Vie, 05/29/2015 - 21:29
Estoy convencido de que el Deportivo Cali ganó semestre al llegar a la semifinal y ser uno de los cuatro mejores equipos del torneo, claro está, disputar el título y ganarlo sería, como dicen los argentinos: “la cereza del postre”.
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Blog JJ Miranda Deportivo Cali metido Pecoso

Hace unos meses observé un inspirador video en el que un colombo-japonés habló en el senado de la República sobre lo que hace diferentes a los japoneses de los colombianos, su único argumento era: la disciplina.

Los orientales, según este hombre, no son más inteligentes, ni más creativos que nosotros, de hecho, ni siquiera cuentan con grandes científicos, lo que sí tienen es un total compromiso con el “deber ser de las cosas” y les inculcan desde niños para sean conscientes de que la disciplina es el factor que hace la diferencia, no en vano, el resto del mundo los ve como “extraterrestres”. Aterrizando lo que escuché en esa presentación encuentro el porqué del resultado del Deportivo Cali.

Calificado de anticuado, señalado de estricto y, para muchos, con formas pasadas de moda, una vez más el técnico del Cali se sale con la suya.

La clave de Fernando Castro no ha sido únicamente pasar por encima del deficiente trabajo de sus laterales o de la irregularidad de la defensa, tampoco sacarle provecho a su contundente ataque, ni saber llevar aliviar el dolor de cabeza que le produce el desequilibrio del equipo, no, el “método pecoso” está basado en la disciplina.

Trabajo constante, repetición, mantener al grupo enfocado en el objetivo e impedir que penetren elementos distractores han hecho de éste un proceso exitoso.

El resultado de anoche ante Millonarios no agrede lo hecho por el Cali en este semestre, el equipo ha estado a la altura de las expectativas y la diferencia mínima no es echa a la basura una campaña que, al contrario, ha sido bien llevada por el conjunto azucarero.

Estoy convencido de que el Deportivo Cali ganó semestre al llegar a la semifinal y ser uno de los cuatro mejores equipos del torneo, claro está, disputar el título y ganarlo sería, como dicen los argentinos: “la cereza del postre”.

Recuerdo los comentarios de inicio de año cuando se miraba con escepticismo a un grupo joven, con poca experiencia y sin un jugador destacado del medio hacia adelante, en ese momento pocos habríamos imaginado que el equipo llegaría  a estar entre los favoritos para ganar una estrella, tal vez porque no contábamos con que al Cali llegaría “el método pecoso”.