Lizandro Penagos

Nací en San Antonio Abad del Páramo de Nuestra Señora de los Dolores. Un pueblecito del Tolima que produce café, ganado y mucha lástima. Hizo parte de La Cortina, un muro imaginario de las guerrillas liberales, gérmenes de las FARC-EP. Allí nací, sietemesino. Allí mataron a mi padre hace más de 20 años. Allí vive aun mi madre, sola. Y allí pienso escribir literatura. Mientras tanto, hago y enseño periodismo en la UAO. Hice televisión y una hija. Publico donde me dejan y sobre cómo leo la existencia.

Atículo(s) 200
octubre, 2020
  • Apelotonamiento

    La población se aferra al azar, a la idea de que esto es más ficción que realidad, que la letalidad ...

  • Un abrazo

    No se puede amar sin abrazos, aunque personas sin brazos lo hacen con el alma. Y recorren el mundo s ...

  • Una lesión y sus lecciones

    Así es la vida. El país conmocionado por el tobillo de un futbolista cuyo grito se escuchó en todo e ...

  • Un solo destino

    Hacer periodismo no es solo recolectar información. Los meros datos no son investigación, así como c ...

septiembre, 2020
  • Sanseacabó

    Las peleas de poca monta en las que un par de pollos morían en su ley: peleando, se habían acabado p ...

  • Grillito lector

    Porque la buena literatura -y en general las artes bien logradas- superan las discusiones que ocupan ...

  • En fin…

    Todos corren para alcanzar aquello que los hace felices. No importa lo que sea. No interesa si tiene ...

agosto, 2020
  • Cartas a Antonia

    En Cartas a Antonia, Molano despliega al docente y también al columnista. Al profesor, porque se des ...

  • El sepelio de alias ‘Pueblo’

    En Colombia cualquiera que llegue con un arma es la ley, porque no hay conciencia de autoridad, ni d ...

  • Desprestigio y privilegio

    Casi cuatro millones de jóvenes, en la década pasada, no pudieron ingresar a la universidad.  Y, est ...

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