Jue, 08/20/2015 - 14:46
Andrés no solamente se ha ganado el cariño de la hinchada azucarera, ha recibido algo más importante en los estadios de Colombia, respeto, tal y como define a un ‘Mayor’ otra definición de ‘Señor’.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

“Personaje de mucha distinción o de elevada jerarquía”, esa es la definición exacta del diccionario de la Real Academia de la Lengua del término ‘Señor de salva’, perfecto para describir a un tal Andrés Pérez.

Estoy convencido que su distinción no va más allá de las cuatro paredes en Colombia, pero estoy seguro que su jerarquía rebosa los límites.

Creo ser parte del 5 por ciento de personas que dentro de un estadio lo critican. Sí, lo confieso, tácticamente puede llegar a cometer algunos errores y eso le cobra algunas amarillas, que normalmente, se dan por excesivas ganas de recuperar el balón. Por ahí dicen que todos los extremos son malos.

Pero este señor no tiene límites y su exceso será seguir triunfando con el Cali.  Lo de anoche ante Millonarios fue la ratificación, de una ratificación ya expresada. Andrés Pérez es el ‘Señor’ del fútbol colombiano.

No sé si yo sería capaz, en el momento de vivir por fuera de Cali, de defender ese lugar más que a mi Cali (hablo de la ciudad). A Andrés, no le importa haber nacido en Bogotá, no le importa haberse criado futbolísticamente en Millonarios, Andrés es más caleño que yo o usted que lee este blog.

Y el bogotano lo sabe, por eso los primeros años lo aplaudían después de catalogarlo ídolo, anoche en El Campín, eran más los chiflidos y los insultos, los cuales fueron recibidos por una coraza llamada jerarquía.

Lo disfruta, lo motiva y lo impulsa hacia conseguir mejores resultados. Las últimas visitas del Cali a Bogotá no han traído los mejores resultados, pero sí es la ratificación de un jugador que se hace grande en esa cancha. El Campín es quizá la que más respeto le tiene, porque el resto de canchas en Colombia le tienen miedo.

Este blog no es de un hincha enamorado de la camiseta 5, como le pasa a muchos que conozco y muy de cerca, es simplemente el agradecimiento a un hombre que es símbolo de respeto, entrega y profesionalismo.

‘Pecoso’ al término de la rueda de prensa aseguró que en toda su carrera deportiva como técnico, no había visto a un hombre que corriera y tuviera los cojones que tiene Andrés Pérez. Yo creería que muchos colombianos no han visto cojones en su vida.

Andrés no solamente se ha ganado el cariño de la hinchada azucarera, ha recibido algo más importante en los estadios de Colombia, respeto, tal y como define a un ‘Mayor’ otra definición de ‘Señor’.

La efectividad del capitán azucarero lo apoya. En varios partidos me he dado a la tarea de contar el número de pases, intersecciones y cortes que hace, son impresionantes. De 20 balones entregados, uno o dos son errados, el resto terminan bien, perfecto para un volante de marca. No le quitan el balón, pero puede llegar a recuperar hasta 12 veces de los pies del rival, más que perfecto para el ‘Señor’ de la cancha.

Su tiempo en la Selección Colombia creería que ya pasó. Creo que no lo vieron en el momento en el que más lo necesitaban, aunque de pronto hoy sea el reemplazo de Yepes y Mondragón, las voces líderes que ya no están. ¡Pékerman, mirá a Pérez!

Sin embargo, sé que la Selección ya no le importa; hoy, Andrés tiene una responsabilidad más grande que su fútbol, su mente. Es el llamado a seguir orientando a un equipo que parece haberse descarrilado después del título, es el llamado a concentrar la atención de los jóvenes hacia un mismo camino y no permitir que se ilusionen a punta de triunfalismos y eso él bien los sabe.

“Andrés de Salva” es quizá solo una de las formas en las que se pueda utilizar la palabra ‘Señor’. Pero Andrés Pérez puede ser la mejor forma de definir a un jugador de fútbol.