Lun, 09/21/2015 - 09:50
El conjunto de Fernando Castro tendrá tres partidos de local y tres partidos de visitante. De las seis fechas restantes, los dos primeros serán claves para entrar a los ocho en diciembre.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

El camino en el segundo semestre no ha sido fácil para el Deportivo Cali en busca de la defensa del título conseguido a mitad de año.

La duda de haber sido un golpe de suerte y de haberse anticipado el proyecto de final de año, este semestre parece estarse ratificando ante la incredibilidad que ha generado entre sus hinchas y medios de comunicación.

Sin embargo, la victoria del pasado sábado ante el Tuluá fue de suma importancia para los dirigidos por Fernando Castro. ¿Por qué? Porque de no haberlo conseguido, había sido casi maratónica la remontada para buscar la clasificación.

Haber ganado de visitante después de 12 fechas es un impulso para un grupo que ha tenido ciertos altibajos en lo que va del torneo y que tendrá la obligación de ganar por lo menos uno, de los tres partidos por fuera, siempre y cuando gane todos sus partidos de local.

Hoy, el Deportivo Cali tiene 20 unidades. De acuerdo con la experiencia del torneo anterior, primero en el que se jugaron 20 fechas, la clasificación a los cuadrangulares tiene un mínimo de 30 o 31 puntos.

Eso querría decir, que de las seis fechas que restas, el conjunto azucarero deberá conseguir 12 puntos más para clasificarse con tranquilidad. Para ello, será indispensable ganar los 3 partidos que tiene en el estadio Palmaseca.

¿Por qué? Por una sencilla razón, son sus rivales directos. El primer escollo será Independiente Medellín, quien lo dejó por fuera de la Copa Águila y que viene teniendo un  momento regular en la Liga; de los últimos cinco partidos ganó 2, perdió 2 y empató 1. Además, llegaría con bajas.

Deportivo Cali es séptimo en la tabla de posiciones, mientras que Medellín quinto con 22 unidades; 2 puntos más por encima, que de perder, sería superado por los azucareros.

El mismo caso pasa en el encuentro frente a Santa Fe. De las seis fechas restantes, las dos primeras son de local y el segundo rival es equipo capitalino, que se encuentra sexto, con los mismos puntos que el Cali, aunque con un partido menos y una mejor diferencia de gol.

Sin duda alguna, el ganar la mayor cantidad de puntos en esos dos encuentros le permitirá empezar a viajar a otras canchas con confianza en el bolsillo. En la fecha 17 enfrentará a Patriotas, que antes habría recibido a Uniautónoma y a Cortuluá; perdiendo cualquiera de los dos encuentros quedaría prácticamente eliminado.

En la 18 volverá a ser visitante, esta vez ante Chicó, quien ya resignó sus posibilidades de clasificar, y más, después de la goleada 6-1 que viene de recibir ante Nacional. Esos dos partidos de visitante, de haber conseguido buenos resultados de local, serían la ratificación de la clasificación.

Sin embargo, al Cali se le volvió costumbre resolver sus triunfos a última hora. En la fecha 19 recibirá a Once Caldas, hoy, en el puesto 10 de la tabla con un punto menos que los azucareros. Antes de recibir al Cali, el ‘Blanco Blanco’ enfrentará a Equidad, Cúcuta, Águilas y Cortuluá, un panorama mucho más “fácil” y que puede complicar la situación de Cali.

En la última fecha, los dirigidos por Fernando Castro deberán viajar a Neiva para enfrentar a Huila, también ya resignado y pensando en lo que será el proyecto 2016.

Es por esto que, a mi parecer, el Deportivo Cali tiene el sartén por el mango y todo lo deberá resolver en casa. De no hacerlo, tiene dos buenas opciones por fuera, pero no puede depender más de los demás.

Resolver en casa también sería un golpe de confianza para la hinchada que no ha vuelto a ser testigo de resultados contundentes, parte por haber estado sancionada por varias fechas.

No sé si el Cali clasifique a los cuadrangulares, pero sí creería que de no hacerlo sería un golpe mediático por todo el boom que ha tenido el tema de las divisiones inferiores. Aunque el discurso cambiaría, la confianza para la Libertadores del próximo año caería a lo más bajo de los corazones verdes.