Miércoles, Octubre 23 2019

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¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

  Permanecer muchas horas sentado: LO MÁS GRAVE PARA SU SALUD “Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino.  Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.” Henri-Frédéric Amiel Sígueme en Twitter: @hpupiales Tan pronto como usted se acomoda en la silla el cuerpo prácticamente se muere. La actividad eléctrica de las piernas …

¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

 

Permanecer muchas horas sentado:

LO MÁS GRAVE PARA SU SALUD

“Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino.

 Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.”

Henri-Frédéric Amiel

Sígueme en Twitter: @hpupiales

Tan pronto como usted se acomoda en la silla el cuerpo prácticamente se muere. La actividad eléctrica de las piernas se detiene totalmente. El consumo de energía baja a una caloría por minuto.

Ya sabemos que las dos grandes amenazas para nuestra salud son el estrés y la quietud. Sin embargo, resulta aterrador que nuestro sedentarismo es mucho más peligroso, justamente porque se volvió extremo, por un pequeño detalle: permanecer “sentados” por horas enteras frente a un computador.

La razón es obvia, nuestro cuerpo no fue diseñado para la quietud, sino para la actividad. Nuestro cuerpo es energía. Somos, incluso, más músculos que huesos. 655 músculos versus 205 huesos.

La actividad física, aquella de 20 ó 30 minutos a los sumo tres veces por semana, el sólo la cuota mínima, con el que el cuerpo alcanza defenderse. Pero es una alternativa de vida.

Una persona es sedentaria cuando su gasto semanal en actividad física no supera las 2.000 calorías, que incluye a aquellos que sólo realizan algún ejercicio físico los fines de semana y no hacen absolutamente nada el resto de los días.

Es letal el impacto de la falta de movimiento. Catastrófico. Vamos por partes: El cuerpo comienza a “desacondicionarse” (morirse) tan pronto como se acomoda en la silla. Las piernas tienen una actividad eléctrica que se detiene totalmente. El consumo de energía baja a una caloría por minuto y las enzimas que ayudan a descomponer las moléculas de grasa disminuyen por encima del 90 %.

Pasarse el día sentado afecta de manera directa el corazón, produce la diabetes, la obesidad y el cáncer, entre los efectos más perjudiciales para la salud, por la sencilla razón de que no representa prácticamente ningún consumo energético.

Y mucho más, al estar mucho tiempo sentado el nivel de colesterol “bueno” (HDL) disminuye en un 20 %, y después de 24 horas de total sedentarismo la eficacia de la insulina baja en un 24 %, aumentando potencialmente el riesgo de diabetes.

A nivel orgánico, existen otras complicaciones no menos graves, como la compresión de los vasos sanguíneos, que genera menor aporte de oxígeno y glucosa y mayor nivel de fatiga. Como hay reducción del movimiento muscular y la compresión constante sobre los discos intervertebrales, se aumenta la posibilidad de sufrir trastornos en el cuello, la espalda dorsal y la zona lumbar. Los dolores de espalda son reflejo o evidencia de la ausencia de movimiento y es una de las causas más comunes de consulta médica.

Permanecer mucho tiempo sentado, además de producir alteraciones generales a nivel cardiovascular central y periférico, disminuye la eficiencia cardíaca y pulmonar, aparecen problemas digestivos y se aumentan las posibilidades de sufrir osteoartrosis de rodilla.

Para mirar que tan cercano estamos de estos riesgos, miremos nuestro ritmo de vida que más o menos se sintetiza de la siguiente manera: pasamos un promedio 9,3 horas sentados, recostados o semi-recostados. Otras 7 horas corresponden a actividades físicas de baja intensidad, es decir de pie o caminando y poco más de media hora cumpliendo alguna actividad física de moderada o alta intensidad.

En esta proporción, según estudios y especialistas, cuando una persona pasa más de seis horas al día sentada, su riesgo de morir en los próximos 15 años es 40 % mayor en comparación con el de alguien que se sienta menos de tres horas al día, independientemente de que se realice o no un deporte.

El sedentarismo “extremo” se determina cuando son más las horas que se pasa sentado en una silla, que de pie o en movimiento. Por eso los médicos laborales (ya se cuenta un buen promedio de empresas e instituciones de salud) promueven las "pausas activas" en el trabajo, que inducen a levantarse de la silla cada hora y moverse activamente durante cinco minutos para disminuir los riesgos letales.

Si pensamos en que nuestro cuerpo es una máquina perfecta, “diseñada para la actividad”, cuyo funcionamiento perfecto está en nuestras manos, es preciso entender que realizar actividad física diaria "no es suficiente", porque hay algo más importante si buscamos beneficios y disminuir los riesgos: "tratar de permanecer sentado el menor tiempo posible."

Por nuestra salud, es preciso mantener las regla de oro: actividad física en forma regular, es decir, tres veces por semana o todos los días no menos de 45 minutos, para lograr que el organismo se adapte y mejore todo el sistema cardiovascular, metabólico, osteoarticular y muscular.

Para quienes deben permanecer sentados muchas horas frente a un computador, las "pausas activas" se convierten en  el “salvavidas”, en salud y calidad de vida. En la oficina deben incluir movimientos de las articulaciones generales o de la cabeza. Si llama por teléfono o contesta una llamada y puede hacerlo de pie, hágalo. Ganará minutos que son oro para su salud. La sola actividad repetitiva de levantarse de la silla y sentarse cada cierto tiempo, le puede ahorrar más de un dolor de cabeza… y de espalda.

 

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Acerca del Autor

Humberto Pupiales

Periodista de la Universidad de la Sabana de Bogotá. Maestría en Periodismo, en Buenos Aires, Argentina. Ejerce el periodismo científico desde hace 15 años. Actualmente es el Jefe de Comunicaciones y Prensa del Centro Médico Imbanaco de Cali

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