Lun, 07/13/2015 - 08:22
Es clave trabajar en entornos colaborativos y potencializar los canales de conocimiento y gestión.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Mucho material se encuentra disponible en seminarios, videos y artículos, en torno a la importancia de involucrar todo lo relacionado con el mundo y filosofía 2.0 en las organizaciones, pero a la hora de conversar con aquellos interesados en dar el salto, es recurrente entre sus argumentaciones un inmenso temor por quedarse atrapados en el proceso de poner en marcha grandes “dinosaurios postfesbuquianos”, que poco o nada contribuirán para dar ese salto cualitativo en la forma de gestionar el talento en las empresas.

Crear una cuenta en Twitter, dar marcha a un perfil o grupo en Facebook, publicar en un blog, es lo que se persigue como fin mismo en la gestión del talento 2.0?..... La respuesta es un contundente NO.

Craso error es el que se cometería si se circunscribe toda la estrategia de adaptación a esta nueva realidad de trabajar y seleccionar nativos digitales, si se cree ciegamente que con la ejecución de acciones en Twitter, Facebook, Youtube, etc., se adaptan al nuevo modelo de gestión, toda vez que dicha visualización y materialización de acciones, situarían a la gestión del talento 2.0, en el marco de la mera incorporación de tecnología al diario hacer, cuando realmente lo que se busca con este modelo de gestión evolucionado de gestión, es entender que para gestionar el Talento 2.0 y no morir en el intento, deben apropiarse de las buenas prácticas asociadas a aspectos como son:

· Trabajar en entornos colaborativos.

· Potenciar los canales de comunicación y gestión del conocimiento.

· Dar poder y reconocimiento a la comunidad y sus miembros activos.

· Simplificar, organizar y liberar.

· Incrementar las opciones de reacción, gracias a una mayor capacidad de interpretación de más y mejor información.

Con estos elementos en mente, deben alejarse de la creación de esos “dinosaurios postfesbuquianos”, si no se tiene claro desde un principio que la tecnología y sus posibilidades no tienen sencillamente razón para ver la luz, sin que antes se adopten los valores y buenos aspectos derivados de los elementos reseñados en el párrafo anterior.

Se puede gestionar en Modo 2.0, sin la más mínima necesidad de incorporar ninguna de las redes sociales externas a la organización existente, pero no se puede gestionar en 2.0 sin trabajar con los nativos y/o inmigrantes digitales, en un ambiente donde se potencien los entornos colaborativos, o donde se trabaje en las distintas áreas como si éstas fuesen auténticas islas informativas.

En las empresas conviven hasta cuatro generaciones, con la necesidad de manejar y sintetizar inmensas cantidades de información, de producir más con menos, de responder con calidad e inmediatez, de gestionar mejor el conocimiento, de ser socialmente responsables y para no alargar el discurso, de generar réditos para las organizaciones, así con todo ello surge la inevitable pregunta: “Está listo para asumir el reto de pensar, vivir, actuar y gestionar el talento en modalidad 2.0?”