Lun, 05/04/2015 - 09:50
Con un juego que sigue dejando algunas dudas para los hinchas verdiblancos, el equipo de Fernando ‘El Pecoso’ Castro sumó de a tres puntos y está prácticamente clasificado a los cuadrangulares finales de la Liga Águila.
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El equipo de ‘El Pecoso’ aceleró y se clasificó. Como lo dije la semana anterior, los equipos “pequeños” han sido durante este semestre la piedra en el zapato del Deportivo Cali, pero ayer, hizo todo lo contrario: se agrandó, mejoró y goleó.

El conjunto azucarero pareció haberse repuesto de un nefasto partido frente a Patriotas y del empate por la Copa Águila frente a América, y con un fútbol, que por momentos tocó la raya de discreción, superó a un equipo ajedrezado que, aunque tiene buen planteamiento táctico, demostró por qué desde hace varias fechas está eliminado.

Deportivo Cali jugó como normalmente debe tratar a un equipo de este nivel. En el primer tiempo fueron entre cinco o seis opciones de gol de las cuales solamente se concretó el penal de Harold Preciado (quien volvió a encontrarse con el gol), más por el afán de un Borré que se despedía de su equipo por su partida a la Selección y posible venta al fútbol internacional.

Un sistema táctico que a ‘Pecoso’ parecía funcionarle con los “grandes”, esta vez le fue útil con Chicó. Cabezas, Pérez y Guazá, en términos medios, le fueron útil al Cali para darle un equilibrio entre defensa y ataque y permitir que el capitán se volviera el primera pase. Quizá por eso Candelo figuró más, porque el equipo visitante no pudo desconectar ese circuito.

Adelante, en el último encuentro juntos, Preciado y Borré parecían más amigos que en otras ocasiones. Aunque este último mostró su ansiedad por marcar un gol antes de su partida, fue el tumaqueño quien se reencontró con el gol y se afianzó en la tabla de goleadores con 11 tantos. Borré, se fue aplaudido, pero con la espinita de no despedirse ante su hinchada como bien lo sabía hacer; golpe en el pecho, al estilo Cristiano y diciendo “aquí está el Santo Borré”.

Los azucareros completaron 32 puntos, pero matemáticamente aún no están clasificados, como dicen por ahí, la FIFA todavía los tendría por fuera. Sin embargo, el fútbol del Cali volvió a dejar contento a su técnico, pero especialmente a su hinchada. Los menos de 15 mil espectadores que se encontraron en Palmaseca, respondieron a lo que su equipo quizá también los acostumbró, celebrar en los últimos minutos y salir gritando “este año sí somos campeones”, mera casualidad.

Mi duda ahora es cómo terminará el Cali estas últimas dos fechas. Si ‘Pecoso’ mantendrá el pie en el acelerador o ya el hecho de perder cuatro hombres para enfrentar al Caldas en un síntoma de que se conformará con ya estar dentro de los ocho.

No sé, de lo que estoy seguro es que este Deportivo Cali tiene mucho más que mostrar. A pesar de la victoria, para mí fue pobre el resultado ante un equipo que al final termina con nueve jugadores. Espero que no solamente finalice como lo he venido reclamando, un equipo “grande”, sino que termine de engranar un vehículo que funciona cuando sus baterías parecen estar bien puestas, pero que en ocasiones, parece que se le confundiera los pedales.