Sábado, Junio 23 2018

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

  Cómo tener buenos modales en Facebook Si usted es usuario de Facebook, ¿alguna vez se ha topado con alguien que hizo pública su difícil situación (perdí el empleo, me quebré un brazo, se incendió mi casa) y tiene 67 “me gusta”, 0 comentarios? ¿Se ha sentido mal porque insiste en felicitar a sus amistades …

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

 

Cómo tener buenos modales en Facebook

Si usted es usuario de Facebook, ¿alguna vez se ha topado con alguien que hizo pública su difícil situación (perdí el empleo, me quebré un brazo, se incendió mi casa) y tiene 67 “me gusta”, 0 comentarios?

¿Se ha sentido mal porque insiste en felicitar a sus amistades el día de cumpleaños y no le responden?

Entonces le conviene leer este artículo.

Quiero aclarar que me gusta Facebook. Soy usuario desde el año 2007. Gracias a él me he contactado con personas que, de otra manera, hubiera sido imposible.

Por esta red me he enterado de buenas y malas noticias de mis amigos; he dado mi voz de aliento en momentos que se han necesitado; he enviado y recibido muchos mensajes que han permitido sentirlos cerca.

He utilizado este canal de manera positiva y divertida, sin abusar, sin ofender, sin calumniar, tratando de aplicar buenos modales, los cuales comparto –a manera de propósitos de año nuevo- con la esperanza de lograr que se repliquen y fortalezcamos de manera virtual una amistad real.

Primer propósito: No enviaré más mensajes de cumpleaños a quienes nunca responden.

Al respecto vale aclarar que hay dos maneras de enviar mensajes: una es escribiendo en el muro de la persona que celebra (y es público); otra, es un mensaje personalizado (que es privado).

Si recibe un mensaje en su muro, puede responder con un simple “me gusta” o tomarse el trabajo de escribir su respuesta que, obviamente, será pública.

Si recibe un mensaje privado, por cortesía debe responder, así sea con un “gracias”, pero no lo haga con un frío emoticón de “me gusta” que popularizó Facebook (con el pulgar hacia arriba).

Frente a esta situación, ignoraré de ahora en adelante a quienes me envíen un emoticón como respuesta.

Ahora bien, con aquellas personas que ni siquiera respondieron con ese emoticón, y usted sabe que su mensaje fue leído (la red le avisa, indicando hora y fecha), mi decisión es no volver a escribirles.

Hay casos en los que nunca leyeron el mensaje del año anterior, ni del anterior… En este caso, la salida es fácil: eliminarlos de la lista (si no tienen tiempo para abrir Facebook, para qué tenerlos como “amigos virtuales”).  

Segundo propósito: no daré “me gusta” a ninguna página comercial que me sugieran mis amistades.

Tercer propósito: bloquearé a quienes escriban en su muro comentarios insulsos asumiendo que son inteligentes, y el único “me gusta” siempre es el de ellos mismos.

Frente a este caso, hay opciones, seguir soportando sus comentarios (a veces somos masoquistas) o –menos radical- ponerlo en opción “no quiero seguir recibiendo noticias de esta persona”.

Cuarto propósito: Seguiré bloqueando toda invitación a juegos… junto con la persona que invita, al igual que a quienes reproduzcan cadenas o fotos crueles o burdos montajes.

Quinto propósito: Seré solidario con aquellas amistades que comparten sus penas personales, absteniéndome de poner “me gusta” y enviándoles mensajes privados de solidaridad.

Sexto propósito: Revisaré minuciosamente mi lista de amistades, seleccionaré las que son muy activas y creativas para separarlas de aquellas que también son muy activas pero destructivas.

Séptimo propósito: Mantendré en mi lista aquellas amistades con bajo perfil pero que una vez al año se manifiestan con un “hola, cómo estás”.

Octavo propósito: Buscaré a los amigos que eliminé de la red para darnos el abrazo sincero y escuchar la explicación respecto a Facebook que me encanta: “No tengo tiempo para esa joda”.

Si te gustó el artículo dame un “me gusta”; si no te gustó, demuestra tus buenos modales y también dame un “me gusta”, a la postre, eso solo sirve para alimentar el ego. Ah…y que tengas un excelente año.

Eduardo Figueroa Cabrera

Twitter: @figueroacabrera

Blog: A,B.C… Dando

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 + three =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

  La mala ortografía puede ser peligrosa   La noticia me pareció curiosa por su origen y las terribles consecuencias para los protagonistas. Y todo se debió a un supuesto error de ortografía. El epicentro fue Santafé de Bogotá y los protagonistas, el propietario de un restaurante popular, quien ahora está en la cárcel, y …

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

 

La mala ortografía puede ser peligrosa

 

La noticia me pareció curiosa por su origen y las terribles consecuencias para los protagonistas. Y todo se debió a un supuesto error de ortografía.

El epicentro fue Santafé de Bogotá y los protagonistas, el propietario de un restaurante popular, quien ahora está en la cárcel, y un pintor de brocha gorda, que sigue recuperándose en un hospital.

La historia comenzó cuando el dueño del restaurante contrató a un muchacho para que le pintara el local y le elaborara el aviso de un restaurante que iba a inaugurar en un sector comercial del centro de la capital colombiana.

Los trabajos se hicieron dentro del plazo estipulado. El muchacho pintó de blanco las paredes y después se esmeró en el diseño del letrero con el nombre que le había solicitado el cliente, escrito en rojo.

Cuando el pintor fue a reportar su obra y a reclamar el dinero, el dueño del negocio se sorprendió al ver que el aviso tenía un error de ortografía e hizo el reclamo.

-“Le dije que el restaurante se va a llamar Vanessa y usted escribió Banesa”, dijo en tono airado el cliente.

-“Los nombres no tienen ortografía”, respondió con pasmosa tranquilidad el pintor, tratando de esquivar la responsabilidad. Y agregó: “Con la V chiquita o con la B grande suena lo mismo”.

-“Me corrige ese letrero ya, o no le pago”, amenazó el cliente.

La siguiente escena tuvo como escenario la sala de urgencias de un hospital, donde fue llevado el pintor tras ser quemado con ácido por el iracundo dueño del restaurante.

-“Como el tipo dijo que no me iba a pagar nada, y como yo ya había pintado las paredes, se las manché de rojo con la pintura sobrante del letrero”, denunció el pintor.

¿Y cómo lo atacó?, preguntó el policía que atendió el caso.

“Estaba recogiendo mis utensilios cuando sentí un ardor en la cabeza, el cuello, la espalda… ese tipo me arrojó un disolvente de pintura y no pude esquivarlo”.

El agresor fue llevado ante un juez, quien ordenó su detención en la cárcel “por representar un peligro para la sociedad”. El pintor sigue recuperándose de las quemaduras, y en un rincón del local no inaugurado, yace el aviso que dice Restaurante Banesa, a la espera de que alguien lo corrija o que alguien lo exhiba.

Epílogo: El pintor tiene razón para alegar que los nombres propios no tienen ortografía, pero quien los vaya a transcribir está en la obligación de averiguar con la persona interesada cómo escribe ella su nombre y, para asuntos legales, debe ser exacto al que aparece en los documentos oficiales de identificación.

Curiosamente, en esta historia no aparecen los nombres de los protagonistas, porque temo escribirlos mal y pagar las consecuencias.

 

Eduardo Figueroa Cabrera ([email protected])

Twitter: @figueroacabrera

Blog: A,B.C… Dando (http://efigueroacabrera.wordpress.com)

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14 − eight =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

  Si va a Brasil y no fala portugués, no monte en buseta   A propósito de la Copa Mundial de Fútbol 2014, si usted es una de esas personas afortunadas que van a estar en Brasil por cuenta propia, felicitaciones. Antes de saber cuándo viaja, dónde se hospedará o si ya compró boletas, mi …

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

 

Si va a Brasil y no fala portugués, no monte en buseta

 

A propósito de la Copa Mundial de Fútbol 2014, si usted es una de esas personas afortunadas que van a estar en Brasil por cuenta propia, felicitaciones. Antes de saber cuándo viaja, dónde se hospedará o si ya compró boletas, mi pregunta es ¿voce fala portugués?

Si la respuesta es “sim”, que disfrute el viaje.

Si la respuesta es “no”, pero que “entiende y se hace entender, porque usted habla portuñol”, tenga en cuenta los siguientes consejos:

No todas las palabras que se pronuncian igual que en español, significan lo mismo. A manera de ejemplo, “oficina” significa “taller” y “escritorio” significa “oficina”.

Borracho no es ebrio sino caucho (aunque algunos borrachos parecen de caucho) y los sitios donde reparan llantas se llaman borracherías.

En español, una de las palabras obligadas para agradecer un buen plato es “exquisito”, pero ni se le ocurra decirlo en Brasil si no quiere recibir miradas acusadoras. En portugués, exquisito es raro, excéntrico (y se escribe esquisito).

Durante uno de mis viajes al Brasil haciendo reportería para el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) me topé con un colono en una gigantesca hacienda del estado de Minas Gerais.

Él y su familia (todos rubios ojiclaros) me recibieron con afecto, y en medio de la charla intenté hacerle un cumplido a una preciosa chiquilla de cuatro años.

“Es muy bella”, dije.

“Nooo”, respondió el padre. “Es uma menina”.

Desconcertado recurrí a mi diccionario de bolsillo y comprendí que el señor me entendió “velha”, que significa vieja.

Una amiga se fue a estudiar un posgrado a Brasilia y en el primer viaje en autobús se escandalizó por el lenguaje liberado de las mujeres brasileñas. “Me ruboricé al escuchar a una chica, que iba en el puesto de adelante, decirle a su novio: Me pican los pelos de la cuca. Cuando a mí me ocurre eso, yo no se lo cuento a nadie”, dijo ofendida. Después supo que “cuca” es sinónimo de “cabeza”.

Para mis amigos colombianos, va esta advertencia. No vayan a preguntar por un paradero de busetas (ómnibus pequeño) y menos dónde puede coger una de ellas. Si se lo pregunta a una dama, puede recibir una cachetada, si se lo pregunta a un hombre es posible que le dé las indicaciones necesarias para llegar allá, pero le advierten que deberá tomar un taxi y que aliste dinero porque las “bucetas” en Brasil (con c) son costosas. Y aquí va una palabra para que siga enriqueciendo su léxico de portuñol: Buceta, en el argot popular, significa vagina y por extensión, prostituta.

De ahí el entusiasmo de un grupo de ingenieros agrónomos brasileños que llegaron al CIAT, en su sede en Palmira, Valle del Cauca, Colombia, a una capacitación y el encargado de transporte les preguntó:

¿Cuántos son ustedes?

-Seis.

Entonces necesitan una buseta…

No, respondió el jefe de la delegación. Necesitamos seis “bucetas”, una para cada uno.

Este tipo de palabras que de un idioma a otro se escriben igual, se pronuncian igual pero tienen significados diferentes, se les conoce como “falsos amigos” (sabio el que las bautizó así) y casi todas encierran un potencial riesgo para quedar como un zapato.

La buena noticia es que ya están advertidos de estos “falsos amigos” y no está de sobra que, diccionario en mano, empiecen a ejercitar su léxico antes del viaje. La mala noticia es que son más de 300 los “falsos amigos” que conviven entre el portugués y el español (385 para ser más exactos).

Este viaje a Brasil, sin embargo, será diferente para todos, porque si bien estarán presentes todas las lenguas del mundo, la barrera idiomática se superará por un lenguaje común: el fútbol. A gozar el espectáculo y que gane el mejor.

 

Eduardo Figueroa Cabrera ([email protected] )

Twitter: @figueroacabrera

Blog: A,B.C… Dando http://http://efigueroacabrera.wordpress.com/

“Si va a Brasil y no fala portugués, no monte en buseta” es el nuevo tema de mi blog.  http://tinyurl.com/o2lpsfv

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × four =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

  Para escribir bien, no se inspire en las canciones   Desde que escuché la canción “Un amor verdadero”, que interpreta el salsero puertorriqueño Jerry Rivera, decidí escribir un artículo relacionado con los errores que aparecen en algunas canciones y que, querámoslo o no, los repetimos, porque con música todo suena bien. El error arranca …

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

 

Para escribir bien, no se inspire en las canciones

 

Desde que escuché la canción “Un amor verdadero”, que interpreta el salsero puertorriqueño Jerry Rivera, decidí escribir un artículo relacionado con los errores que aparecen en algunas canciones y que, querámoslo o no, los repetimos, porque con música todo suena bien.

El error arranca en la primera estrofa cuando dice “yo soy de los que pienso  ⁄ que el amor en la distancia se hace fuerte y se agiganta con el tiempo…” ¿De los que pienso o de los que piensan?

Reafirma el gazapo en la segunda estrofa: “yo soy de los que entiendo  ⁄ que no puede dividirse la promesa  ⁄ que se escribe con un beso…” Vuelvo a preguntar ¿de los que entiendo o de los que entienden?

Esta es una falla de concordancia muy generalizada en el habla popular (y en los textos de no pocos comunicadores). Cuando se utiliza la expresión “yo soy de los que…” (o con cualquier otro pronombre de segunda o tercera persona singular -tú, él, ella, usted) el complemento de la oración debe ir en plural porque involucra a varios. “Los” es sinónimo de ellos, de esos, de muchos que piensan, que entienden… ¿me entienden?

Otro gazapo musical está relacionado con un clásico del inmortal bolerista también puertorriqueño Daniel Santos, llamado “Despedida” y que comienza diciendo “vengo a decirle adiós a los muchachos  ⁄ porque pronto me voy para la guerra…” ¿Vengo a decirle? o ¿vengo a decirles?

Al igual que en el primer ejemplo, también hay falla de concordancia. El verbo decir tiene que concordar con muchachos (plural). Decirles a ellos. El otro verbo, venir, si está correctamente conjugado porque concuerda con el sujeto que está en primera persona en singular y que está sobrentendido: (yo) vengo…

Un tercer gazapo musical, más viejo que el anterior, aparece en “Fanny”, una balada de los años 60 que llevó a la cúspide de la fama al argentino Leo Dan.

Es posible que por el título no identifiquemos la melodía, pero cuando se escucha el comienzo que dice “jamás podré olvidar  ⁄  la noche que te besé…”, empezamos a tararearla. Y sigue la estrofa: “estas son cosas que pasan y  ⁄  es el tiempo quien después dirá”. ¿Es el tiempo quien o es el tiempo que?

La palabra “quien” es un pronombre relativo que alude a las personas, no a las cosas. Este error se ve en algunos comunicados empresariales cuando hacen referencia a la organización (empresa, fábrica, consorcio, etc.)  y utilizan el quien para complementar. Ejemplo: La empresa XXX, quien fue fundada por…

El cuarto ejemplo aparece en la canción “Secreto de amor” del cantautor mexicano Joan Sebastian.

Y comienza así: “Te voy a cambiar el nombre  ⁄
 para guardar el secreto  ⁄
 porque te amo y me amas  ⁄  y a alguien debemos respeto  ⁄
 te voy a cambiar el nombre  ⁄ en base a lo que has traído  ⁄ahora te llamaras Gloria  ⁄
  lo tienes bien merecido…” ¿En base a…?

Este es un vicio del lenguaje que sigue vivo pese a las campañas para eliminarlo (igual pasa con las cucarachas). Reemplace la expresión “en base a”, por “sobre la base de” o “con base en”. Recuerde que el único envase válido es el que permite almacenar líquidos.

Si seguimos escarbando en las canciones seguiremos encontrando gazapos, ante lo cual ya no hay marcha atrás. Por eso, ni se le ocurra corregir la letra de alguna de estas melodías cuando la esté interpretando, so riesgo de que se le mire como a un bicho raro o como a un purista del lenguaje, o sea, un bicho más raro.

Eduardo Figueroa Cabrera([email protected])

Twitter: @figueroacabrera

Blog: A,B.C… Dando(http://efigueroacabrera.wordpress.com/ )

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

7 + twelve =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

  Guía para nóveles periodistas “de cajón”   Desde hace días venía con la idea de escribir un artículo relacionado con las frases de cajón (llamadas también frases manidas o frases recurrentes), y ofrecer alternativas para esquivarlas, pero… me rindo. Nuestra cotidianidad depende de ellas. Las frases de cajón son aquellas expresiones comunes a las …

ABC… Dando, por Eduardo Figueroa

 

Guía para nóveles periodistas “de cajón”

 

Desde hace días venía con la idea de escribir un artículo relacionado con las frases de cajón (llamadas también frases manidas o frases recurrentes), y ofrecer alternativas para esquivarlas, pero… me rindo. Nuestra cotidianidad depende de ellas.

Las frases de cajón son aquellas expresiones comunes a las que recurrimos (sin mucho esfuerzo) para comunicarnos, ya sea en forma oral o escrita; que son aceptadas por la gente y repetidas una y otra vez aunque no necesariamente sean muy claras.

¿Cuál es la función de las frases de cajón? Sacarnos de apuros cuando interactuamos con otras personas y evitar que nos esforcemos demasiado tratando de encontrar un giro original. Que eso sea bueno o malo no lo sé; y aquí va mi primera frase de cajón: ¿quién soy yo para evaluarlo? (no tengo idea quién lo dijo, pero tiene una carga de vanidad disfrazada de modestia que se utiliza mucho).

Buena parte de estas frases provienen de refranes, otras son frases célebres que alguien dijo una vez y que el mundo se apropió de ellas (mi segunda frase de cajón sería “y que se regaron como pólvora”. A propósito, ¿alguien sabe cómo se riega la pólvora? ¿No será mejor, decir cuando se quema? Estoy seguro de que mucha gente ni siquiera conoce la pólvora pero recurre a la citada expresión); otras frases han sido extraídas de obras literarias (versos, títulos de novelas); de diálogos de películas y series de televisión.

Hay un importante aporte hecho por las mamás, que aconsejan, regañan y castigan utilizando frases con las que a ellas las aconsejaron, regañaron y castigaron (“mientras usted viva en esta casa se hace lo que yo diga”… “usted no se manda”).

Finalmente, “recibamos con un gran aplauso” a los periodistas, que se han encargado de difundir y cimentar muchísimas frases de cajón, las cuales siguen repitiendo para que las nuevas generaciones de comunicadores no se aparten de ese camino.

Para esa nueva generación de periodistas van estos consejos:

1)      Si tiene que elaborar una noticia sobre un incendio, recuerde que todos son “voraces”.

2)      Al aludir a una temporada seca, debe decir “intenso verano”.

3)      Si es en época de lluvias, debe decir “crudo invierno”, y de vez en cuando hay “un torrencial aguacero”.

4)      Si le toca cubrir deportes de conjunto, échele mano a la expresión “vibrante encuentro” o “duro partido”, y si el escenario está con cupo lleno diga “estadio a reventar”. No olvide que toda falta que afecte al equipo de casa será “una polémica jugada” o un “garrafal error” (en fútbol, regularmente lo cometen los defensas, el arquero y los árbitros).

5)      En los deportes también hay “aparatosas caídas” que “por fortuna no tienen consecuencias graves”.

6)      Cuando se refiera a marchas o manifestaciones populares es indispensable anteponerle la palabra “multitudinaria”, y si degenera en disturbios diga “ola de violencia”. Al día siguiente no tiene otra alternativa que decir “tensa calma”.

7)      En materia de cifras-sin-cifras utilice el recurso “cuantiosos daños materiales”, “grave situación económica”, “incalculables pérdidas”.

8)      Si tiene un programa de opinión en radio o televisión con invitados, la única expresión válida es “hoy tenemos a un invitado muy especial…” (No sé de un programa donde el presentador haya dicho “hoy tenemos a un invitado común y corriente).

9)      Ahora, si usted es el invitado especial, tiene que decir “estoy muy contento (o contenta) de estar en tu programa”, aunque no sea verdad.

Como “la lista es interminable” suspendo aquí, no sin antes advertir que he intentado hacer uso del sarcasmo. Ahora bien, si usted apenas está incursionando en el periodismo y no sabe el significado de sarcasmo, siga esta guía “al pie de la letra”.

Eduardo Figueroa Cabrera ([email protected] )

Twitter: @figueroacabrera

Blog: A, B, C… Dando (http://efigueroacabrera.wordpress.com/ )

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

twenty − nine =

Acerca del Autor

Noticiero 90 Minutos

Lunes a viernes a la 1 p.m. por @TelepacificoTV. On Line en http://t.co/5CJEjpjCZf Síguenos en Facebook: http://t.co/oONUEJfx y en You Tube: http://t.co/PHKUwg

Noticias Relacionadas