Vie, 09/25/2015 - 09:10
“Corre, baila, grita, disfruta y ríe. No tomes la vida tan en serio, al final nadie saldrá vivo de ella.”
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Que una carcajada lo deje sin aliento y a su corazón exhausto, no debe preocuparlo. Por el contrario, es posible que esa explosión sin límites, le esté ahorrando un infarto. Los estudios científicos ratifican que la alegría, la emoción y el entusiasmo, son verdaderos protectores de la salud del corazón.

La misma longevidad está asociada con el buen ánimo, con la buena actitud frente a la vida. Una vida sin estrés, es una vida saludable.

Es decir, que un buen ánimo es equivalente a un buen ritmo del corazón, lo que aleja, de paso, el riesgo de diabetes, hipertensión, colesterol alto y presión arterial alta, de acuerdo con un estudio publicado en el European Heart Journal.

Las personas con una visión positiva de la vida y bienestar psicológico, tienen menos riesgo de sufrir enfermedad del corazón y trastornos cerebrovasculares. Los individuos más optimistas tienen 50% menos riesgo de enfermedad del corazón y circulatoria.

Alrededor de 200 estudios publicados, sobre cómo el optimismo y una visión positiva de la vida, protegen al corazón, fueron revisados por investigadores de la Escuela de Salud Pública, de la Universidad de Harvard.

Por el contrario, de acuerdo con los investigadores, los estados sicológicos negativos, como el estrés, la depresión, la ira, la ansiedad y la hostilidad, incrementan el riesgo de sufrir trastornos cardíacos.

Otra investigación, publicada en Psychological Bulletin, revista de la Asociación Psicológica Estadounidense, encontró que el optimismo y bienestar psicológico, sí tienen un impacto en el riesgo de eventos como infartos y enfermedad cerebrovascular.

Los científicos analizaron investigaciones que registraban factores como el grado de optimismo de un individuo, su satisfacción con la vida y su felicidad.

Se encontró que aquellas personas con el mayor bienestar psicológico mostraron 50% menos riesgo de enfermedades del corazón y circulatorias, independientemente de la edad, estado socioeconómico, tabaquismo o peso corporal de los participantes.

Aunque este estudio no investigó los efectos del estrés, sí confirmó que es una parte importante de un estilo de vida sano, igual que hacer actividad física y tener una alimentación sana.

Las personas con un mayor sentido de bienestar, que son optimistas, son más comprometidos en la búsqueda de los buenos hábitos, de conductas más sanas como hacer ejercicio, tener una dieta sana y dormir bien.

Este mayor bienestar, también, está vinculado a mejores funciones biológicas: menores niveles de presión arterial, niveles más sanos de grasa en sangre y un peso corporal adecuado.

El optimismo, también, está relacionado con el retraso de la progresión de las enfermedades cardiovasculares, así como una mejor aceptación o receptividad de los tratamientos médicos, incluso en el cáncer.

Las terapias avanzadas en el mundo, aplicadas a pacientes con cáncer, para involucrarlo en  actividades lúdicas, como el arte, la lectura, la pintura, han logrado sacarlos de sus estados depresivos. Se ha encontrado que al elevar su estado de ánimo y su autoestima, soportan mejor los tratamientos y el organismo es más receptivo, lo que redunda en una mejor respuesta a dichos tratamientos.

Según los investigadores, cuando una persona es optimista y con sentido de bienestar, tiene, también, más probabilidades de comprometerse en conductas sanas, esto pudo tener una influencia en los resultados del estudio.

Para los médicos, por todo esto, es muy importante tener en cuenta el enfoque holístico, es decir, el estado de la salud mental de una persona y analizar el impacto en su salud física.

“Si sabemos que los niveles altos de satisfacción, el optimismo y la felicidad, tienen un impacto en la salud cardiovascular, es importante implementarlos en el establecimiento de estrategias de prevención y tratamiento”,aseveraba la doctora, Sandra Losada, de Medicina, Mente y Cuerpo, del Centro Médico Imbanaco, en conferencia a unas 200 personas de la comunidad, como parte del Día Mundial del Corazón.

Es decir que a las estrategias conocidas, como hacer ejercicio, no fumar, una dieta saludable, y el mantenimiento de la presión arterial y el colesterol, en niveles normales, habría que propiciar la búsqueda de estados emocionales y de satisfacción más constantes, como aliados indiscutibles en la prevención y manejo de las enfermedades.

Ponga en práctica la popular sentencia: “corre, baila, grita, disfruta y ríe. No tomes la vida tan en serio, al final nadie saldrá vivo de ella.”