Lun, 10/19/2015 - 09:35
Los tres puntos que consiguió el Deportivo Cali en su victoria frente a Santa Fe tienen un solo nombre, Fernando Castro.
node
Foto: Especial para: www.90minutos.co

Sin duda alguna las últimas dos victorias del Deportivo Cali en la Liga Águila tienen como principales protagonistas a los jugadores que dentro de la cancha han resuelto los impases que traen los partidos.

Sin embargo, y especialmente frente a Medellín y Santa Fe, hay una persona que es directamente responsable: Fernando ‘Pecoso’ Castro.

El repunte de los azucareros en las últimas jornadas tiene varias explicaciones. El equipo entendió que el campeonato anterior ya había quedado en el pasado y que había que despertar de ese sueño prematuro al cual llegó.

A ello se le suma la concentración que decidió tener ‘Pecoso’ con el equipo y no con la prensa. Había un juego mediático que había que quitarse de encima y volver a la cabeza de un equipo joven, inmaduro, pero con ganas de títulos.

Y ello se ve en los últimos dos encuentros. Frente a Medellín y Santa Fe, el Deportivo Cali tenía las pruebas más duras en un camino que se veía difícil para entrar a los ocho, mantenerse y clasificar a los cuadrangulares.

Empero, y aunque no está clasificado aún, los jóvenes caleños demostraron que están para, por lo menos, mantenerse en la pelea.  Y todo, por la mano de un tal Fernando Castro.

Contra Medellín fue más emocional y sicológica; frente a Santa Fe fue de táctica y de coraje. Quince días atrás el ‘Poderoso’, en menos de cinco minutos, se fue arriba del marcador e hizo ver a un Cali frío y sin posibilidades de ir adelante.

Sin embargo, en los 15 minutos de descanso llegó la mano de un viejo ‘zorro’ del fútbol. Un apasionado por su equipo. Los segundos 45 minutos fueron totalmente diferentes, y el ingreso de entrada de Rafael Santos Borré fue la decisión más sabia ante un Jhon Pérez que no dio pie con bola en el equipo.

Una remontada épica, contada solamente en videojuegos, consigiuió el Cali ese día y nadie volteó a mirar a ‘Pecoso’.

Y su osada experiencia volvió a repetirse frente a Santa Fe. En el inicio del segundo tiempo el conjunto azucarero se queda con 10 hombres tras la expulsión de Jhon Lozano, quien no estaba siendo un mal partido, pero fue bien expulsado.

Técnico que se respete, arma primero su defensa, se asegura en el fondo y luego ataca. A ‘Pecoso’ eso no le importó, primero atacó y después se defendió. Fue arriesgado, se ganó algunos madrazos y puso a más de uno a morderse las rodillas con la desorganización de los tres defensas que se veían perdidos.

Aunque Juan Sebastian Quintero empezó a calentar apenas llegó la expulsión y activó más rápido que sus compañeros en el banco, Castro lo aguantó hasta el minuto 22, cinco minutos después de que Benedetti le diera la ventaja al equipo. Viejo ‘zorro’.

Es más, ‘Pecoso’ fue tan atrevido, que su primer cambio fue Roa por Borré. Insisto, no le importó la expulsión, no le importó tener uno menos, no le importó tener a Santa Fe enfrente. Roa participó de lleno en el gol azucarero.

No se desesperó, no desarmó el ataque que era lo más importante que tenía el Cali porque en la mitad, extrañamente Pérez y Balanta parecían perdidos. El Cali ganó por temperamento, y aunque tienen un promedio de 20 años, ganó la experiencia.

Al final Quintero sí entró. Lo hizo después de tener la ventaja, lo hizo por Casierra y volvió a armarse el cuatro en el fondo. A propósito, el capitán de la Selección Colombia sub 20 deberá levantar mucho su nivel si quiere ser titular en Cali. Se vio tímido y a destiempo.

Yo quisiera que hoy la prensa vuelva a atacar a ‘Pecoso’. Esos mismos que el timonel acusó de solamente aparecer cuando el equipo estaba mal y se sintió atacado ante el bajo nivel, que ciertamente tenía el equipo, vuelvan a aparecer.

Pero también quisiera ver a un ‘Pecoso’ que hoy sale a la prensa. Que se infle el pecho diciendo que su experiencia no lo dejó tomar decisiones rápidamente y desarmar un equipo, que de haberlo hecho, pudo haber perdido el partido. Quiero ver a ‘Pecoso’ diciendo: “tienen huevo”.

Ya las victorias hay que dejarlas atrás. Pese a que viene consiguiendo buenos resultados en las últimas fechas, el Deportivo Cali es séptimo en el todos contra todos, quedan cuatro fechas y de perder una, puede quedar de once en la tabla.

Ahora, la tarea de ‘Pecoso’ debería llamarse: Operación Tunja. La doble confrontación en Boyacá frente a Patriotas y luego frente a Chicó, dos equipos eliminados, deberá darle la clasificación a un equipo que tendrá que llegar a Cali con los seis puntos.

Dato curioso:

Por primera vez en muchos años vi algo que pensé que no pasara. Andrés Pérez entregó 8 balones malos en todo el partido. Eso nunca pasa. Pérez es el jugador con mayor efectividad de pases en el equipo y eso le causó problemas al equipo.

Especialmente en el primer tiempo, Pérez entregó 4 balones malos lo que hizo que se perdieran varias salidas rápidas y, una de esas, terminó con una jugada en contra. No sé, solamente es un dato curioso, que de mejorar, el Cali volverá a ser efectivo con su primer pase.