Vie, 10/09/2015 - 09:28
Cuatro años que como veo las cosas y, ¡ojalá me equivoque!, van a seguir recogiendo los dineros públicos arriba señalados y se los embolsillarán o los repartirán en contraticos mezquinos.
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Foto: Especial para: www.90minutos.co

Soy un usuario de las Empresas Municipales de Cali que cada mes, de manera cumplida, paga una tasa retributiva dentro de la factura de acueducto y alcantarillado para realizar obras de manejo de las cuencas hidrográficas de la ciudad; descontaminar los ríos y hacer obras de saneamiento básico, recursos que desde hace 17 años pagamos los caleños y que ya deben haber sobrepasado el medio billón de pesos.

Soy un contribuyente que trimestralmente paga un porcentaje del impuesto predial en sobretasa ambiental para destinarlo en mejoramiento de la ciudad por medio de instituciones robustas y técnicas para que el Estado me garantice el goce de un ambiente sano, mecanismo que viene rigiendo desde el año 1993 y a hoy se han consignado más de 400 mil millones de pesos.

Soy una persona que desde mi ejercicio profesional nunca me he negado a participar y me he involucrado activamente en mesas municipales, regionales y nacionales para diseñar planes, programas y estrategias creando el Sistema de Gestión Ambiental Municipal (SIGAM), el Plan de Gestión Integral de Residuos (PGIR), El Plan Departamental del Agua, el Sistema Municipal de Salud Ambiental, la Red de Monitoreo de Calidad de Aire de Cali, el Sistema de captura de información ambiental de las empresas (Declaración Ambiental) y otros tantos.

Soy un convencido que con la gestión ambiental en comunión con la social y la económica, articuladas y equiláteras, se logra un verdadero desarrollo sostenible asegurando que la oferta ambiental de la ciudad sea superior a la demanda y haya de verdad un equilibrio dinámico y lo natural siempre sustente lo socio-económico.

Definitivamente usted no sabe quién soy yo, señora y señor candidato a Gobernación; Alcaldías; Concejos y Asamblea de Valle del Cauca y de Cali, que el próximo 25 de octubre los escogeremos para que nos gobiernen por cuatro años.

Cuatro años que como veo las cosas y, ¡ojalá me equivoque!, van a seguir recogiendo los dineros públicos arriba señalados y se los embolsillarán o los repartirán en contraticos mezquinos, ausentes de impacto social y ambiental real, cortoplasistas para repartir los favores recibidos, porque hoy en mi casa otra vez no hay agua, de los ríos solamente quedan piedras porque las cuencas hidrográficas están devastadas y no se vislumbra otra cosa que cuando no llueve no hay agua y cuando llueve se inunda y los habitantes de las partes altas desplazados hacia los semáforos de las ciudades. Allá arriba no hay oportunidades.

Igualmente estoy seguro, ¡y otra vez ojalá me vuelva a equivocar!, que no van a tener en cuenta lo ya recorrido y no nos van a ofrecer nada diferente, porque las propuestas leídas hasta la fecha de éste escrito así lo predicen.

El plan del río Cauca se ha diseñado en mi tiempo tres veces y hoy tenemos hasta Conpes y no ha pasado nada, el PGIR ya lleva tres revisiones y hoy me llegó una invitación a revisarlo nuevamente, porque el SIGAM es una estructura inconveniente que amplía participación y se corre el peligro de que no haya la suficiente planta pa´ gastar y repartir.

Así es, señora y señor candidato, ¡usted no sabe quién soy yo!. Pero lo triste, es que yo si se quién es usted. Una persona que va a ser más de lo mismo en menoscabo de mis oportunidades y de las de mis hijos y vecinos porque no he visto; leído o presenciado nada novedoso para esta región y ciudad, porque con el afán de cumplirle a los “amigos” de último minuto con el cual se pactó el contubernio para aumentar el caudal electoral, o con el fantasma de la cárcel encima, o con la lista de “repartisiña” que toca dar para pagar tanto voto comprado con la minicontratitis de éstos tres últimos meses presente en las entidades municipales, no se tiene cabeza para pensar en políticas serias para la región y para la ciudad altamente vulnerables a los vaivenes de la naturaleza, porque como el río, cada tiempo vuelve por lo suyo.

¿Si ve? Usted no sabe quién soy yo. Soy uno más de ese 10% de la población del país que vive en el Valle del Cauca y Cali que pide a gritos que usted sepa quién soy yo, que cumplo con mis obligaciones pero que exijo que se me garanticen mis derechos.

Ya no me declaro en sequía, soy ceniza electoral.