Lun, 05/04/2015 - 11:13
Alimentarse bien no requiere de una gran inversión, el organismo no pide cantidad, sino calidad y alimentos que están al alcance de todos. Para hacer ejercicio, basta con caminar, trotar o moverse de manera constante. No necesariamente hay que ir al gimnasio.
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“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia:

Tiene una importancia absoluta.”

Aristóteles

 

Según una investigación, el 76 % de los ricos hace ejercicio aérobico

al menos cuatro días a la semana.

 

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Culturalmente nos han enseñado que rico es sinónimo de explotación, que se trata de una minoría, que genera su riqueza a costa de una mayoría pobre a su alrededor. O una de las más grandes injusticias en el mundo, con la que nos topamos de frente, apenas nos asomamos a nuestro uso de la razón.

Sin embargo, a la luz de los mismos estudios, tampoco es del todo cierto. En el mundo, Bill Gates, fundador de Microsoft o Carlos Slim, empresario mexicano, por citar a los dos más poderosos, no nacieron ricos y su gran fortuna fue el poder de los sueños y la disciplina.

Y son la disciplina, como la manera de enfrentar la realidad, y el poder de los sueños, los que construyen paso a paso, peldaño a peldaño, a las personas ricas, como los nuestros: Falcao, James, Juanes o Shakira, quienes al terminar este 2015 ya habrán amasado sus fortunas, como para vivir el resto de sus días sin hacer nada. Son el ejemplo de soñadores apeados a una férrea disciplina.

Es realmente la disciplina, la que conduce a mirar los sueños, en forma de retos por conquistar. El libro “Hábitos ricos: Los hábitos de éxito diarios de los individuos ricos”, del investigador, de origen irlandés, Tom Corley, presenta esos diez hábitos que la gente adinerada ha puesto en práctica para cosechar la abundancia.

El escritor plasma conclusiones muy interesantes de su investigación, que realizó a lo largo de cinco años, sobre la manera de vivir de más de dos centenares de personas acaudaladas. Sus hábitos, sus costumbres, su visión de la vida, sus pensamientos; como personas comunes y corrientes, es decir, sin ser seres especiales.

Su sentido del orden y la disciplina, tienen como punto de partida, el cultivo de unos buenos hábitos de vida saludable, adquiridos en su educación, desde su niñez en el hogar, y que han extendido hacia los otros campos de su vida. 

En este sentido, el investigador encontró, por ejemplo, que el 70 % de los ricos come menos de 300 calorías de comida chatarra al día. En contraste, el 97 % de los pobres consume más de 300 calorías de comida chatarra al día. La diferencia está en que para los primeros, hay que alimentarse bien, y para los segundos, hay que alimentarse más.

Según la investigación, el 76 % de los ricos hace ejercicio aérobico al menos cuatro días a la semana.

La falta de dinero no es una justificación. Alimentarse bien no requiere de una gran inversión, el organismo no pide cantidad, sino calidad y alimentos que están al alcance de todos. Para hacer ejercicio, basta con caminar, trotar o moverse de manera constante. No necesariamente hay que ir al gimnasio.

Todo lo anterior (La adopción de hábitos de vida saludable) se traduce en condición física y mental, desarrollo y crecimiento, capacidad creativa y producción.

En este orden de ideas, hay una constante en la claridad de la meta para trazar el camino. Según Corley, el 80 % de las personas ricas se centran en un único objetivo para lograr sus propósitos.

Casi nueve de cada 10 ricos leen por lo menos 30 minutos diarios por motivos educativos o profesionales. Seis de cada 10 personas millonarias motivan a sus hijos a leer al menos dos libros al mes.

Según el investigador, el 81 % de los ricos elaboran una lista de cosas por hacer. La mayoría no ve reality shows. Sólo 6 % lo hace, versus el 78 % de los pobres.

Dicen que la gratitud en símbolo de riqueza. O llama la riqueza. Ocho de cada 10 ricos cultivan entre sus hábitos, la gratitud. Llaman a felicitar a quienes cumplen años en el día. Y ocho de cada 10 ricos, invierte hasta cinco horas o más al mes en incrementar su red de contactos.

Lo que bien se aprende jamás de olvida. Aplica para la adopción de los hábitos de vida saludable, que los traen, prácticamente, desde la cuna.

De acuerdo con el estudio llevado a cabo por el investigador americano de origen irlandés, el 84 % de los ricos cree que “los buenos hábitos traen buena suerte.”

Es decir que tu suerte está al paso de unos buenos hábitos. Aquí aplica plenamente la filosofía ´maradoniana´, según la cual, “la suerte existe, pero hay que buscarla.”