Mar, 07/14/2015 - 08:20
La molestia es con los hinchas violentos y con los directivos 'aguastibias'. Es que no se justifica, de ninguna manera, que el día de la celebración íntima de la novena estrella, en el estadio propio, frente al público que acompañó al onceno hasta el estadio en obra negra de Palmaseca
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Señores

CLUB DEPORTIVO CALI

HINCHAS TRIBUNA SUR (Sólo los violentos)

Estadio Palmaseca

 

Cordial saludo,

 

Parece ilógico que después de lograr el campeonato del fútbol colombiano con un equipo compuesto, en su mayoría, por jóvenes jugadores de la cantera, hoy muchos hinchas del Deportivo Cali estemos defraudados.

Y la decepción no se origina en la actuación de los jugadores en el decepcionante partido contra Jaguares, ni en la estrategia pensada desde el cuerpo técnico que no pudo derribar el frontón que trajo el equipo de la costa, no.

La molestia es con los hinchas violentos y con los directivos 'aguastibias'. Es que no se justifica, de ninguna manera, que el día de la celebración íntima de la novena estrella, en el estadio propio, frente al público que acompañó al onceno hasta el estadio en obra negra de Palmaseca, ustedes (sólo los violentos) los de la tribuna del sur, agredan a los 20 mil aficionados que estuvimos acompañando a los jugadores a que dieran la vuelta olímpica.

Porque no solo hirieron a tres hinchas (entre ellos un niño) y a un auxiliar de policía, nos golpearon a todos, a quienes esperamos con ansia celebrar lo que no pudimos en Medellín, la estrella que aguardamos durante tantos años, esa que mi hijo de 7 años disfrutó como la alegría más grande de su corta vida como hincha verdiblanco, pero que olvidó cuando hordas de desadaptados se agredían entre sí el domingo.

"¿Por qué se pelean si estamos celebrando?", preguntó una jovencita de unos 16 años, que lucía con orgullo blusa conmemorativa de la novena estrella y que estaba con su novio, cerca de mí y de mi hijo en la tribuna occidental lateral alta sur. Le respondió un señor sesentón, forrado en una camiseta de 1994, de las que en la espalda dicen Leona, cerveza: “Esos no son hinchas”.

Y no lo son porque no apoyan al equipo, por el contrario lo desprestigian, le generan sanciones y ahuyentan a los verdaderos aficionados, a los apasionados por el fútbol del Cali que lo queremos ver celebrando la décima esta misma temporada.

Muchos hemos vuelto a ver al Cali porque presumíamos que en un estadio propio en donde no hay cabida para la hinchada rival, no habría enfrentamientos violentos entre los pandilleros de un color y los del otro, pero nos equivocamos, se agreden entre ustedes mismos: ¡Habrase visto tamaña estupidez!

Pero esta carta misiva no solo va dirigida a los ya ampliamente descritos en las líneas de arriba. También le escribo a las directivas del Cali, que han enfrentado esta problemática del pandillerismo en el estadio en obra negra de Palmaseca con pañitos de aguas tibias. Espero que sean más contundentes que el Comité para la Seguridad y Convivencia en el Fútbol de Palmira, que determinó que solo  por tres fechas los violentos no podrán ingresar a la tribuna sur.

Es el momento preciso para que el Deportivo Cali los sancione de manera ejemplar para así evitar que este tipo de comportamientos dejen solas las graderías del estadio.

 

Con todo respeto,

 

Guido Correa

Director

Noticiero 90 Minutos