana. Súmele la gelatina, la avena instantánea y los jugos concentrados, la granola,  el yogur y las galletas.

Los cereales en promedio contienen unos 15 gramos de azúcar por porción y la mayoría están  constituidos en un 50% de azúcar. Por estrategia del negocio, por lo general vienen acompañados  de frutos deshidratados, como las uvas pasas, remojadas en soluciones azucaradas, para aumentar  volumen y peso.

En lo que sigue del día, los niños consumen una sobrecarga de azúcar contenida en todos los  productos y derivados que la industria de alimentos “disfraza” para confundir, con nombres como  endulzantes, glucosa, edulcolorantes, néctares, dextrosa, fructosa, molasas, maltosa, etc.

Las bebidas gaseosas, los jugos embotellados, las galletas, las salsas, en todos sus tipos, el pan,  las carnes procesadas, incluso, aquellos alimentos considerados saludables, como yogures y jugos  naturales, las papillas para bebés y las barras de proteínas para los atletas, contienen azúcar  agregada.

Los endulzantes como la sacarosa, la fructosa, el sirope de maíz, que son agregados a las bebidas  y alimentos para dar sabor, textura, duración y volumen, aunque dan energía, de corta duración, se  sabe que tienen efectos adversos.

Hay una lista de alrededor de 70 palabras utilizadas por la industria para disimular lo que en síntesis  es “azúcar”. Un solo producto puede contener hasta seis diferentes ingredientes en la tabla de  contenidos de la etiqueta, que son azúcar agregada con diferentes nombres.

Investigaciones recientes encontraron azúcar agregado en el 68% de los productos que  encontramos en los supermercados.

Es decir azúcares en todas las formas, causantes de la más grande epidemia mundial de la  obesidad y la diabetes, responsables de la inofensiva caries, como de daños atroces en el hígado y  en el corazón. Además del cáncer.

El libro El Caso contra el azúcar, dice que el producto debe considerarse tóxico, como lo es el  cigarrillo y el alcohol. Por el peligro para la salud, por ejemplo, el alcohol es regulado, tiene altos  impuestos, y su consumo es restringido, especialmente para los niños.

El azúcar no es regulado ni restringido y es causante de los mismos daños que el alcohol o el  cigarrillo.

 “El azúcar es el ´alcohol de los niños´ y las mamás del mundo lo dejan dominar el desayuno”: The  Guardian

Sígueme en twitter: @hpupiales  

Acerca del Autor

Humberto Pupiales

Periodista de la Universidad de la Sabana de Bogotá. Maestría en Periodismo, en Buenos Aires, Argentina. Ejerce el periodismo científico desde hace 15 años. Actualmente es el Jefe de Comunicaciones y Prensa del Centro Médico Imbanaco de Cali

Noticias Relacionadas