Mié, 06/10/2015 - 09:01
La vida de la hija del Director de la UNP vale trescientos millones de pesos y la de un tumaqueño vale mil “cagaos” pesos.
node
Foto: Especial para: www.90minutos.co

La semana pasada en mi condición de Director de la Organización ‘Chao Racismo’ suscribí una carta pública dirigida al Gobierno Nacional y las FARC EP, a partir de la situación de zozobra y terror que se vive en el Pacífico Colombiano debido al recrudecimiento de la guerra, los ataques y hostigamientos terroristas a las población e infraestructura de esta abandonada zona del País.

En esta misiva reiteramos una vez más que Colombia es un Gobierno que más allá que racismo estructural, practica el RACISMO DE ESTADO entendido como el abandono sistemático del estado a comunidades y territorios afro e indígenas.

La torpe dirigencia colombiana le ha dado la espalda de forma cínica al Pacífico y eso ha generado como consecuencia que esta región tenga, no solo el vergonzoso primer lugar en lo que indicadores sociales (salud, educación, pobreza, empleo) se refiere, sino también, que el narcotráfico y la guerrilla existan ahí. 

El mapa de la guerra se ha ensañado malvadamente en el Pacífico colombiano y para rematar desde el fin del cese de hostilidades la guerrilla de las Farc se ha dedicado a atentar contra la infraestructura de la región, volando torres y lanzando petardos y granadas en las principales poblaciones del litoral.

Le exigimos mediante esta carta a las FARC EP que cesen las hostilidades y no sigan atentando de manera cobarde los territorios de las gentes que no tienen nada. No es de ningún ejército popular atacar a por los que dicen luchar… El Pueblo.

En buena hora, la hija del Director de la Unidad Nacional de Protección fue liberada después de un secuestro de dos días, que gracias a la rápida intervención del Gobierno, la solidaridad de los medios de comunicación, y la presión de una recompensa de 300 millones por información que condujera a la captura de los secuestradores. 

 Todo secuestro de un menor de edad o cualquier ser humano es un acto cobarde que merece la mayor de las condenas posible. Sin embargo miremos las siguientes estadísticas:

- La niña estuvo secuestrada 2 días, mientras Tumaco lleva 4 semanas de granadas, petardos y hostigamiento.

- La niña es la hija del Director de la UNP, mientras Tumaco es una ciudad de 100.000 habitantes.

- La niña y su secuestro tuvieron una cobertura mediática que ocupo los titulares y primeras páginas de la prensa local, calculado casi en ocho mil millones de pesos en free press; la crisis en Tumaco solo fue reportada por medios regionales y muy someramente por medios nacionales alcancanzando casi 300 millones de pesos en free press.

- La recompensa por información sobre los captores de la niña fue 300 millones pesos, mientras la recompensa por información de los delincuentes que tienen a una ciudad de 100mil habitantes, por más de 3 semanas sumida en la zozobra y el terror ascendió a solo 100 millones de pesos.

Conclusión: La integridad de la niña tiene una valoración para el Gobierno, las autoridades nacionales y los medios de comunicación superior casi tres veces más que una comunidad entera con más de 100mil habitantes.  Así las cosas la vida de la hija del Director de la UNP vale trescientos millones de pesos y la de un tumaqueño vale mil “cagaos” pesos.

Cambio de tercio

La semana pasada cumplí uno de los sueños de todo afro orgulloso de su condición: Conocer África.  Fui invitado a la 4 Cumbre Mundial de Mandatarios y Líderes Afro en Accra, Capital de Ghana, y la verdad fue una experiencia increíble ya que tuve que esforzarme por ver la pobreza.

Con esto quiero decir que esa ciudad advierte más desarrollo que Cali; calles limpias, parque automotor nuevo, grandes edificios y civismo, fueron la constante. Atrás quedó el pensamiento de encontrar solo tercer mundo y pobreza.

La ciudad es pujante y generosa por doquier, cada manzana tiene al menos una grúa construyendo grandes y modernas edificaciones; es un país y una ciudad en paz.  Ahora sé dos cosas más: la primera es que es posible hacer de Cali una metrópoli, digna, incluyente y desarrollada como soñamos todos, y la segunda, que la madre más humillada, olvidada, saqueada y maltratada de la historia, se llama ÁFRICA.