Lun, 08/03/2015 - 12:41
La aparente necesidad de demostrar que es el campeón y la absoluta obligación que tienen de ascender en diciembre, tienen al Cali y al América, inmersos en un mar que solamente los terminará de ahogar.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Calma, el fútbol también necesita calma. No es momento de acelerar, dicen que del afán solamente queda el cansancio. América y Cali necesitan el hombre que lleve a la calma y no dentro de la cancha, lo necesita afuera.

No sé si los encargados sean los ‘Fernandos’; Castro y Velazco, quienes tengan que buscar bajar la presión que desde las hinchadas y los medios de comunicación se está ejerciendo sobre los equipos de la capital vallecaucana.

Sí. Es cierto que por un lado el Deportivo Cali tiene que ratificar su condición de campeón y que de entrada debe ser el llamado a liderar la tabla y conseguir los puntos que lo catapulten hacia una nueva estrella; pero es que el semestre anterior, el Cali nunca fue primero y lo que hizo fue escalar con las bases de un proyecto.

Los dirigidos por el ‘Pecoso’ están sintiendo la necesidad de conseguir los tres puntos en cada partido y muestra de ello, se ve en la cancha cuando terminan los partidos y el resultado no es el indicado. Hay caos, malgenio, rabia, angustia y nadie da la cara.

Por el otro lado, América tiene la inmediata necesidad de volver a la ‘A’. De eso nadie tiene duda y todos estamos encaminados a que eso pase. Sin embargo, el conjunto escarlata no juega bien y parece tener una muralla de cemento a su espalda. América necesita simplemente hacer sus cosas.

A diferencia del Cali, América no necesita estilo, no necesita identidad, no necesita criterio. América necesita ascender y para hacerlo, solo necesita ganar. América hoy no necesita mostrar buen fútbol. Sí, el buen fútbol es señal de un buen futuro, pero por buscarlo, los rojos se condenaron a la segunda división.

Desde los medios de comunicación también hay una presión. “América ganó pero no juega bien”. No, “América ganó y busca ascender”. Así de sencillo. Los hinchas rojos, estoy convencido, no quieren ver a Urueña y a Néider mostrando sus mejores fintas; los hinchas quieren ver de nuevo un clásico del Valle, un América vs Nacional o un América vs Millonarios.

El Cali es igual, pero con un tono menor. Si en la escala musical América es un ‘Do Mayor’, el Cali viene siendo un ‘La sostenido’. El problema del Cali es que parece haberse creado una costumbre peleona.

Que a ‘Pecoso’ lo expulsen cada tanto es muestra de ello, que se vea a jugadores y cuerpo técnico discutiendo camino hacia el túnel, también lo ratifica; pero que nadie dé la cara en rueda de prensa, ya rebosa la copa.

No. El Cali necesita entender que es un equipo joven, que el semestre pasado fue la ratificación de un proceso que quizá no tiene la madurez para sostenerse, pero que es una pincelada que tiene futuro. No puede convertirse cada empate o cada derrota en una multa para el equipo, para la hinchada, para el estadio y para el fútbol.

El Deportivo Cali no juega mal, pero la presión lo hace ver feo. El título de campeón quedó en la historia y este semestre debe jugarse como el anterior, desde ceros. No hay que creerse tanto el rótulo de triunfalistas, no, calma, necesitamos procesos, no resultados.

Por primera vez en cuatro años, creo que América y Cali están en su mejor momento para seguir mostrando de qué están hechos y dejar su huella en la historia, pero no puede ser que ese proceso, ahora se vaya a ver obstaculizado por el afán de algunos de ver grandes a quienes, apenas, están retomando su nombre.

PD: ‘Pecoso’, dígale a su equipo de trabajo que así estén roncos, cojos, heridos, histéricos o como sea, un caballero SIEMPRE da la cara.