Viernes, Diciembre 14 2018

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¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

  Consejo de Estado ordena a Minsalud imponer más controles: Bebidas energizantes, alteran el ritmo cardiaco   “En este siglo acabaremos con las enfermedades, pero nos matarán las prisas.” Gregorio Marañón   Estimulantes del sistema nervioso central y restauradores del estado de alerta por la acción de las xantinas (cafeína, té y guaraná) potenciadas por …

¡A Tu Salud!, por Humberto Pupiales

 

Consejo de Estado ordena a Minsalud imponer más controles:

Bebidas energizantes, alteran el ritmo cardiaco

 

“En este siglo acabaremos con las enfermedades,

pero nos matarán las prisas.”

Gregorio Marañón

 

  • Estimulantes del sistema nervioso central y restauradores del estado de alerta por la acción de las xantinas (cafeína, té y guaraná) potenciadas por la taurina, que aumentan el flujo sanguíneo cerebral. Su efecto directo es mantener el estado de alerta, estimular la atención y disminuir el sueño. Médicos advierten que consumirlo con licor y drogas produce alteraciones en los sistemas cardíaco y neurológico.

 

Surgieron con la impronta de “bebidas deportivas o saludables.” Alcanzaron un “boom” inusitado y se convirtieron en moda, como infusiones inofensivas, cuyo uso se extendió a adolescentes y jóvenes estudiantes.

Hoy se sabe que los famosos Energy Drinks, por su alto consumo y por sus componentes estimulantes, representan un grave riesgo para la salud.

Tienen dosis de cafeína, uno de los componentes estimulantes de energía física, con efecto directo sobre la frecuencia cardíaca.

Sus principales componentes son estimulantes del sistema nervioso central y restauradores del estado de alerta por la acción de las xantinas (cafeína, té y guaraná) potenciadas por la taurina, que aumentan el flujo sanguíneo cerebral. Su efecto directo es mantener el estado de alerta, estimular la atención y disminuir el sueño.

En Colombia, se estima que el consumo de estos elíxires energéticos se duplica año tras año y sólo en el último año se vendieron más de 15 millones de latas. El costo en supermercados ronda los cinco mil y siete mil pesos y en bares y discotecas el precio oscila entre 20 y 50 mil pesos.

La estimulación que produce estas bebidas, crea un estado de euforia que permite mantenerse hiperactivo por varias horas. Algunos deportistas las consumen para incrementar su rendimiento en sus prácticas de larga duración y para inducir hipertrofia muscular y fuerza en disciplinas como atletismo, natación, fisicoculturismo, levantamiento de pesas, entre otras.

Aunque surgieron para incentivar valores corporales vinculados al deporte y a la actividad física, sus diversas presentaciones, derivadas del “boom” y la moda (comercio), se masificaron entre estudiantes, trabajadores autónomos con agendas apretadas y yuppies de ideología after office.

Lo más crítico, dicen los médicos, fue su desembarco en las discotecas y bares, los cuales, mezclados con alcohol, resultan verdaderos y potentes “cocteles”, con efectos letales sobre el organismo.

“Estamos viendo casos severos de arritmias cardíacas en jóvenes inducidos por los productos. Por el alto consumo (cantidad) de estas bebidas que contienen cafeína, taurina, guaraná, todas juntas y que son estimulantes.”, cuenta el doctor Alberto Negrete, cardiólogo y electrofisiólogo del Centro Médico Imbanaco.

Estas bebidas predisponen el organismo para hacer una gran carrera, un sobreesfuerzo, con desgaste físico. Se aumenta la frecuencia cardíaca, que finalmente no se usa. Los jóvenes toman estas bebidas, mientras permanecen sentados y consumen licor.

Los médicos coinciden que es un error llamarlos energizantes y más bien deberían llamarse estimulantes, pues son infusiones que solamente disminuyen la sensación de fatiga. Su consumo no elimina el cansancio, sino que hace que no sienta ese cansancio.

Su peligro radica en que esa gran cantidad de cafeína ingerida permite llegar a un estado de ebriedad sin consciencia, incluso a un “coma alcohólico”, porque retrasa los efectos del alcohol.

 Aunque el organismo esté en capacidad de tolerar la cafeína en cantidades elevadas, su excesivo consumo, conlleva a graves alteraciones del sistema cardíaco, como las arritmias, a las cuales hace referencia el doctor Negrete, y, en algunos casos, a complejas consecuencias, como convulsiones, infarto al miocardio, accidentes cerebrovasculares o muerte súbita.

La preocupación de los médicos está en el incremento del consumo de los energizantes en adolescentes, pues el infarto es mucho peor en una persona joven, en la que las coronarias se tapan de manera abrupta, con secuelas de por vida de una insuficiencia cardíaca.

 Un adolescente puede tomarse entre tres o cinco latas de estas bebidas, con alcohol en una noche. Esta altísima carga de cafeína (equivalente a unas 30 tazas de café exprés) aumenta la frecuencia cardíaca, somete a un mayor roce de la pared interna de las arterias y produce una irritación que puede generar un coágulo que tape la arteria y produzca el infarto.

En el largo plazo, estas infusiones terminan afectando diferentes sistemas, especialmente el cardiovascular y el neurológico, porque, en su afán de sentir mejor sus efectos, los adolescentes las mezclan con licor e incluso con drogas alucinógenas. Los efectos o daños comienzan en el sistema hepático.

Ha sido de tal magnitud la expansión de su consumo en el mundo, que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), promovió en 2005, una ley que obligó a las empresas productoras, a reducir la cantidad de cafeína de 35 a 20 miligramos por cada 100 mililitros. Medida que logró disminuir el riesgo cardíaco en sus fanáticos.

No obstante, estas bebidas no se deberían consumir, dice el doctor Negrete y su argumento, desde su experiencia en consulta, es categórico: “Usted no sabe si tiene una enfermedad cardiaca preexistente. La bebida puede ser el detonante de un infarto y la muerte.”

 

Algo de historia

El origen de los productos energizantes se remonta a comienzos del siglo pasado, en Asia, donde eran consumidos por los trabajadores del agro. Pero el mentor de la "pócima" en forma industrial y comercial es el austríaco Dietrich Mateschitz quien en 1986 dio a conocer primero en su país y luego en toda Europa, la primera versión, el Red Bull. El fenómeno publicitario fue tal, que pasó de vender un millón de latas en 1987 a 300 millones en 1998, año en que explotó el consumo y con ello, el surgimiento de otras marcas. Hoy, la marca Red Bull, es escudería de Fórmula Uno.

Su éxito empieza en el diseño de su presentación externa, muy moderna, colorida y deportiva. Diferente y atractivo. Por disposición legal debe destacar con un tamaño superior al cinco por ciento de la altura del envase, la  advertencia: “El consumo con alcohol es nocivo para la salud”. Y en menor tipografía: “Ante cualquier duda consulte a su médico”. Precisamente porque su excesivo consumo eleva el riesgo de producir reacciones adversas. Las más comunes son taquicardia, aumento de la presión arterial, arritmia cardiaca general y perdida de sueño. Se aconseja no más de un litro por día. Y no son recomendables para personas diabéticas ni para menores de edad.

 

 

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Acerca del Autor

Humberto Pupiales

Periodista de la Universidad de la Sabana de Bogotá. Maestría en Periodismo, en Buenos Aires, Argentina. Ejerce el periodismo científico desde hace 15 años. Actualmente es el Jefe de Comunicaciones y Prensa del Centro Médico Imbanaco de Cali

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