Jue, 02/18/2016 - 09:26
La estrategia fue impecablemente efectiva. El Procurador que hasta ese momento había estado silente saltó a la palestra para anunciar investigaciones y castigos, porque una cosa es la corrupción administrativa y otra muy distinta, hijos míos, es la grave corrupción de la carne que promueven los homosexuales.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Con la publicación del video donde aparece el ex viceministro FERRO en devaneos amorosos con un miembro de la policía, sin que el mismo diera cuenta de alguna irregularidad o de una conducta disciplinable o penal, la reconocida periodista y locutora VICKY DÁVILA dio aplicación a la ley Lynch, puesta en vigencia en 1780 en Virginia (USA).

El promotor de dicha ley, aplicada con entusiasmo y rigor por la señora DÁVILA, fue CHARLES LYNCH,  un independista norteamericano quien junto con otros correligionarios apresaron a un grupo de individuos a quienes acusaron de ser leales al rey, enseguida de que fueron absueltos por el jurado LYNCH organizó a algunos vecinos, apresaron a los lealistas y los ejecutaron. Gracias al nombre de este personaje desde entonces se habla de linchamiento cada vez que alguien toma la justicia por propia mano.

Y eso fue precisamente lo que hizo la doña VICKY cuando expuso este video, sin formula de juicio, sin que ello constituyera una noticia y sin que fuese de interés para la ciudadanía, simplemente con el objetivo de ponerle picante y morbo al escándalo de prostitución que ronda al ex director de la policía y algunos de sus subalternos y de esta manera agitar el cotarro.

La estrategia fue impecablemente efectiva. El Procurador que hasta ese momento había estado silente saltó a la palestra para anunciar investigaciones y castigos, porque una cosa es la corrupción administrativa y otra muy distinta, hijos míos, es la grave corrupción de la carne que promueven los homosexuales. El vice ministro FERRO presentó la renuncia para defender su homosexualidad ante la Santa Inquisición que dirige Ordoñez con dineros públicos. Palomino, inmune a las denuncias por enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad y otras lindezas, se apartó del cargo, porque los generalotes no renuncian, se apartan.

Doña Vicky no midió las consecuencias que traería para el periodismo y la familia de FERRO, la publicación del video, porque la misión era  cortar cabezas, que seguramente exhibirá en la sala de su casa junto con una réplica de la cabeza de OTALORA.

La señora DÁVILA y su equipo de periodistas-periodistas emularon a cabalidad al justiciero LYNCH, al convertirse en investigadores, denunciantes, jueces, jurados y ejecutores en la misma causa.

Con lujo realizaron una encomiable labor que puso al descubierto graves irregularidades al interior de la policía, entre otras, el enriquecimiento injustificado de altos oficiales. Sin ningún temor dieron a conocer el resultado de la investigación a través del noticiero de LA FM y exigieron respuesta a los organismos de control e investigación y al gobierno nacional.

El procurador no respondió porque estaba ocupado peleando con la Corte Constitucional por los fallos a favor de las mujeres y las comunidades LGTBI, el fiscal Montealegre tampoco reaccionó porque según cuentan se la pasa día y noche recitando en alemán del siglo XVIII  los algoritmos de su querida Natalia y el presidente, ni se diga: atraviesa la fase de negación sobre la crisis en la Policía.

Esto llevó a que la entusiasta presentadora graduara de jueces y jurados a los miembros de su equipo periodístico y convirtiera en tribunal su espacio noticioso. Ellos mismos acusaron, presentaron y valoraron las pruebas y luego dictaron sentencia. Para no dejar nada a medias, -VICKY es una perfeccionista- levantó un patíbulo virtual y dio comienzo a las ejecuciones al mejor estilo del Estado Islamico.

La primera testa que le sirvieron en bandeja de plata  fue la de FERRO, quien cayó seducido por la voz meliflua y almibarada de un policía homosexual que por poco lo viola en el carro. Luego besó el suelo el bigotazo de Palomino y se espera que sigan cayendo quepis. 

De la mano de Maquiavelo algunos dirán que el fin justifica los medios y que el video fue necesario para provocar la renuncia de los funcionarios cuestionados. Si aceptamos este punto de vista habremos dado la bienvenida a un nuevo estilo periodístico de corte justiciero y de paso  estaríamos otorgando licencia a ciertos periodistas para pisotear los derechos fundamentales de las personas, en aras de garantizar el incremento del codiciado rating de sintonía. 

Vicky Dávila hizo una buena y ponderada labor de investigación y denuncia, pero cruzó la línea que divide el periodismo del amarillismo infamante e introdujo un distractor mediático que sirvió al gobierno para pasar de agachada frente a otros problemas realmente importantes como el desfalco a Reficar, la muerte de niños por desnutrición,  los contratos de la fiscalía, la escalada de impuestos, la venta de ISAGEN, el desabastecimiento de agua,  etc.

Es lamentable que los periodistas de este país actúen bajo el criterio de solidaridad de cuerpo y no se hayan atrevido a cuestionar el comportamiento de la señora DAVILA.  El periodismo colombiano debe ser sometido a constante reflexión ética para que no termine realizando las mismas prácticas corruptas y abusivas que denuncia en otras esferas.

ADDENDA: ¿En LA FM habrán oído hablar de la injuria indirecta?