Sábado, Diciembre 15 2018

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¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

  Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, ACV:   El cerebro también se infarta   “Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.” Jonathan Swift Imágenes conmovedoras, como el desplome fulminante, del cantante Gustavo Cerati, en pleno concierto o del Representante a la Cámara, José Fernando Castro Caicedo, …

¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

 

Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, ACV:

 

El cerebro también se infarta

 

“Los mejores médicos
del mundo son:
el doctor dieta,
el doctor reposo y
el doctor alegría.”
Jonathan Swift

Imágenes conmovedoras, como el desplome fulminante, del cantante Gustavo Cerati, en pleno concierto o del Representante a la Cámara, José Fernando Castro Caicedo, en plena sesión del Congreso, vuelven la atención sobre una de las enfermedades más catastróficas, la tercera causa de muerte en Colombia y una de las de mayor incapacidad funcional.

 

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Hace mes y medio murió Cerati y conmocionó al mundo de la música. Después de 4 años en coma profundo, del que nunca logró salir, por los efectos letales del accidente cerebrovascular, ACV, que padeció.

El congresista Castro Caicedo se desplomó en plena sesión del Congreso y ni siquiera logó llegar con vida a un centro asistencial. El evento cerebral fue fulminante.

Quien vive para contarla es el ex-vicepresidente, Angelino Garzón, pues recibió de manera inmediata atención médica. Salvó su vida y logró revertir los efectos letales, aunque sobre su motricidad y su lenguaje, aún quedan las secuelas.

Se trata de una enfermedad que afecta los vasos que suministran sangre al cerebro. Se le conoce también como, trombosis, derrame cerebral, o Accidente Cerebro Vascular, ACV.

Ocurre cuando uno de estos vasos se rompe o se obstruye. Cuando se obstruye, por un coágulo u otra partícula, deja una parte del cerebro sin irrigación sanguínea y produce la muerte de las células nerviosas o neuronas. Cuando se produce una ruptura de uno de los vasos desencadena una hemorragia, cuya gravedad puede ocasionar la muerte casi instantánea.

Los síntomas de un ataque cerebral aparecen de repente. El paciente debe ser llevado de manera urgente a un centro asistencial, de cuyo manejo inmediato y adecuado depende el éxito del tratamiento.

Hormigueo o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente si es en un solo lado del cuerpo. Confusión repentina, dificultad para hablar o entender, dificultad repentina para caminar, mareo y pérdida del equilibrio o de la coordinación, son los signos de alarma o síntomas que indican la presencia de un ataque cerebral.

Problemas repentinos para ver por uno o por los dos ojos, dolor repentino de cabeza sin causa conocida, pueden ser, también, signos de alarma para buscar de manera urgente atención médica y evitar que el ataque cerebral tenga sus efectos más letales.

Si usted o quien está con usted, tiene estos signos de alerta, está sufriendo un ataque cerebral. Comuníquese de inmediato con un servicio de ambulancias o lleve el paciente al centro asistencial más cercano.

Si recibe atención médica durante las primeras tres horas de ocurrido el evento, es mucho lo que se puede hacer y prevenir los efectos catastróficos, como el caso del ex vicepresidente, Angelino Garzón.

Desafortunadamente, en la mayoría de estos accidentes, la atención médica no es oportuna, porque el paciente llega tarde a una unidad de urgencias o  porque no se identifica a tiempo en evento.

En estos casos, si el paciente sobrevive, el ataque cerebral puede ocasionar un daño neurológico grave e irreversible. Puede perder el habla o el movimiento de una parte de su cuerpo.

Según un estudio de la firma Rochester, después de padecer el ataque cerebral, la recurrencia es de un 10% en el primer año y de un 20% dentro de los 5 años luego del ACV inicial. Otro estudio similar encontró que la recurrencia en hombres es del 42% a los 5 años siguientes.

En Colombia es la tercera causa de muerte y una de las más importantes en incapacidad funcional. Algunos pacientes logran sobrevivir al ataque cerebral y quedan con parálisis leves del lado derecho o izquierdo de su cuerpo y esto suele afectar, por ejemplo, parcialmente el lenguaje. Con terapias y medicamentos es posible recuperar la facultad perdida, pero si se interrumpió la medicación y no hay control médico el ACV puede repetirse en forma fulminante.

La recurrencia de la enfermedad con daños catastróficos, por falta de control o seguimiento médico, es muy alta.

El éxito del tratamiento, en la disminución de las secuelas, depende si el paciente llega al hospital en las primeras dos horas después del inicio del ataque cerebral. Más tarde las posibilidades de tratamiento son menores y las secuelas o la muerte son más frecuentes.

En el mundo es la tercera causa de mortalidad, después del corazón y el cáncer y la principal causa de incapacidad o pérdida funcional de origen neurológico. Es la de mayor impacto económico y social, cuando se presenta en personas funcional y laboralmente activas.

Las enfermedades cerebrovasculares, ECV, en general, son las principales causas de muerte en todo el mundo. Hasta 1999 era la causa del 31 % de todas las muertes, hoy supera al 40 %, según la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Sólo en 2001, según la OMS, 5.5 millones de personas murieron como consecuencia de la enfermedad. De cada 100 pacientes que sufren un ACV, 10 fallecen de inmediato; 15 en el curso del primer año y 8 en el curso del segundo. O sea que un 33 % estará muerto dentro de los primeros 2 años.

En Europa producen el 49 % de todas las muertes (55 % en mujeres y 43 % en hombres), es decir más de cuatro millones de decesos por año, mientras que el infarto cardíaco ocasiona dos millones de muertes en el mismo lapso.

En Colombia, el 28 % de todas las muertes se debe a ECV, mientras que en el Valle y el suroccidente del país se estima que  estas enfermedades son las responsables del alrededor del 38 % de todas las muertes.

Según la Asociación Colombiana de Neurología, en el país se presenta un nuevo ACV en 90 de cada 100.000 habitantes; por lo tanto, casi 40.000 personas tendrían un ACV cada año.

Según la Asociación, el infarto cerebral, se considera como una urgencia médica de máxima prioridad, en donde el éxito del tratamiento y la disminución de las secuelas, dependen de que el paciente reciba atención médica durante las 4 y media horas siguientes al inicio de los síntomas; sin embargo, el momento ideal es en el trascurso de las 2 primeras horas.

Nuestros estilos de vida han cambiado radicalmente en los últimos años. Los malos hábitos alimenticios, el sedentarismo, el tabaquismo y el estrés, han elevado la prevalencia de la obesidad, la dislipidemia, la hipertensión y la diabetes, que favorecen el desarrollo acelerado de estas enfermedades, cada vez a más temprana edad.

Se ha demostrado que el cigarrillo y sus productos tóxicos dañan los vasos sanguíneos y aumentan la posibilidad de padecer un ataque cerebral. Si se suma el consumo de anticonceptivos orales al tabaquismo se aumenta en gran medida el riesgo de padecer la enfermedad en las mujeres jóvenes.

El abuso del alcohol contribuye al evento especialmente hemorrágico. El consumo de cocaína también se ha relacionado con la enfermedad, incluso cuando  se consume por primera vez.

La hipertensión arterial, es el factor de riesgo más importante. El controlar adecuadamente las cifras elevadas de la tensión arterial contribuye sustancialmente a disminuir los casos de ataque cerebral y del corazón.

La Diabetes Mellitus, constituye un riesgo independiente para la enfermedad vascular cerebral y frecuentemente se asocia a obesidad y niveles altos de colesterol, que también aumentan las posibilidades mencionadas.

Los hábitos de vida saludable, serán siempre las mejores armas contra una enfermedad catastrófica. Aliméntese bien, haga ejercicio de manera regular, lo que le garantizará prevenir la obesidad y mantenerse saludable. Controle su presión arterial. Evite los excesos con el licor y el cigarrillo.

 

La gente no sabe de la enfermedad

Un estudio de opinión efectuado en Latinoamérica, encontró que en Colombia el 78 % de las personas entrevistadas desconoce que los accidentes cerebrovasculares son la principal consecuencia de la hipertensión, cuando ésta no se controla correctamente. Para los médicos, es más preocupante aún que el 49 % de los encuestados no supo qué es un ACV.

La encuesta reveló otro dato preocupante: el 34 % de los entrevistados afirmó no tener hipertensión porque "se sentían bien y no tenían ningún síntoma". La hipertensión arterial es conocida como "el asesino silencioso", cuya principal manifestación es el  ACV.

En efecto, cuando se preguntó sobre las consecuencias más importantes de un ACV, sólo el 30 % de los entrevistados mencionó la muerte.

En la encuesta participaron hombres y mujeres mayores de 30 años y objetivo fue evaluar el nivel de conocimiento sobre hipertensión en el público general. La metodología consistió en entrevistas cara a cara con 100 individuos en cada país. Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Perú, fueron los países estudiados.

 

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Acerca del Autor

Humberto Pupiales

Periodista de la Universidad de la Sabana de Bogotá. Maestría en Periodismo, en Buenos Aires, Argentina. Ejerce el periodismo científico desde hace 15 años. Actualmente es el Jefe de Comunicaciones y Prensa del Centro Médico Imbanaco de Cali

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